“Era como estar en el salón sólo que no físicamente”

 

  • Dice con emoción Verónica Castellar del Campo, una niña que durante más de un año asistió a clase a través de Skype y otras herramientas tecnológicas mientras recibía un tratamiento para salvar su vida

Bogotá, marzo de 2014. La familia Castellar del Campo descubrió en las tecnologías de la información y la comunicación un aliado para la recuperación de su hija Verónica, quien a sus diez años fue diagnosticada con leucemia y dejó de asistir a clases en el Colegio Alemán de Cali para recibir tratamiento médico en la Fundación Valle de Lili.

Por más de un año, Verónica estuvo en quimioterapia sin obtener buenos resultados y vivió eventos traumáticos que la tuvieron en cuidados intensivos y le generaron otras secuelas en su salud.

Como lo cuenta su padre, Alejandro Castellar, el caso de Verónica fue “supremamente complejo para la ciencia porque aparte de su diagnóstico de leucemia, ella mostraba alta resistencia al tratamiento de la quimioterapia, el cual estaba proyectado para seis meses y se alargó a un año. Verónica fue sobre dosificada y la leucemia nunca quiso dar pie atrás. Producto de eso tuvo dos accidentes cerebrovasculares, estuvo en cuidados intensivos dos veces, perdió el movimiento del lado izquierdo del cuerpo y el habla. Además, como la quimioterapia fue administrada a los diez años, una edad de crecimiento y formación, le produjo una necropsia del fémur izquierdo, razón por la cual Verónica no pudo caminar durante dos años. Como última alternativa se le hizo un trasplante de médula ósea por donación de células madre de cordón umbilical”.

La recuperación después del trasplante medular era muy importante y requería de un aislamiento total que le permitiera a Verónica vivir bajo unas condiciones especiales en su casa. Ante ese escenario, surgió la idea de que la niña estuviera rodeada de sus compañeros de clase el mayor tiempo posible. Fue cuando se consideró la comunicación virtual como la mejor opción para lograrlo.

“El psicólogo del colegio se enfocó más que todo en que ella estuviera en contacto con sus compañeros, que los estuviera viendo, que los pudiera saludar, oír e interactuar con ellos, más allá de la parte escolar”, manifiesta Nubia Yaneth del Campo, madre de Verónica.

Verónica es una niña muy valiente, inteligente y alegre, reconocen todos en el colegio, y no quería desvincularse de lo que sucedía en el exterior, por eso a través de los servicios y herramientas de la nube de Microsoft Verónica salió virtualmente de su casa. Skype y el correo institucional, uno de los en los servicios incluidos en la licencia de Office 365 donada por Microsoft al Colegio Alemán en 2010, la acercaron a sus compañeros y le dieron una rutina nueva.

“Si tú estás en ese estado sólo con tus padres y pasas a estar con toda la comunidad del Colegio Alemán, ten la seguridad de que eso te hará sentir bien y te pondrá en mejores condiciones de salud”, asegura el padre de Verónica.

En un principio los encuentros a través de Skype tenían como objetivo que Verónica estuviera cerca de sus compañeros en el horario escolar. Después, al descubrir la efectividad de los servicios en la nube, se potencializaron los dispositivos existentes para que la niña empezara a asistir a clase como una alumna más: “en las mañanas prendía el computador, me conectaba y ahí ya veía a mis compañeros, me saludaban, me preguntaban cómo estaba y todo”, dice Verónica.

Para realizar las conexiones, inicialmente se dispuso del computador del salón para acceder a Skype, se instaló una cámara para que Verónica interactuara con sus compañeros y se adecuó un micrófono inalámbrico de diadema para que el profesor se pudiera mover por el salón y Verónica lo escuchara.

Al tomar la decisión de que Verónica tomaría las clases virtualmente, el Colegio Alemán, con el aval del rector de la institución, adquirió banda ancha exclusiva para el aula de Verónica con el fin de evitar que la conexión se cayera. También compraron una cámara de mayor calidad con micrófono integrado la cual fue instalada en el techo del salón para que la niña tuviera una vista panorámica del tablero, sus compañeros y el docente en todo momento. Así mismo, se instaló un computador adicional para proyectar la imagen de Verónica a los demás estudiantes.

