Santos califica al uribismo como neofascismo  

Bogotá, 22 de Abril ­_RAM_En entrevista con la BBC, el mandatario señaló que “ese Centro Democrático en el fondo es una extrema derecha.

La entrevista se realiza en la biblioteca de la residencia del embajador de Colombia en México. El motivo de la visita del mandatario colombiano Juan Manuel Santos es el homenaje que se le hace a Gabriel García Márquez en el Palacio de Bellas Artes.

Y Gabo, como se conoce coloquialmente al Premio Nobel de Literatura fallecido el pasado jueves en Ciudad de México, puebla el recinto. Fotos de él y Álvaro Mutis, otro escritor colombiano que vivió buena parte de su vida en México. Todas sus obras en los anaqueles. Estudios sobre sus novelas.

Juan Manuel Santos habla con cariño y admiración de García Márquez a quien, dice, conoció por más de cuarenta años. Lo llama el colombiano más importante de la Historia.

Luego, a través de una pregunta que involucra a Gabo y las razones por las que abandonó Colombia, nos metemos de lleno en la “cosa política”.

Hay motivos concretos por los que García Márquez no vivía en Colombia. Y un escándalo surgido esta semana en su país los recordó: María Fernanda Cabal, representante electa por el partido del expresidente Álvaro Uribe, dijo que Gabo se iría para el infierno (donde esperaría a Fidel Castro). ¿Qué piensa de estas declaraciones?

Eso es lo que queremos erradicar del país, ese odio, ese rencor, esa polarización. Por eso yo estoy empeñado en conseguir la paz. Y ahí Gabo me ayudo desde hace muchos, muchos años.

 

¿Cómo fue eso?

 

Mire, hace más de 20 años con Gabo conspiramos, en el buen sentido de la palabra, para conseguir la paz. Él era obsesionado por la paz. Decía: Colombia ha vivido en guerra prácticamente toda la vida. Una Colombia en paz sería maravillosa.

 

Y tuvimos muchos episodios juntos tratando de construir esa paz. Por un lado con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), yo fui muchas veces a Cuba a reunirme con sus dirigentes, convocados por Gabo y por Fidel Castro. Y también en una ocasión con las FARC, al lado del expresidente del gobierno español, Felipe González.

 

¿Tuvo García Márquez alguna participación en el proceso actual?

 

No, pero siempre me estimuló. Cuando me eligieron presidente estuve con Gabo y me dijo: “No se te olvide la paz”.

 

Menciono lo de la representante Cabal porque desde el uribismo se le ha calificado a usted de ser de extrema izquierda y de estar entregando al país a la FARC. Pero el que conozca su recorrido político sabe que usted no es de extrema izquierda. Ni siquiera de izquierda.

 

Yo soy del extremo centro. Yo soy la tercera vía.

 

La de Tony Blair (el ex primer ministro británico, quien decía no ser de izquierda ni derecha).

 

Inclusive escribí un libro con él sobre eso… Si, infortunadamente esa polarización ha hecho mucho daño y ahora vemos un sector de la población, ese Centro Democrático (movimiento de Álvaro Uribe) que en el fondo es una extrema derecha, que está volviendo a algo que yo no me imaginaba: unos muchachos con camisas negras tratando de sabotear mis apariciones en la campaña.

 

Eso es una especie de neonazismo, de neofascismo, que lo único que causa es polarización y odios. Espero que eso no prospere.

 

Si a Gabo le desean el infierno ¿qué le pueden desear a usted?

 

(Risas) Que pierda. Hay gente que no quiere que yo sea exitoso en el proceso de paz. Me estoy presentando a la reelección con ese propósito. De otra manera no lo hubiera hecho. Estoy muy satisfecho con los resultados que hemos obtenido.

No soy amigo de la reelección pero me estoy presentando porque creo que tengo un deber: terminar este proceso. Va por buen camino. Hemos avanzado mucho más de lo que se había avanzado en toda la historia de intentos de hacer la paz con las FARC. En esta ocasión creo que vamos a lograrla.

 

Si usted no es reelegido, ¿se cae el proceso?

 

Yo espero que no, pero no es fácil elaborar un proceso de esta naturaleza, eso requiere tejer muy fino en muchos frentes.

 

Hay que tener un apoyo interno, otro externo, que lo he tenido y en qué forma, de todos los países del mundo, porque este es el conflicto más antiguo del hemisferio americano.

 

Tengo el apoyo interno de ciertos sectores de la sociedad que muchas veces han sido escépticos. Las propias Fuerzas Militares están participando. Dos generales están en el equipo negociador, algo que nunca se había hecho.

