Riesgos laborales por nuevas ocupaciones de la vida moderna, una epidemia escondida  

-Hasta hace 20 años, los Gobiernos se ocupaban mayormente en su sistema de atención en salud de enfermedades pulmonares, dermatosis, problemas de hipoacusia o alergias, según la Organización Panamericana de la Salud. Sin embargo, las nuevas tareas que ha traidoest la modernidad, ha cambiado este panorama.

-Durante el 47 Congreso de Seguridad, Salud y Ambiente, el foro más importante a nivel latinoamericano frente a los riesgos laborales, 30 expertos extranjeros y nacionales revisarán temas como los nuevos desafíos de los Estados y las empresas frente a la seguridad de sus trabajadores.

-Este evento se realizará los próximos 25, 26 y 27 de junio en Compensar de la Av. 68 en Bogotá y es organizado por el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), organismo que en sus 60 años de creado, quiere llamar la atención de nuevas epidemias escondidas.

 

Bogotá, Junio de 2014.- Desórdenes músculo-esqueléticos, desórdenes mentales y emocionales, al igual que enfermedades emergentes como la hipersensibilidad múltiple, cánceres ocupacionales y las ocasionadas por nuevas tecnologías, son denominadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), como la epidemia escondida a la que deben hacer frente los sistemas de salud de los países.

Si bien hasta hace dos décadas, el Estado concentraba la atención en los trabajadores por casos como: enfermedades pulmonares ocupacionales por asbestosis o neumoconiosis), dermatosis, hipoacusia y sordera, intoxicaciones por plaguicidas y otros tóxicos (mercurio, plomo, arsénico, benceno, tolueno y xileno)  y alergias ocupacionales, hoy, el panorama ha cambiado debido a la variedad de actividades que se han desprendido del frecuente uso de las nuevas tecnologías, de la inclusión del género femenino en nuevas tareas, especialmente de la construcción, del aumento en la informalidad, y de los avances industriales y en manufactura.

Este es uno de los temas que abordará el 47 Congreso de Seguridad, Salud y Ambiente, que se realizará los próximos 25, 26 y 27 de junio en Compensar de la Av. 68 en Bogotá y es organizado por el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS). Se trata del foro más importante a nivel latinoamericano frente a los riesgos laborales.

Treinta expertos entre extranjeros y nacionales revisarán temas como los nuevos desafíos de los Estados y las empresas frente a la seguridad de sus trabajadores.

En efecto, se hablará sobre la ocurrencia y frecuencia de enfermedades emergentes que el Estado y el sector empleador deben atender, aun con el desconocimiento, investigación y cifras sobre ellas. Lo cierto es que a junio del 2013 se registraron en Colombia 10.246 enfermedades laborales calificadas, lo cual representa un aumento del 6,52% con respecto al 2012.

En un contexto más general, de acuerdo con la OPS, los Trastornos Músculo-Esqueléticos (TME) son muy comunes en el trabajo. De hecho en la Unión Europea se ha hallado que un 25% de los trabajadores de esos países se quejan de dolor de espalda y 23% de dolores musculares.

Además, el 62% de los trabajadores de la UE se exponen 1/4 parte del tiempo o más a movimientos repetitivos de manos y brazos; 46% a posturas dolorosas o fatigantes; 35% para llevar o mover cargas pesadas.

Para ciertos riesgos – personas en movimiento en su trabajo- las mujeres están significativamente más expuestas que los hombres, respectivamente: 11% y 6% de la exposición de 1/4 parte del tiempo o más.

Los TME son condiciones que impactan tanto en costos directos – indemnizaciones, seguros, gastos médicos y administrativos -, así como en costos indirectos x pérdida de productividad.