William Tejada, encargado del área de sistemas del colegio, brindó a la familia Castellar del Campo un acompañamiento constante durante el año y medio que Verónica estuvo conectada virtualmente con su colegio. Él asegura: “todos los días hacía el mismo procedimiento, prendía el computador, abría Skype y la conectaba, hacíamos pruebas y cuando ya estaba en línea empezaba su clase de manera puntual”.

Así, Verónica asistía a clase de lunes a viernes, desde la 7:20 de la mañana hasta las 2:30 de la tarde, tenía descanso como los demás niños, participaba en clase, recibía tutorías especiales en alemán en horarios extra curriculares y presentaba los exámenes al mismo tiempo que los demás alumnos, sin salir de su hogar ni descuidar su salud.

Por medio del correo institucional, canal permanente de comunicación entre Verónica y sus profesores y compañeros, la alumna recibía los exámenes que debía presentar, los respondía de manera digital y los devolvía por el mismo medio en el momento en el que el profesor indicaba que había terminado el tiempo y todos debían entregar sus pruebas.

Alejandro Castellar, padre de Verónica, aclara que su asistencia a clase “era algo estricto, era el colegio en la casa. Fue algo muy profesional, algo muy serio que le permitió a Verónica estar totalmente vinculada”.

En el salón los demás niños saludaban a Verónica y el profesor dictaba su clase normalmente. Verónica asegura que “era como estar en el salón solo que no físicamente, incluso yo levantaba la mano y participaba”.

La madre de Verónica se refiere a la experiencia virtual de su hija como una ayuda fundamental para su recuperación: “podía estar con sus compañeros, todos pasaban por la cámara, le hacían monerías y eso a ella la animaba. Jamás se quiso desvincular de su colegio. Mientras la institución nos prestó su ayuda, las herramientas que tenían a su disposición y, lo más importante, su cariño y el factor humano vital para que Vero este hoy así, normal”.

La ayuda tecnológica fue tan efectiva en el proceso de aprendizaje que no fue necesario realizar actividades de nivelación previas a su asistencia presencial al colegio, donde actualmente cursa séptimo grado después de haber terminado exitosamente las clases virtuales del año anterior.

Hoy Verónica tiene trece años y quiere que muchos niños tengan la misma oportunidad que el colegio, la tecnología y sus padres le dieron a ella. No únicamente la posibilidad de estudiar sino la fortuna de tener una vida normal estando físicamente aislada del mundo.

Verónica menciona, “ojalá que esto pueda ayudar a más niños, más personas, porque yo oía a mis compañeros de allá de la clínica y pues se atrasan muchísimo. Había ya un niño como de primero o segundo que no sabía ni siquiera pintar”.

“Ojalá esto se pueda repartir por el mundo porque es fantástico, es una medicina tecnológica y educativa, que salva vidas”, señala Alejandro Castellar, padre de Verónica.

Verónica y muchos más se comunican a través de la nube con el Colegio Alemán

Planear reuniones y coordinar actividades es un hábito de todas las familias que tienen matriculados a sus niños en el Colegio Alemán, una institución que implementó hace cuatro años el correo corporativo de Office 365 y con la nube incluyó a los directivos, los profesores, los alumnos y a los padres de familia en una misma red de comunicación.

Esta institución se caracteriza por su trayectoria en la capital vallecaucana, donde lleva casi 80 años, formando a los jóvenes y enseñando el alemán como primera lengua extranjera.

El colegio se fundó por iniciativa de una colonia alemana que en 1935 conformó una institución para preservar la cultura del país germano en el extranjero y la difusión de su idioma. Como parte de su currículo integran el desarrollo científico y tecnológico con el crecimiento humano para brindar una formación holística a sus estudiantes.