 

Usted menciona al Ejército. Una pregunta difícil pero que espero me la pueda responder claramente: ¿están tratando de manipular sectores del Ejército en su contra?

 

Sí. Están tratando de manipular a muchos sectores y con mentiras. Con rumores falsos: por ejemplo, están diciendole a los militares que los van a reducir a su mínima expresión. A los policías les dicen que les van a quitar sus pensiones para dárselas a los guerrilleros.

 

Están haciendo una guerra sucia. Y eso a cierta gente le cala y eso hace daño. Y parte del deber mío es tratar de poner la historia como es. Decir: mire aquí no se está negociando sino lo que hay en la agenda. La transición de un grupo armado a la vía legal para que puedan hacer política sin las armas.

 

¿Se han cometido errores en este proceso? ¿Cuáles?

 

Siempre uno comete errores. Pero nosotros hemos hecho este proceso con mucho cuidado. Aprendiendo de lecciones de otros procesos.

 

Tengo un grupo de asesores internacionales. Consulto a mucha gente internamente que conoce las FARC. Por supuesto que hemos cometido errores, como decir cosas que no se han debido decir…

 

Se hablan de falta de transparencia.

 

Es una acusación falsa, primero porque no es falta de transparencia, sino que nosotros acordamos, primero, que nada está acordado hasta que todo esté acordado. Esa fue una condición que nosotros pusimos…

 

Y negociar en medio del conflicto.

 

Si, esas fueron las dos condiciones. Lo de la falta de transparencia es porque no hemos dado a conocer los detalles de la negociación. No lo hemos hecho precisamente porque no queremos que la gente empiece a opinar sobre apartes del proceso.

 

Si permitimos que la gente diga esto no me gusta o esto sí me gusta, entonces el proceso se va debilitando. Yo quiero que el pueblo colombiano juzgue el proceso cuando esté todo acordado.

 

Porque si uno le preguntara a los colombianos: ¿usted quisiera que las FARC participaran en política? La reacción natural inicial es ‘no, por qué van a partcipar en política con todo lo que han hecho’.

 

Pero si uno les pinta el cuadro de todo lo que significaría la paz en Colombia y el precio que hay que pagar, no me queda la menor duda de que el pueblo colombiano va a apoyar, y en forma contundente, que sí haya paz.

 

Presidente, ¿hasta dónde está dispuesto a llegar por este proceso de paz?

 

Pues… con mi vida. Si tuviera que sacrificar mi vida por la paz en Colombia… es que esto ha sido una guerra demasiado sangrienta, más de 220 mil muertos, más de seis millones de desplazados, de víctimas.

 

Pero lógicamente no voy a poner en tela de juicio la institucionalidad colombiana, nuestras políticas básicas económicas. Eso no está en juego, no está en la agenda. No vamos a hacer la revolución por decreto, como algunos creen que la vamos a hacer…

 

Los que lo acusan de unirse al “castro-chavismo”

 

… Que estoy entregándole el país al castrismo, al comunismo. Eso es absurdo, no tiene ningún sentido.

 

Estoy dispuesto a hacer los sacrificios que el pueblo colombiano estaría dispuesto a hacer. Eso es algo muy importante: esto tendrá que ser refrendado por el pueblo colombiano y yo no voy a negociar nada que yo sepa de antemano que va a ser rechazado.

 

Entonces, ¿haría un referendo posterior al proceso?

 

Si, algún tipo de refrendación. Y eso tendríamos que acordarlo. Eso está establecido.

 

Presidente, si usted logra la reelección ¿se convierte la bancada uribista en un obstáculo insalvable para el proceso de paz?

 

No, porque no van a tener la capacidad. Uribe aspiraba a sacar el 40% del Congreso. Sacó el 12%. No va a tener la capacidad para bloquear ninguna ley, ni para vetar una política.

 

Van a hacer ruido, pero está bien que lo hagan, eso es parte de la democracia. Y que expresen sus opiniones dentro de los canales democráticos. De eso se trata la paz.

 

¿Usted quiere pasar a la Historia como el presidente que logró la paz? ¿Es una obsesión para usted? ¿Qué es?

 

Es un deseo que he tenido hace muchos años. Y por supuesto que quiero la paz. Y por supuesto que me gustaría que la historia me recordara como el presidente que logró la paz en Colombia. Eso es cierto.

 

Si logra su deseo y la Historia lo recuerda como el presidente que logró la paz, ¿cómo cree que se recordaría a Álvaro Uribe Vélez?

 

Eso sí dejémoselo a la Historia.

 

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