El pulso entre los graffiteros y la Policía de Bogotá

Más se demoró la Policía de Bogotá en borrar los graffitis del mal llamado túnel de la calle 26 que los graffiteros en volverlos a pintar. La obsesión de la policía capitalina contra las graffiteros desde la muerte de un muchacho en Suba estuvo a punto de arrastrar al alcalde (e) Rafael Pardo a una pelea que no es suya.

Este domingo, mientras en la alcaldía Pardo y la Secretaria de Cultura trataban de llegar a un acuerdo con los graffiteros para que respeten los edificios emblemáticos e históricos de la ciudad, 400 graffiteros, convicados por las redes sociales se tomaron.  la calle 26 ya volvieron a pintar. La granizada, ni los aguaceros que cayeron sobre ese sector de la ciudad los desanimaron.

En la Alcaldía, el Comandante de la Policía no sólo admitió que fue la Policía la que dio la orden de borrar los grafftis y no el alcalde encargado como se dijo en las redes sociales, sino que confesó que se extralimitó.

Ya es hora de que la Policía asuma que la muerte del graffitero fue su culpa y no la existencia de ese arte callejero muy popular en la ciudad a juzgar por lo que se vio esta semana.

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