En un principio el colegio se comunicaba con las familias a través de sus correos personales, pero el cambio constante de cuentas no garantizaba que la información llegara a sus destinatarios.

A partir de la implementación de Office 365, inicialmente conocido como [email protected], el área de tecnología, asesorada por Microsoft, realizó una prueba piloto con diez directores de grupo y las familias de sus cursos, con la que se comprobó el éxito de este nuevo servicio. Así se procedió a crear buzones para todos los estudiantes.

Con [email protected] cada una de las familias, la rectoría, las direcciones de preescolar, primaria y secundaria, así como los profesores adquirieron una cuenta de correo electrónico para comunicarse. “Desde el momento que matriculas tu niño aquí, desde maternal, primaria o cualquier grado, la familia tiene un buzón”, comenta Hugo Fernando Gómez Bravo, consultor y líder del proyecto.

Desde el área de tecnología se agrupan los correos de acuerdo a los grados escolares o dependencias. “Si un padre tiene varios hijos, pertenece a diferentes grupos. Por ejemplo, si tiene un niño en tercero y otro en quinto hará parte tanto de las familias de tercero como de las de quinto y del grupo general que se llama Familias Colegio Alemán” explica Hugo Fernando.

Adicionalmente, la plataforma permite crear grupos temporáneos en los que se intercambia información referente a temas específicos, como la excursión de los estudiantes de último grado. Así los padres pueden ultimar detalles, opinar y tomar decisiones sin necesidad de reunirse físicamente.

El correo institucional es utilizado para enviar todo tipo de información: se expiden citaciones, cartas, circulares y demás documentos a nivel interno y externo, lo cual ha reducido en gran medida el uso de papel, contribuyendo a la conservación del medio ambiente.

La posibilidad de utilizar Office 365 en dispositivos móviles es otro de los beneficios de usar este servicio. El Colegio Alemán ofrece asesoría a los estudiantes y sus familias para que instalen el correo institucional en sus smartphones y tabletas, así pueden recibir la información y consultarla desde cualquier lugar del mundo.

“Es impresionante la manera como los profesores, las familias y los directivos se comunican de manera rápida y efectiva a través de Exchange. Es un medio de comunicación que nunca pensamos que fuera tan exitoso”, asegura Hugo Fernando Gómez.

Además del correo institucional, el Colegio Alemán se beneficia de otros servicios que ofrece Office 365. “La plataforma actual no solamente es un correo sino que tiene muchísimas otras cosas, actualmente nosotros ya estamos haciendo pruebas para utilizar Lync y Sharepoint” afirma el consultor y líder del proyecto.

El Colegió Alemán actualmente trabaja en la implementación de Lync para realizar reuniones virtuales entre los profesores y los padres de familia. El propósito es que haya contacto con los acudientes así estén fuera del país o en otra ciudad como ocurre frecuentemente.

SkyDrive, es uno de los servicios menos utilizados por los usuarios finales pero su implementación es de gran importancia para el área de tecnología la cual aprovecha el espacio disponible en la nube para hacer copias de seguridad de la información más relevante para el colegio.

Esta institución es un ejemplo caleño de digitalización y conectividad. Estar en la nube le ha permitido al Colegio Alemán de Cali disponer de un canal de comunicación permanente y de fácil acceso, ha agilizado sus procesos internos y externos y les ha dado a sus miembros la posibilidad de reunirse sin importar las distancias. Una muestra de ello es la asistencia virtual a clase de Verónica Castellar del Campo, quien encontró en la nube una solución a su aislamiento y una motivación para seguir adelante.

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1 comment

Empieza por repasar un poco amigo Ricardo Galan.
Es imposible realizar
“un trasplante de médula ósea por donación de células madre de cordón umbilical”.
El transplante sera o bien celulas madre provinientes de la medula osea, o bien de celulas madre provinientes de la sangre del cordon umbilical. Pero nunca sera un transpla te de medula osea de cordon umbilical.
Documentate antes de publicar articulos sensacionalistas como este.

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