“No debe haber impunidad para los que someten a periodistas a actos de violencia o intimidación”: Ban ki-moon

Nueva York, 02 de Mayo ­_RAM_El Secretario General de las Naciones Unidas Ban ki-moon envió un Mensaje con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa entre lo que lo recomienda para un buen ejercicio es del periodismo está   el que No debe haber impunidad para los que someten a periodistas a actos de violencia o intimidación, o utilizan distorsionadamente procedimientos legales para impedir u obstaculizar su labor.

 

Texto del mensaje:

Cada año, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, reafirmamos nuestro compromiso con la libertad fundamental de recibir y difundir información e ideas por cualquier medio de expresión, sin limitación de fronteras, consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

Sin embargo, todos los días del año se ataca a ese derecho.

 

Los periodistas son secuestrados, detenidos, golpeados y, en algunos casos, asesinados, por hablar o escribir sobre verdades incómodas. Ese trato es totalmente inaceptable en un mundo que cada vez depende más de los servicios mundiales de noticias y de los periodistas que les prestan servicios.

 

En zonas de conflicto, los periodistas a menudo llevan uniformes y cascos azules a fin de que puedan ser fácilmente identificados y protegidos contra los ataques. Como sabemos por las propias operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, el color azul ofrece ninguna garantía de seguridad.

 

El año pasado resultaron muertos 70 periodistas, muchos de ellos atrapados en el fuego cruzado de hostilidades armadas. Catorce más han corrido la misma suerte este año.

 

El año pasado, había 211 periodistas recluidos en cárceles. Desde 2008, unos 456 periodistas se han visto obligados a exiliarse. Y desde 1992, más de 1.000 periodistas han sido asesinados, casi uno por semana.

 

Son cifras alarmantes. Detrás de cada estadística está un hombre o una mujer que simplemente ejercía su legítima labor.

 

No debe haber impunidad para los que someten a periodistas a actos de violencia o intimidación, o utilizan distorsionadamente procedimientos legales para impedir u obstaculizar su labor.

 

La libertad de los medios de comunicación debe seguir estando en el centro de nuestra labor para promover la seguridad, la dignidad y la prosperidad para todos.

 

Los Estados Miembros están debatiendo profundamente sobre la agenda para el desarrollo después de 2015. Esta es una oportunidad que se da una sola vez en una generación para dirigir al mundo hacia una dirección más sostenible y equitativa.

 

Unos medios de comunicación libres, tradicionales y nuevos, son indispensables para el desarrollo, la democracia y la buena gobernanza. Pueden promover la transparencia sobre los nuevos objetivos que los Estados Miembros adoptarán, los progresos y las deficiencias. Las redes sociales y las tecnologías móviles ofrecen nuevos medios para acelerar la participación ciudadana y el progreso económico y social. La función de vigilancia de los medios de comunicación es esencial para que los Gobiernos, las empresas y otros rindan cuentas.

 

En este Día Mundial de la Libertad de Prensa, exhorto a todos los Gobiernos, las sociedades y las personas a que defiendan activamente este derecho fundamental como factor crítico para conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio y promover la agenda para el desarrollo después de 2015.

 

La libertad de expresión, unos medios de comunicación independientes y el acceso universal a los conocimientos fortalecerán nuestros esfuerzos por lograr resultados duraderos para las personas y el planeta.

 

Detención de Esteban Vanegas en Medellín es arbitraria y atenta contra la libertad de prensa

 

Bogotá, 02 de Mayo ­_RAM_La FLIP rechaza la detención de Esteban Vanegas, reportero gráfico de El Colombiano y Q’hubo, por parte de la Policía de Medellín. Este tipo de actuaciones se constituyen en censura previa y son una grave violación de la libertad de prensa.

Vanegas fue detenido mientras cubría las marchas en las que participaban trabajadores y estudiantes durante el primero de mayo en la ciudad de Medellín. De acuerdo con la información recogida por la FLIP, los periodistas se percataron de una emboscada que la Policía hizo a un grupo de estudiantes e hicieron el registro gráfico. Después, miembros de esa entidad se dirigieron a donde se encontraban los reporteros. Vanegas fue arrojado al piso y golpeado antes de ser conducido a la tanqueta del Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD) en la cual fue llevado hasta la Fiscalía.

Vanegas se encontraba junto con otros dos compañeros de El Colombiano, Sebastián Carvajal y Juan Fernando Rojas, quienes también resultaron golpeados por la Policía cuando intentaban evitar la detención de su compañero.

Agentes de la Policía justificaron la detención de Esteban Vanegas advirtiendo que éste habría cometido un delito de agresión contra la autoridad. Sin embargo, la versión de los testigos y videos que fueron tomados por otros periodistas muestran que dicha agresión no existió.

Tras doce horas de detención, Vanegas fue liberado, pero la denuncia interpuesta por un patrullero de la Policía no fue retirada.

Para la FLIP es de suma gravedad que las autoridades continúen agrediendo a la prensa en contextos de protesta social, sustrayéndolos del espacio noticioso de forma arbitraria. En el año 2013 la FLIP advirtió sobre la falta de garantías para la prensa durante las manifestaciones sociales. A pesar de haber hablado con las autoridades, los hechos siguen ocurriendo e incluso con mayor gravedad. La privación de la libertad por el solo hecho de estar ejerciendo su labor periodística es una clara agresión contra la libertad de prensa.

La FLIP recuerda que los Relatores Especiales para la Libertad de Expresión de la ONU y la CIDH han recalcado la importancia de la labor que cumplen los periodistas que cubren manifestaciones sociales, “el Estado debe otorgarles el máximo grado de garantías para que cumplan su función. Ese deber no se limita a otorgar medidas concretas de protección para los comunicadores. Incluye también la obligación de crear las condiciones necesarias para mitigar el riesgo del ejercicio de la profesión en esas situaciones”.

Adicionalmente, señalan que “El Estado tiene el deber de garantizar que los periodistas y comunicadores que se encuentren realizando su labor informativa en el marco de una manifestación pública no sean detenidos, amenazados, agredidos o limitados en cualquier forma en sus derechos por estar en ejercicio de su profesión”.

Adicionalmente, la FLIP recuerda que en el año 2012 el Estado Colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso del periodista Richard Vélez, quien fue agredido por miembros del ejército mientras cubría las marchas Cocaleras en 1996. En dicha sentencia la Corte Interamericana señaló que las agresiones a la prensa en el marco de protestas sociales tienen un efecto amedrentador sobre otros periodistas que cubren temas de interés público.

La FLIP considera vergonzosa la reincidencia de agresiones a la prensa por parte de los miembros de la Fuerza Pública, especialmente de la Policía. Se debe recordar que durante el 2013 los principales agresores contra los comunicadores fueron agentes de dicha institución y durante el 2014 esa situación no ha cambiado. La situación es la misma, pese a los antecedentes y las advertencias de la FLIP.

Estos hechos se presentan exactamente un año después del atentado contra el periodista de Semana, Ricardo Calderón, quien estaba haciendo investigaciones sobre posibles hechos de corrupción en el Ejército. A la fecha de este comunicado, la FLIP no conoce avances en las investigaciones por este caso. Nuevamente, se presenta una agresión grave contra la prensa en vísperas al Día Mundial de la Libertad de Prensa.

La FLIP hace un llamado a la Policía para que se tomen medidas inmediatas al interior de las instituciones para que incidentes como este que violan la libertad de expresión no vuelvan a ocurrir y se castigue a los agentes involucrados.

 

 

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