Muchos factores pueden contribuir – ya sea individualmente o en combinación – para el desarrollo de los TME, entre otros tenemos:

1. FACTORES FISICOS

• Sobre-esfuerzos – levantar, transportar, jalar, empujar
• Movimientos repetitivos
• Posturas estáticas e incómodas – permanecer de pie o sentado x tiempo prolongado, trabajando con manos por encima de hombros

• Presión de contacto – compresión local de herramientas
• Vibraciones – de cuerpo entero o de mano-brazo
• Entornos de trabajo en frío

2. FACTORES ORGANIZACIONALES

• Alta demanda de trabajo
• Falta de control sobre el trabajo
• Baja satisfacción laboral
•Trabajo repetitivo
• Alto ritmo de trabajo
• Presión de tiempo
•Falta de apoyo de colegas y superiores.

3. FACTORES INDIVIDUALES

• Historial médico previo
• Capacidad física
• Edad
• Tabaquismo
• Obesidad.

Los TME se producen en todas las ocupaciones y lugares, pero algunos grupos ocupacionales están en mayor riesgo: trabajadores de la construcción, agricultores y forestales, conductores de transporte, trabajadores de la salud, mineros, operadores de maquinaria pesada, artesanos, sastres, trabajadores minoristas, trabajadores de hoteles y restaurantes, secretarias, cargadores, entre otros.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (EU – OSHA), otro grupo de trabajadores que se encuentra en riesgo son los que laboran en los centros de llamadas o call center, que en los últimos años se han incrementado considerablemente y que están expuestos a múltiples riesgos, tales como trastornos músculo esqueléticos por estar mucho tiempo sentados o malos diseños ergonómicos, trastornos auditivos por el uso prolongado de diademas o auriculares, enfermedades de nariz y garganta, problemas en la voz, estrés y síndrome de Bournout por la alta exigencia mental y emocional. De hecho, en el país esta industria ha crecido considerablemente, al punto de que, según la Asociación Colombiana de Call Center, en los últimos años el porcentaje de empleos generados este gremio creció en un 30%, lo cual implica que muchos más trabajadores se han visto expuestos a los riesgos antes mencionados y su incremento continúa.

Adicionalmente, los trabajadores que se desempeñan en el área de la nanotecnología, es decir, del estudio, diseño, creación y manipulación de materiales a un nivel molecular representan otro grupo expuesto a grandes riesgos. El Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (NIOSH) está realizando investigaciones para determinar si las nanoportículas constituyen una amenaza de salud para los trabajadores expuestos, teniendo en cuenta que dichas partículas pueden inhalarse, ingerirse involuntariamente o penetrar la piel, produciendo efectos adversos en la salud que aún se investigan.

De la misma manera, las radiaciones ionizantes, no ionizantes presentes en la industria manufacturera, de servicios, en la industria militar, y entre médicos y profesionales sanitarios para diagnosticar enfermedades, representan hoy por hoy una nueva fuente de riesgos.

No hay que olvidar los empleos generados a raíz de la transición a la economía verde, los cuales están relacionados, según la OIT, con los que trabajan en las áreas de energías renovables, productos y servicios ambientales, eficiencia energética, rehabilitación de bosques y recursos naturales, la recolección de basuras y el reciclaje, entre otros.

En Colombia, la información al respecto es poca acerca de estos nuevos riesgos. Existen cifras de la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, que pueden dar una visión general sobre el tema de las enfermedades laborales asociadas a estos riesgos y su reporte al sistema. Por ejemplo, la tasa de enfermedad laboral por 100 mil trabajadores registra este comportamiento en los últimos cinco años de acuerdo a los grupos de actividad económica en la que se presente:

       En 2008, la tasa de enfermedad laboral más alta la registró el área de organizaciones y órganos extraterritoriales (1.807), seguida de la industria manufacturera (248,2).

       En 2009, esta misma tasa tuvo el mayor registro en el gremio de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (302,7), seguida del área de administración pública y defensa: seguridad social de afiliación obligatoria (246,0).

       Durante el 2010 la tasa más alta la tuvo el área de organizaciones y órganos extraterritoriales (509,7). Le sigue el área de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (381,3).

       En el 2011 la tasa más alta se presentó en el gremio de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (347,8), seguida del área de administración pública y defensa: seguridad social de afiliación obligatoria (243,2).

