Morenazis

Por: Andrés Felipe Castañeda.–

Al inicio de esta semana, en el editorial de su espacio radial “La Hora de la Verdad”, el doctor Fernando Londoño Hoyos, con su voz vibrante y estentórea, instaba al “pueblo” a “levantarse contra el uso abusivo del poder”. En su delirante editorial, el doctor Londoño asegura que Colombia es gobernada por Fidel Castro, que Santos es el candidato de las Farc, que el “pueblo” tiene que “abrir los ojos”. Con ese tono de voz medieval que tienen los colombianos de bien, ese mismo con el que las señoras rezan el Rosario, el doctor Fernando Londoño enarbola el discurso de “retomar el rumbo”, de hacer frente al “castro-chavismo”, de “retomar el poder”.

La ultraderecha, que siempre ha condenado fervientemente el marxismo, se vale ahora de la lucha de clases para retornar al poder. Con esto, parafraseo a Gabriel García Márquez.

Dicen que el discurso del alcalde (sí, aún es alcalde) Gustavo Petro desde el Palacio de Liévano es incendiario. Que está invitando a la gente a la “insurrección”, a la “desobediencia civil”, a la “revolución”. Lo he dicho antes y lo digo ahora: la movilización popular es un acto auténticamente democrático. Muchos de los progresos sociales actuales se los debemos a grandes levantamientos populares: la Revolución Francesa, la Insurrección de los Comuneros, las protestas del Haymarket. Una ciudadanía que se moviliza siempre resultará peligrosa para el establecimiento.

Sucede que esa misma ultraderecha a la que pertenece el doctor Fernando Londoño piensa otra cosa:

“Aquí lo que necesitamos es un monarca católico con poderes supremos ejecutivos, legislativos, judiciales”
Restauración Nacional (@ColombiaDerecha)

A esa ultraderecha recalcitrante no le gusta la democracia, por el contrario, quiere el gozo absoluto del poder que les permita convertirse en tiranía. Restauración Nacional es un movimiento fascista que detesta el Estado laico y cuya existencia es peligrosa e inquietante. Son incendiarios, quieren quemar al país con el mismo fuego de las hogueras Inquisidoras persiguiendo a todo lo que no sea católico y puro.

A ese mismo movimiento pertenece el doctor Juan Carlos Novoa Buendía, presidente de la Asociación Colombiana de Juristas Católicos. Novoa, que funge como procurador delegado de la Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación y que ratificó el fallo que destituye e inhabilita por 15 años al alcalde de Bogotá Gustavo Petro, es un arduo detractor de los Derechos Humanos. En un texto titulado “El problema de los Derechos Humanos en los ordenamientos jurídicos contemporáneos” publicado en la página de Restauración Nacional, el doctor Novoa afirma que: “En primer lugar y como lo dijimos hace momento, los derechos humanos contradicen el arte de lo jurídico, pues admitir que los derechos descansan en la naturaleza humana o en su dignidad, es negar la existencia de jueces que declaren los derechos, pues éstos ya están en cabeza de todos y no se requiere de una declaración adicional.”. Y en la conclusión, el doctor Novoa sostiene que En ese sentido no puede ser más dañino para el ordenamiento jurídico y el Estado apoyar su legitimidad en los derechos humanos, pues como hemos visto, es una ideología que no persigue el orden del hombre en sociedad para alcanzar la Bienaventuranza, (…) lo cual no hace otra que alejar al hombre de su verdadero bien: de Dios.”.
No deja de resultar extraño que un jurista que no cree en los Derechos Humanos sea funcionario de una institución que tiene por oficio: Proteger los derechos humanos y asegurar su efectividad, con el auxilio del Defensor del Pueblo.” (Num. 2, Art. 276. Constitución Política de Colombia).

Restauración Nacional es un movimiento fascista que encuentra gran afinidad y expresa su apoyo a personas como el doctor Fernando Londoño Hoyos, el exsenador Pablo Victoria y el Procurador General de la Nación Alejandro Ordóñez. A su vez, el doctor Fernando Londoño es un activo militante del uribismo y el doctor Pablo Victoria ha expresado su apoyo al expresidente.

El exsenador Victoria, defensor de un enfrentamiento bélico con Nicaragua, se escuda en el Partido Conservador aunque es también colaborador de la Alianza Nacionalista por la Libertad que es, como he dicho en este espacio en otras ocasiones, un movimiento político neonazi que –cómo es de curiosa la política- ha manifestado su identificación con la Seguridad Democrática, entre otras políticas, del expresidente Álvaro Uribe.

Todos ellos son los que quieren “retomar el rumbo”. Hay, desde hace mucho tiempo, un proyecto político fascista que quiere tomarse el poder en Colombia. La pregunta es si como ciudadanos vamos a permitirlo.

 

NOTA: Todas las iglesias, sin excepción, discriminan. Pero todas, también sin excepción, exigen libertad religiosa. Doble moral.

@acastanedamunoz

 

 

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