Llegó la fiesta del libro

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez.–

BOGOTA, 27 de Abril_ RAM_ La Alegría de Leer, es un libro que recuerda mucha gente por no decir toda la de mi generación, ese libro fue el que nos abrió las puertas a un mundo mágico que es la lectura, es donde aprendimos a conocer y a pronunciar las vocales, el abecedario y el nombre de los objetos y de ahí pasar a la lectura y a la escritura, tener debajo del brazo o llevar en el maletín de cuero de moda de la época un ejemplar de ese esencial libro era orgullo no solo para el aprendiz de estudiante, sino también para sus padres y sus tías allegadas. “El niño ya va a la escuela”.

Muchos tuvimos la gran ventura de contar con una madre que nos llevó por ese bello camino de las letras y aquí cabe contarles que fui de los pocos que contó con una madre que había podido ir a estudiar, pasar el Atlántico y tener contacto con otras culturas y allí llenarse de esa gran pasión que era la lectura, mi madre Esther fue una gran lectora y para ese entonces una gran intelectual, buena como madre, como instructora y amante de las causas justas para ayudar a los menos protegidos, leyó a escondidas a Vargas Vila y la Biblia.

Cuando estamos entrando por esa gran puerta que se llama la Feria Internacional del Libro de Bogotá, evento que promociona la lectura y la industria editorial es para uno sentirse que cada año vale esperar esta fecha para asistir a este gran escenario cultural, que se puede hacer gracias a las alianzas de la Cámara Colombiana del Libro y Corferias desde 1988.

También se ha contado con la colaboración de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Educación al igual que de la Alcaldía Mayor de Bogotá y para destacar el gran apoyo de varias empresas privadas y mixtas que se las han jugado por estas actividades.

La Feria del Libro de Bogotá fue un proyecto determinante en la designación de Bogotá como capital mundial del libro en 2007, y fue designada por el concejo de la ciudad como bien de interés cultural para el país. Se constituye hoy como una de las tres ferias más importantes de América Latina y la primera para la Región Andina.

Cuando usted visita la Feria del Libro comienza a hacer unos de los recorridos más maravillosos por ese mundo de los libros en donde encontrará la edición nacional e internacional, la literatura infantil y juvenil, los libros técnicos y científicos, las secciones de las Universidades, las Entidades del Estado, las Gobernaciones y los escritores y lo más importante los adelantos de la industria gráfica, lo que quiere decir que el tiempo es corto y que en el espacio de 14 días, podremos vivir esa verdadera fiesta, en la que encontraremos las novedades literarias y podremos asistir a conferencias e intercambios de conversaciones que se quedarán en la memoria de cada uno de nosotros al escuchar al escritor invitado, Mario Vargas Llosa y a otros no menos importantes como Javier Cercas, Alberto Ruy-Sánchez, entre otros, los que hablarán de sus obras y de la importancia del periodismo en estos momentos de la gran tecnología.

Cada año hay un invitado especial y para esta edición es Perú que se ha preparado con todo y nos presentará lo mejor de sus escritores y de su empresa editorial, además de sus costumbres y su música.

La tradición literaria peruana, que se remonta hasta el siglo XVI con el Inca Garcilaso de la Vega, escritor y cronista, considerado el primer mestizo del continente americano, ha tenido y tiene a notables exponentes, desde un poeta universal como César Vallejo hasta un Premio Nóbel como el autor de “Pantaleón y las Visitadoras”, abarcando a figuras como José María Eguren, Ciro Alegría, Martín Adán, Alfredo Bryce, Julio Ramón Ribeyro, Sebastián Salazar Bondy, Manuel Scorza, Blanca Varela, Jorge Eielson, Antonio Cisneros, Alonso Cueto,  Santiago Roncagliolo, entre tantos otros. No debe tampoco olvidarse que la primera imprenta en Sudamérica fue establecida en Lima en 1581 por el italiano Antonio Ricardo, y que la industria editorial peruana experimenta hoy una positiva expansión.

 

La presencia del Perú en la Feria del Libro de Bogotá –capital en la que vivió como representante diplomático el poeta José Santos Chocano, y que posee en su centro histórico un bello monumento al ilustre tradicionalista limeño Ricardo Palma- estrechará y fortalecerá aún más los históricos y fraternales vínculos que lo unen con la nación colombiana.

Este año la Feria tendrá un tono especial además de Perú, como decía anteriormente que es el invitado de honor, las directivas y organizadores del evento han hecho algunos cambios para honrar la vida y obra del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez quien falleciera el pasado 17 de abril en la ciudad de México. García Márquez es el hombre más importante de nuestra era para las letras colombianas y latinoamericanas, por la manera que supo describir y contar al mundo una situación político-social que se vivía en estos entornos del mundo para fines del siglo XX.

La Feria del Libro no solo es un gran evento cultural, es un gran lugar de negocios y la plataforma para lanzar nuevos productos y es así como podemos ver y analizar los resultados del año inmediatamente anterior, que a pesar de la crisis económica en la región dejó excelentes resultados, pues se lograron ventas por valores cercanos a los $16.339.618.468.

Se espera superar el número de visitantes que fue de 433.000, superando la versión anterior en un 10%.

A pesar de que se habla que Colombia no es un país en donde se lea mucho, porque según estadística publicada la semana anterior, una persona lee 1.9 libros al año, lo que quiere decir que ni siquiera se lee dos libros por año, porque se está leyendo a la fuerza para hacer tareas y eso que ha sido desplazado por las lecturas en medios electrónicos como computadores, teléfonos y tablas.

Es poco lo que se está haciendo para que los nuevos estudiantes se enamoren de los libros y conozcan a fondo además de las historias a los escritores del momento y es por ello que con la Feria del Libro se trata de incrementar el espíritu a uno de los más bellos hábitos que pueden acompañar al ser humano como es el de la lectura.

Quiero cerrar esta nota con el eslogan del colega Norberto Vallejo, El Club de Lectura de Caracol Radio que me parece bastante cierto y profundo: “Quien lee un libro no vuelve a ser el mismo”.

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