En cuanto a la región, el comportamiento de la tasa por 100 mil trabajadores fue el siguiente:

       En 2008, la tasa de enfermedad laboral más alta la registró Chocó (1.185,2), seguido de Casanare (545,1).

       En 2009, esta misma tasa tuvo el mayor registro en el Cesar (228,8), y le sigue Cundinamarca (201,5).

       Durante el 2010 la tasa más alta la tuvo también Cesar (269,2), seguido de Cundinamarca (266, 7).

       En el 2011 la tasa más alta se presentó nuevamente en Cesar (316,6), y le sigue igualmente Cundinamarca (297,6).

Por otro lado, según cifras de la Segunda Encuesta Nacional de Condiciones de Salud y de Trabajo en el Sistema general de Riesgos Laborales del Ministerio del Trabajo de Colombia, el 90 por ciento de las enfermedades laborales en el país corresponden a las lesiones músculo esqueléticas, seguidas de patologías auditivas con el 4%, trastornos mentales 1.1%, y lesiones de la piel 1.0%. Igualmente, se ha incrementado el reconocimiento de enfermedades de origen laboral y la incidencia de enfermedades del sistema respiratorio que ha llegado al 50 por ciento, comportamiento constante hasta la fecha.

Con respecto a las lesiones en la piel y tejido subcutáneo se observa un comportamiento constante, con un promedio de 99 casos reportados por año, siendo el principal diagnóstico la dermatitis.

De igual forma, las lesiones de oído presentan un comportamiento constante con una variación del 20%, soportado de manera constante por el diagnóstico de Hipoacusia Neurosensorial.

Los trastornos mentales evidencian un incremento del 43% derivado del estrés, principalmente de la ansiedad y la depresión.

En 2013, los sectores económicos con mayor número de enfermedades reportadas son la industria manufacturera, que encabeza el número de enfermedades laborales con 2.796 casos, le sigue el sector inmobiliario con 1.617, y el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura presentaron 1.139 casos.

Durante este año, la mayoría de reportes de casos se centró en Bogotá con 4.989 casos de enfermedad laboral con un índice de 155%, sigue Valle con 1.209 casos reportados, con índice de 132% y el tercer lugar lo ocupa Cundinamarca con 827 casos y un índice de 270%.

En cuanto al número de enfermedades laborales, la ARL Mapfre presenta la mayor tasa de enfermedad calificada como laboral, es decir, por cada 100.000 afiliados de la ARL Mapfre presenta 100 afiliados con enfermedad laboral, seguidas por las ARL Colpatria y Colmena, que presentan por cada 100.000 afiliados a sus entidades 99 y 91 afiliados con enfermedad laboral.

En cuanto a las presuntas enfermedades reportadas por las empresas, la ARL Liberty presenta la mayor tasa de presuntas enfermedades a junio de 2013.

Cabe resaltar que por lo nuevo de estas patologías, al igual que en Latinoamérica, el panorama de reconocimiento y reporte de dichas enfermedades como laborales es aún incipiente. Igualmente, las estadísticas frente al tema son escasas o casi nulas.

La OPS señala que en Latinoamérica no existen estadísticas precisas sobre el tema por:

à Información no confiable

à Variedad de fuente y calidades de información

à Tasas de accidentalidad muy variantes entre 0.8-34%

à Morbilidad por EP casi inexistente

à Numero promedio de días perdidos por ausentismo médico es de aprox. 8-25.5 días

Las enfermedades que mayormente se presentan en Latinoamérica son:

·         Enf. Pulmonar crónica

·         Enf. Cardiovascular

·         Diabetes

·         Cáncer, en su mayoría de seno.

·         A nivel laboral, los cánceres que tienen mayor incidencia son:

ü  Pulmón

ü  Leucemia

ü  Mesotelioma maligno

Exposición ocupacional a asbesto, sílice y refinería de metales contribuyen a:

9% de todos los canceres de pulmón, tráquea y bronquios2

2% de todos los casos de leucemia2

Carcinógenos comunes y canceres ocupacionales:

Aprox. 160 carcinógenos

Durante el 2013 en el Sistema General de Riesgos Laborales, el Ministerio del Trabajo tiene reportados 8.269.950 trabajadores afiliados en el país en 607.960 empresas afiliadas. Frente a incapacidades laborales permanentes, en 2012 hubo 9.703 por accidente de trabajo y 2.986 por enfermedad ocupacional.

