El futuro de los Servicios Gestionados de Aplicaciones

Por: José Díaz (*)

El entorno de aplicaciones de las empresas actualmente se há vuelto cada vez más complejo, debido a los rápidos cambios en la tecnología y los negocios. Por un lado, los líderes de TI luchan con limitaciones presupuestales y la escasez de personal calificado y, por el otro, se ven agobiados por la carga de gestionar un portafolio de aplicaciones caduco e inflexible, que se espera satisfaga las crecientes demandas de una clase súper-conectada de usuarios finales de una nueva era.

Por lo tanto, no es de extrañar que el 80% de los CIOs consideren al rendimiento de aplicaciones como una de las principales prioridades para su compañía. A pesar de ello, solo la mitad cree que puede responder a las nuevas demandas cambiantes del lugar de trabajo. Los líderes de TI y los CIOs a menudo preguntan “¿Cómo podemos maximizar el valor de las aplicaciones existentes en lugar de invertir en nuevas?” y “¿Cómo podemos mejorar la posición competitiva de nuestra organización mientras mantenemos los costos bajo control?”

La Transformación “Sin interrupciones”

Los métodos tradicionales de oferta de soluciones pre-construidas (por ejemplo “romper y reemplazar”) están frecuentemente en conflicto con las inversiones existentes de una organización y son considerados no solamente arriesgados, sino que también representan una propuesta costosa. Hoy en día las organizaciones necesitan un socio que sea escéptico en relación a plataformas y aplicaciones; uno que pueda aprovechar las herramientas, el personal, los procesos y la infraestructura existente, mientras que al mismo tiempo las incrementa con estándares y mejores prácticas de la industria. Las empresas esperan flexibilidad en términos de estructuración de contratos para promover el valor para los negocios. Claramente, esto se traduce en una reducción del costo total de propiedad y mejor alineación de las TI con el negocio, lo que lleva a una transformación “sin interrupciones” mediante la modernización as través de nuevas posibilidades como movilidad, social, análisis y nube.

El futuro de los servicios gestionados de aplicaciones debe operar fuera del ámbito de las funciones de rutina, para proporcionar conocimientos bajo demanda en tiempo real del estado de las aplicaciones de la organización. Se debe alinear a las TI con el negocio para reducir los costos y dar soporte a las metas de la organización. También se debe cumplir la promesa de una experiencia “siempre activa” y “preparada para el futuro” para los usuarios finales. ¿Qué se necesita para alejarse de los estándares y obtener mejores resultados a menores costos? La respuesta se encuentra en los tres puntos que abarca la estrategia:

  1. Diseño impulsado por análisis – aplicando análisis a las operaciones, las organizaciones pueden aprovechar conjuntos y soluciones de herramientas altamente integrados. De esta forma, se pasará de  modelos de soporte reactivos hacia proactivos, preventivos y predictivos.
  2. Enfoque en los usuarios finales – Una visión orientada hacia las personas para entregar servicios de TI puede ayudar a las organizaciones a simplificar la gestión de su entorno de cómputo y optimizar la forma en que personas y aplicaciones usan la infraestructura. Una manera de hacerlo es analizar los datos históricos, identificar problemas predecibles de los usuarios y trasladarlos hacia una fuente de resolución más cercana.
  3. Enfoque ligero y ágil – En el corazón de la agilidad está la capacidad de responder con rapidez a los cambios y a las demandas en aumento. La mayoría de los proyectos de aplicaciones corren el riesgo de no estar alineados a los negocios, ser demasiado lentos y exceder el presupuesto. La adopción de un enfoque de desarrollo ligero y ágil hacia el diseño y suministro de soluciones le permite proporcionar aplicaciones modernas y nuevas funcionalidades que impulsan la productividad de los usuarios finales y ayudan a lograr los objetivos del negocio.

Impulsando el crecimiento de la empresa

No hay duda de que el costo y la complejidad de gestionar aplicaciones empresariales está creciendo exponencialmente, y esta realidad deja poco o ningún espacio en el presupuesto de TI para innovación. Las organizaciones que buscan prosperar en el entorno dinámico mundial de hoy requieren una combinación de un cuidadoso análisis, un abordaje flexible, y los socios de tecnología adecuados. Por ello, es inminente gestionar un portafolio de aplicaciones eficiente que disminuya los riesgos, incremente la productividad y reduzca los costos operacionales.

 

(*) José Díaz es Director de Ventas de Unisys para Latinoamérica

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