¿Y si no es Peñalosa, quién?

Por: Fanny Kertzman.–

Cuando estalló el escándalo pensé: cómo puede ser tan ingenuo Oscar Iván de no chequear a la persona que se iba a encargar de la supuesta seguridad informática. No era sino mirar sus cuentas en redes sociales para darse cuenta que el tipo era algo así como un sicópata.

Aunque OIZ manifestó al principio que nunca había visto a Andrés Sepúlveda, 12 horas después tuvo que retractarse y admitir que sí se habían reunido, e incluso había visitado su oficina. Se confirmó entonces que la campaña del Centro Democrático trataba de ocultar lo obvio: no era una infiltración, era una labor de espionaje. El JJ Rendón de Santos resultó ser el Sepúlveda de Oscar Iván. Y, además, se conocen entre ellos.

Puede ser que el mismo JJ Rendón haya recomendado a Sepúlveda a la campaña adversaria, y que tenía el plan pensado desde un principio. Lo que es un hecho es que la campaña lo contrató aparentemente con fines de infiltración y espionaje.

Como toda la prensa está a favor de Santos, con excepción de algún diario regional como El Colombiano, a ratos Semana y a veces RCN, hay cero cubrimiento de los demás candidatos. Los desaparecieron. Al respecto hay un artículo excelente en La Silla Vacía1. El artículo narra cómo todos los días los directores de medios –no los periodistas–, reciben llamadas de Presidencia a regañar y dar instrucciones desde sobre cómo cubrir una noticia, a qué tema bajarle el tono, hasta cómo titular. Es así como el escándalo de JJ y Chica se perderá en la tierra del olvido.

La gente no quiere más guerra, de la que sea. Se va a anunciar la firma del tercer punto del acuerdo sobre narcotráfico (me pregunto qué babosada se dirá ahí…) en vísperas de las elecciones. La propaganda oficial, pagada con recursos de todos los colombianos, tiene su efecto.

Pero de resto Santos no ofrece nada. Más de lo mismo. Lo dice su eslogan que parece diseñado por su peor enemigo: “Hemos hecho mucho, falta mucho por hacer”. Por lo menos lo reconoce.

Sobra revisar las famosas cinco locomotoras: la de infraestructura nunca arrancó; ni siquiera se han adjudicado las famosas autopistas 4G. La de minería, no solo no arrancó sino que entre Santos y Luz Helena Sarmiento destruyeron toda posibilidad de minería a gran escala en nuestro país, la única que paga impuestos y regalías. Agricultura, dos paros en dos meses que no se han podido resolver. Tratan de solucionar los problemas con billete pero este nunca llega. No ha habido en absoluto una política para el agro. La prensa oficial titula que acabó el paro y los campesinos siguen ahí. Innovación. ¿Qué es innovación? Colciencias politizada y toda la plata de investigación del país dedicada a Patarroyo, que sigue matando micos siguiendo un sueño imposible que pagan todos los colombianos.

La única locomotora que arrancó fue la construcción, de manos del Gobierno, y hay que reconocer la excelente labor que ha realizado el Ministro de las TIC, Diego Molano, llevando computadores, conexión a internet y tablets a los lugares más apartados de Colombia.

Temas espinosos como la salud, la educación, la reforma a la justicia, en los que el Gobierno fue totalmente incapaz, están completamente fuera del debate.

Y qué tal las alianzas de Santos con personajes tan siniestros como Ernesto Samper, asistente de cabecera, y electores como Yahir Acuña, Ñoño, Musa y otros innombrables, con los que no se sube a la tarima porque teme ensuciarse. Él gamín sí no es.

Pero bueno, como dice Enrique Peñalosa, si no es ahora, ¿cuándo? Si no somos nosotros ¿quién? La alternativa de Peñalosa es la única viable para el país. Peñalosa es el único con las capacidades para sacar a Colombia al otro lado. Lo más importante, es inteligente. En imagen dobla a Santos. Pero eso no es noticia.

La campaña santista pensó que el rival era Oscar Iván y lo trituró. ¿Qué pasará ahora? Dicen las encuestas que Peñalosa es el único candidato que le ganaría a Santos en la segunda vuelta. Es el único que tiene el carácter de acabar con la politiquería. Marta Lucía no, y yo creería que Clara sí, si tuviera chance. Votemos por el país que podemos y queremos.

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