No hay certeza del sector informal no organizado, esto es, aquellas personas que sobreviven en cualquier ocupación y esta no es regular o permanente.

El ‘tecnoestrés’

La nuevas tecnologías han llevado a cambios en las rutinas y en los comportamiento y salud de las personas y trabajadores, señala el mexicano Victorio Martínez, uno de los conferencistas invitado al 47 Congreso de Seguridad, Salud y Ambiente. Sostiene que hay consecuencias directas del estrés en el cerebro.

Por su parte, la directora del programa de ergonomía del CCS, Mónica Álvarez, indica que los efectos físicos, psicológicos y sociales que se pueden generar al realizar un mal uso del celular o al teclear, se pueden observar cuando los individuos presentan dolor o molestias en la nuca, espalda, manos o en el dedo pulgar, tanto en adultos como en niños. Esto se genera por las malas posturas que adoptamos cuando escribimos (celular o computador).

Adicionalmente, el uso de las nuevas tecnologías expone a los seres humanos a las antenas de telefonía móvil y las radiaciones u ondas electromagnéticas, que, según se estudia, generan radiaciones peligrosas que pueden llegar a afectar el bienestar y provocar enfermedades a largo plazo.

Es importante conocer que la Organización Mundial de la Salud (OMS) insistió en que no existe la suficiente información para determinar que los teléfonos móviles o las antenas de telefonía móvil tengan consecuencias adversas para la salud. “Ninguna investigación reciente ha demostrado que la exposición a los campos de radiofrecuencia de los teléfonos móviles o a sus estaciones base, cause algún efecto adverso a la salud”, señala un comunicado de la OMS que pretende desmentir algunas informaciones aparecidas en los medios de comunicación en los últimos tiempos.

Estudios realizados por médicos de Estados Unidos concluyen que las lesiones  generadas por el mal uso de estos elementos de última tecnología van en crecimiento. Entre los más comunes están síndrome del túnel carpiano; posturas inadecuadas como la cifótica o desviación de la columna vertebral; vibración fantasma, que se presenta cuando las personas mantienen el celular  en modo de vibración y sienten que vibra cuando en realidad no es así, trastornos visuales y auditivos, rizartrosis, tendinitis y cáncer, entre otras.

Algunas sugerencias sobre las que se insiste son:

·      Evite llevar el celular en el cuerpo todo el tiempo. Si tiene que llevar el celular consigo, procure que sea la parte del teclado la que esté mirando hacia su cuerpo. No lo lleve en un cinturón o un bolsillo; es preferible que lo haga siempre en una cartera u otro elemento que no esté apoyado contra el cuerpo

·      Mantenga el celular lejos del cuerpo mientras no lo use, ya que también estando en estado de reposo genera radiación.

·      Use el celular el menor tiempo posible; limite la duración y número de llamadas desde los teléfonos móviles y hable por teléfono fijo en lugar de uno móvil siempre que sea posible.

·      Evite usar el celular en lugares cerrados donde pueda exponer a otros a la radiación. Además, emocionalmente es poco saludable, ya que tiende a aislarlo del mundo que lo rodea.

·      Aprenda a pulsar las teclas del celular usando las dos manos, alterne los dedos.

·      Los teléfonos móviles y otros dispositivos similares con pantalla deben sostenerse siempre a la altura de los ojos y se debe evitar inclinar la cabeza hacia abajo durante varios minutos seguidos.

·      La postura debería ser siempre la correcta, con un buen respaldo en la espalda y los pies sobre el suelo.

·      Hacer pausas frecuentes y vigilar la aparición de síntomas como dolores de cabeza, fatiga o dolores musculares.

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