Ordena Washington a escuelas no rechazar a niños indocumentados

Washington— El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, y el secretario nacional de Educación, Arne Duncan, reafirmaron ayer la obligación de las escuelas públicas de aceptar como alumnos a niños sin importar su situación migratoria.

“Las escuelas públicas distritales tienen la obligación de inscribir a los estudiantes sin importar su condición migratoria y sin discriminación por raza, color y origen nacional”, expresó Holder en una teleconferencia.

El funcionario presentó los textos de tres cartas (en inglés y español) que serán enviadas a todas las escuelas públicas del país reforzando la obligatoriedad de esas inscripciones, y detallando los documentos que pueden o no solicitar a niños extranjeros.

Holder dijo que el mensaje coincide con el 60 aniversario de una histórica decisión de la Suprema Corte estadounidense en este sentido, apoyada en preceptos constitucionales, y refrendada en 1982.

A pesar del tiempo transcurrido desde esa decisión, apuntó Holder, “seguimos recibiendo reportes sobre acciones adoptadas por escuelas” que “ponen obstáculos para niños indocumentados, o niños de familias de inmigrantes”.

“Tales acciones y políticas no sólo hacen daño a los menores, también notoriamente debilitan a nuestra nación… al dejar a la gente joven sin preparación y mal equipada para tener éxito y contribuir a lo que es, en muchos casos, el único país que pueden llamar un hogar”, según dijo el procurador.

En las tres cartas destinadas a todas las escuelas públicas del país, el Gobierno especificó que los establecimientos no deben consultar la condición migratoria de los alumnos o sus familias cuando desean verificar que viven en el distrito correspondiente.

Una de las cartas recuerda a las escuelas que no pueden “impedir o desanimar” una inscripción escolar porque un niño presente documentos que pongan de manifiesto su situación migratoria irregular.

Así, las escuelas pueden pedir a los padres una licencia estadounidense de conducir para la constatación de residencia, pero no para definir la aceptación de una inscripción, porque “dicho requisito impediría ilícitamente que un alumno cuyos padres son indocumentados se matriculara”.

Holder adelantó que el gobierno “hará todo lo que pueda para asegurar que las escuelas cumplan con su obligación”. “El mensaje es claro: dejen que todo los menores que viven en el distrito se inscriban en las escuelas públicas”, agregó Duncan. (AFP/USAToday)

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