La ruta del conflicto armado trazada en el diálogo de Rodrigo Pardo e Iván Márquez

Por: Marcos Jara (*)

Bogotá, 08 de Abril ­_RAM_ Los cuestionamientos de Rodrigo Pardo, director de noticias RCN, a Iván Márquez, guerrillero y negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP, activaron una luz de esperanza alrededor del proceso de la Habana.

Pardo, ponderado, profundo en sus preguntas, y Márquez, en tono conciliador, dejaron percibir a través de un diálogo transmitido en la primera hora de la madrugada de este lunes, que hay un camino andado, con avances en varios puntos del acuerdo, sobre el cual hay que seguir enfrentando obstáculos, pero construyendo futuro de paz.

Vamos a tener muchos obstáculos  en el momento en que estemos abordando el tema de justicia y de máximos responsables, dijo el líder guerrillero tras advertir que el Senador Álvaro Uribe Vélez es quien ha dicho que no puede haber impunidad para los guerrilleros, pero si la pretende para el quién tendrá que enfrentar más de dos centenares de denuncias en la Comisión de Acusaciones de la Cámara.

Para Márquez las campañas políticas afectan el proceso de paz. “La campaña electoral no deja de emitir ruidos innecesarios e inoportunos en este esfuerzo para construir La Paz”, dijo. También admitió  la responsabilidad de sus milicianos en el asesinato de los policías en el sur del país.

La carga de sinceridad del guerrillero negociador fue concluyente cuando afirmo que si están en La Habana es porque toda las FARC quiere y anhela la terminación del conflicto, para tener luego de 60 años de confrontación una Colombia en Paz.

En este fragmento, Márquez dejo claro que ciertamente no puede haber impunidad para el Presidente Uribe y sus aliados del paramilitarismo, de los falsos positivos y de todas las formas de criminalidad que se derivaron del modelo de mano fuerte que impuso el exmandatario.

Ciertamente no se trata de satisfacer a los protagonistas ideológicos del conflicto, sino a las víctimas y a la sociedad en general, alcanzando un acuerdo que sea consolidado en el desarrollo y perfeccionamiento del mismo mediante acciones colectivas que generen prosperidad y bienestar.

El instrumento sería entonces la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente no para blindar a Uribe sino para trazar una política de estado a favor de La Paz. La promoción de la guerra no tiene espacio en esta propuesta, según dijo Márquez, pues se trata de construir un modelo de país colectivo para la superación del conflicto.

En este contexto Pardo pregunto si las FARC están en disposición de admitir pagar por los delitos, y el vocero de la subversión expresó la disposición de realizar un acto de contrición para aceptar responsabilidades lo cual resulta más adecuado para sacar adelante la negociación con el apoyo mayoritario de los colombianos.

Un cese bilateral de fuegos, o un acuerdo para la regularización de la guerra, están en el tintero para propiciar la belicosidad que rodea la negociación desde lo mediático y desde la misma confrontación, también dijo Márquez en un tono esperanzador y prometedor de que si habrá acuerdo, probablemente en el curso de este año.

La Comisión Nacional de Paz, convocada por el Presidente Santos, también surge como un instrumento efectivo que validará por distintos estamentos los acuerdos, es de plena aceptación por el movimiento subversivo.

En definitiva resulto gratificante este diálogo que deja noticias optimistas acerca de lo que se ha negociado, de lo que se está negociando, pues aclara las confusiones mediáticas generadas por los enemigos del proceso.

 

*Marcos Jara, periodista y consultor en estrategia empresarial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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