Subir el IVA

Por: Fanny Kertzman.–

El Fondo Monetario Internacional ha recomendado, por variar, una reforma tributaria para subir los ingresos del Estado. No se da cuenta el FMI, sin embargo, que en épocas electorales es imposible siquiera que un candidato mencione la palabra “impuestos” sin clavarse un cuchillo.

El Gobierno quiere bajar el déficit fiscal, que hoy está en 2,4%, para no incumplir los compromisos que se exigen para mantener la calificación de crédito internacional en AAA.

Pues bien, aun cuando con la última reforma tributaria (Ley 1607) el Gobierno pregonó que no se trataba de aumentar ni siquiera el recaudo, sino simplificar la estructura impositiva, no solo aumentó en un punto el impuesto de renta (sumando renta ordinaria a 33% y CREE a 9%, llega a 34%), creó tres impuestos nuevos –el mismo CREE, el IMAS y el IMAN–. El impuesto al consumo fue extendido. Y la exención de pago de parafiscales solo se extiende a los trabajadores con más de 10 salarios mínimos, poniendo una talanquera de ascenso para los ejecutivos que ganen más de $6 millones.

Para 2013, Colombia tiene una tasa de tributación sobre renta, sumando el CREE, de 34%. Esta tarifa de impuesto de renta solo es superada por Argentina en nuestra región. Brasil tiene la misma tarifa que Colombia. La tarifa de renta en Colombia es de las más altas en el mundo en los países seleccionados (Tabla 1).

La conclusión es que no es posible desde el punto de vista de política económica e internacional incrementar más la tarifa del impuesto de renta.

Referente al IVA podemos ver un cuadro ilustrativo (Tabla 2).

Es claro que algunos países como Chile dependen en gran medida de la tributación de impuestos indirectos, lo que se compensa con una baja tarifa de tributación de renta. Otros países como Japón tienen tarifas altas de renta y muy bajas de IVA (38% vs. 5%). Colombia está en una situación relativamente equilibrada: por impuesto de renta entra el 52% de los ingresos y por IVA el 48% restante.

Aún con el incremento basado en impuestos nuevos y la aparente reanimación de la actividad económica, la Dian no cumplió su meta de recaudo en 2013, que era de $102,3 billones. La meta inicial era $104 billones y para 2014 es de $108 billones.

Hay dos soluciones: bájenle a la mermelada, incluso eliminando ese término tan antipático, por el de cupos indicativos. Mientras el Gobierno reparta apoyos con partidas millonarias a jefes políticos emergentes como Musa Besaile y Ñoño, no habrá plata que alcance.

La otra solución es subir dos puntos al IVA, llegando a 18%. La tarifa no es disparatada si se compara con los niveles de otros países similares al nuestro como Argentina (21), Brasil (17) y Chile (19). A una tarifa de 18%, Colombia recaudaría $6 billones adicionales. Además el IVA es el impuesto más equitativo porque lo pagan todos en la medida de sus capacidades y castiga el consumo, no el ingreso.

Propuestas como subirles el IVA a los bienes de lujo no tiene mayor efecto sobre el recaudo total. Es una gota en medio del mar. Antes, por el contrario, se crea un incentivo para el contrabando.

En la mayoría de países existen IVA’s diferenciales según el tipo de producto. En Colombia se puede considerar un IVA muy bajo (5%) para los bienes básicos y un IVA extendido y uniforme para el resto de bienes. Es importante no tener una dispersión de tarifas de IVA, porque el control se hace más difícil para la Administración de Impuestos.

Esta propuesta no es popular y no será mencionada en campaña. Pero alguien tiene que desfacer el entuerto que creó la 1607 de 2012, racionalizando y eliminando impuestos que se duplican como el IMAN y la retención en la fuente, o el impuesto de renta y el CREE. Tenemos que ir preparándonos otra vez para la consabida reforma tributaria del nuevo gobierno.

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