Operación Brasil

Por: Esteban Jaramillo Osorio.–

Bogotá, 02 de Marzo ­_RAM_ No son pocas las tribulaciones de Pekerman al mando de la selección. Además de lidiar con la presión creciente de los aficionados, la lesión de Falcao y la búsqueda de un delantero puro que lo reemplace, debe ajustar por convicción y conveniencia la nómina tipo con la que ira al mundial. El fútbol siempre peculiar e impredecible, desenfoca el proyecto actual por el mal estado de algunos de los jugadores preferidos, o la lesión de los restantes, que si bien no ponen aun en duda su citación definitiva, si crea preocupaciones sobre la readaptación al juego.

El morboso empeño de buscar un sustituto a Falcao nos ha conducido a descuidar en el análisis crítico, el sector defensivo y los filtros que le anteceden. No ofrece garantías la retaguardia.

En 2006, como entrenador en el mundial de Alemania, Pekerman tuvo idénticos problemas, especialmente por una rebelde lesión de Messi, con 18 años, al que al final recupero pero inutilizo caprichosamente, entre severas críticas, para darle cabida a Verón, con sus rodillas maltrechas y crujientes, jefe de un conventillo, una especie de inquilinato, que hizo invivible el vestuario de Argentina.

Hoy no hay tantas dudas de que Falcao irá al mundial, no obstante el escepticismo del pueblo que lo espera. Disipan las preocupaciones, la seriedad y el optimismo con que cumple su plan de recuperación. Pero, ¿Estará al ciento por ciento?

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