La reelección ¿premio o castigo?  

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez.–

BOGOTA, 26 de Mayo_ RAM_ Existen temores cuando se habla de reelección a un Presidente de la República, porque se cree que éste tiene el sartén por el mango y que puede lograr los beneficios mediante sus obras, no solo en el Gobierno sino en la campaña presidencial, y lo que creo es que hay una equivocación al tratar de no dejar que el gobernante de turno ejerza sus funciones, como gobernante y como candidato, y antes que beneficios lo que se está es arriesgando a que se le castigue por no haber cumplido con lo prometido en su campaña presidencial anterior durante el tiempo de mandato constitucional.

Aparte de lo que fue el gran triunfo de la abstención en Colombia, que superó el 50% en la primera vuelta, se puede estar 100% seguro que a Juan Manuel Santos Calderón lo castigó gran parte del país en esta oportunidad por los paros, por sus políticas de no acercamiento con los campesinos y los estudiantes y me atrevería a decir que ellos fueron los que lo derrotaron en esta oportunidad, sin dejar a un lado que el colombiano común y corriente es bastante incrédulo, que hasta que no ve no cree y no vive de solo promesas, no ha visto nada concreto en lo relacionado con la paz, a pesar de que se le diga que las cosas están muy bien en La Habana, y el rencor contra los alzados en armas está vigente y gran número de la población no ve con buenos ojos que quienes han sido los autores de las más grandes matanzas, de secuestros y de narcotráfico sean los que vayan a ocupar sus sillas en el Congreso de la República y mucho menos que tomen decisiones en el Gobierno del país. Es entendible que el proceso de paz necesita sacrificios, pero muchos no entienden esta clase de sacrificios mientras que a los hombres y campesinos de bien se les persigue por medio de la justicia con todo el peso de la ley, por delitos no tan graves como los cometidos por los miembros de las FARC y el ELN.

El gran perdedor definitivamente y el gran castigado de este 25 de mayo fue Juan Manuel Santos, quien con buena o mala intención se la haya jugado por lograr una paz más que necesaria en un país que ha vivido en guerra por más de medio siglo.

La pregunta si la gente quiere la paz o la guerra es muy difícil de contestar, simple y llanamente porque siempre se quieren las cosas de manera fácil y otras veces haciendo justicia por nuestras propias manos.

El gran ganador, Álvaro Uribe Vélez, primer mandatario que deja su rango para irse al Congreso de la República, aunque algunos digan que lo hace por fiebre del poder, se puede decir que es un hombre con deseos de servicio y con interés de que las cosas funcionen de manera positiva según sus propias creencias. Que vaya a ser un buen presidente Oscar Iván Zuluaga es lo que hay que esperar, porque muchas veces se habla y se promete mucho en las campañas políticas, pero una cosa es mirar los toros desde la barrera y otra es estar en el ruedo.

Se notó que la gente estaba defraudada, que buscaban lo mejor, creyendo que dejando de asistir a las urnas era la mejor forma de protestar o votando por el opositor del Presidente en ejercicio, con la esperanza de lograr lo que no se ha alcanzado durante los 4 años que están para terminar, aunque no es tan seguro que al terminar el mandato en el caso que ganara Oscar Iván Zuluaga las cosas estuvieran mucho a su favor, porque eso mismo sucedió con el propio Álvaro Uribe Vélez.

Ganadoras, ganadoras, ganadoras, las dos mujeres en contienda: Martha Lucia Ramírez y Clara López, lo que hace pensar que se comienza a abrir la puerta para que dentro de 4, 8 o 12 años sea una mujer la que ocupe la primera magistratura del país. Otro gran perdedor, Enrique Peñalosa, decían los abuelos en medio de sus dichos sabios, “cría fama y échate a dormir” y a Peñalosa la fama de haber despilfarrado una parte del presupuesto de Bogotá le pasó la cuenta, sin que se tuviera en cuenta otras buenas cosas que hizo por la ciudad y que no importara a nadie que es un hombre honesto y bueno.

Comienza una nueva campaña, bastante corta por cierto, pero definitiva, en donde los seguidores de Martha Lucia Ramírez, Clara López y Peñalosa serán los que inclinen la balanza, para definir quién sea el gran ganador de la contienda electoral del 15 de junio.

Qué bueno sería que los candidatos se dedicaran a presentar propuestas coherentes y no a sacarse los trapitos al sol y que se cumpliera aquello que se predica tanto en el deporte, principalmente en el fútbol “Juego limpio por favor señores”.

[email protected]

  Share: