Así no se llega a ninguna parte

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez.–

Bogotá, 10 de Agosto ­_RAM_ Nadie entiende cómo es que queremos que haya proceso de paz en Colombia, cuando uno lee los periódicos, escucha la radio y ve la televisión, puede hacerse la pregunta de para qué sirve el aviso que sale en esta última en la que anuncia que las películas que se presentan son aptas para mayores o para menores, cuando lo que se está viendo en la vida cotidiana es la verdadera violencia y miremos algunos de los titulares.
Cuando se prende la radio o la televisión estamos dispuestos a escuchar y ver lo siguiente:
“Buenas tardes, estos son nuestros titulares del día: padrastro viola a hijastra, madre abandona a su hija recién nacida, un vecino intolerante asesinó a otro, joven es abusada en el transmilenio, el partido de la fecha fue un desastre, el árbitro estaba comprado, en la plenaria del Congreso solo faltó que hubiera bala y etc, etc”. Con lo anterior, uno queda más aterrado que si hubiera visto en mi época una de las famosas películas de Drácula, que presentaban a las 12 de la noche en uno de los teatros de la ciudad, y lo peor de todo es que uno se pregunta: Que es lo que está pasando? En este país no hay gente buena?, no hay ni una noticia buena y parece que la respuesta es que no hay nada bueno y que solo nos ronda el mal.
No entiende uno como en una transmisión de un mandato presidencial los periodistas encargados de cubrir el evento no están atentos a lo que diga el mandatario de turno, sino como están vestidos tanto él como sus acompañantes, que si se cayeron, que si respiraron, que si se enredaron y muchas cosas más que no tienen importancia y con esto abren los noticieros como gran novedad y porque no destacar lo que sucedió no solo en la posesión de Santos, en donde estuvieron más atentos de que si Uribe iba o no iba a la posesión o a la instalación del nuevo periodo legislativo en donde las cámaras no abandonaron al nuevo senador Álvaro Uribe y esto simplemente para hacer amarillismo dejando de lado las grandes tareas que deben de hacer tanto el Presidente en su nuevo mandato, como el Congreso en el periodo legislativo, en donde se deben tocar temas tan interesantes y de primer orden como la salud, la educación, el calentamiento global y el proceso de paz entre otros. Aunque leía algo que me llamaba mucho la atención, que el Presidente estaba dejando cosas de gran importancia a un lado por centrarse en hablar que algunos sectores del país se estaban quedando sin agua y le echaban la responsabilidad de lo que estaba sucediendo, sin tener en cuenta que esto es un problema de muchos años, porque los gobernantes no le han puesto mucho interés a un tema como es el medio ambiente.
Algunos colegas extranjeros me hicieron comentarios que vale la pena tener en cuenta y no solo periodistas sino turistas que nos han visitado se han quedado abismados que los medios de comunicación colombianos no hablen de la gente buena y de los logros que se han alcanzado a nivel internacional y que solo se dediquen con mucho orgullo a mostrar las cosas malas.
Se podrían llenar los noticieros tanto de radio como de televisión, como los periódicos y las revistas de temas buenos, de destacar lo que hace Shakira, Juanes, Carlos Vives, Nairo Quintana y los integrantes de la Selección Colombia, con James y Falcao a la cabeza y de verdad que las cosas serían diferentes, porque enseñaríamos valores a nuestros próximos ciudadanos y gobernantes, pero como vamos no vamos a ningún Pereira, dice el dicho popular y es porque estamos formando juventud facilista, porque los padres no estamos atentos al día de cada uno de nuestros hijos y solo creemos que hacemos las cosas bien dándoles todo lo económico que nos piden, cuando no sabemos quiénes son sus amigos, cuáles son sus tristezas y sus alegrías, porque nos hemos dedicado al trabajo y a otros asuntos que sin dejar de ser importantes, no son los que debían de tenernos listos en primer lugar para la formación de las nuevas generaciones.
Estamos enseñando a una juventud para que tenga las cosas fáciles, sin ningún sacrificio y lo peor es que los padres lo hacemos para que, como dijera alguien, quitárnoslos de encima y que hagan su vida como puedan.
Y regresando a lo que siempre he hecho que es hablar de política, puedo decir que con dolor en Colombia no se está haciendo política, ni politiquería, sino guerra sucia y damos palo porque se hace y palo porque no se hace y es así como vemos que apenas iniciando el nuevo mandato de Santos ya desde los diferentes sectores se está calificando de malo, sabemos que buscar la paz y que el proceso de paz sea un éxito es bastante difícil, porque se necesita que las dos partes trabajen seriamente y estén concientizadas de lo que están haciendo, pero es muy poco lo que se le cree a las FARC, porque una cosa son sus propuestas y otras son sus acciones, con los atentados a la población civil.
En orden público, las cosas no están muy bien, pero es responsabilidad de todos, no solo del Presidente, sino de los legisladores, de los gobernadores, de los alcaldes y de la propia ciudadanía y de una cosa si podemos estar seguros que esto no se presentaría si hemos formado bien a nuestros niños y a nuestros jóvenes.
Y de política, el bello arte de gobernar, no existe en Colombia, porque lo que podemos ver en este momento es la forma como destila odio de un sector o del otro en el recinto sagrado donde se hacen las leyes. Da pena que quienes fueron elegidos para hacer las leyes y ayudar a solucionar los problemas del país, la mayoría esté enfrascada en una guerra fratricida y perdónenme que lo compare, igual que lo que ha sucedido con las FARC por más de 50 años.
No entiende uno como un Iván Cepeda, joven, inteligente y muy capaz no ocupa sus energías en hacer un país mejor de lo que él ha podido vivir y en vez de estar vengando la vida de su padre, buscar un futuro mejor, tanto para él como para sus hijos y para el pueblo colombiano, ese enfrentamiento con el senador Álvaro Uribe no los va a llevar a ninguna parte, lo que va a hacer es llenar titulares con crónica roja de baja categoría, mientras que lo que necesita este país es soluciones y la paz entre todos.
Así no vamos para ninguna parte, y simplemente estamos perdiendo el tiempo y cada día el país va a estar peor, porque estamos cerrando los ojos para ver lo que un puñado muy pequeño si está haciendo y es tratar de hacer las cosas bien en silencio y en la sombra, sin pedir reconocimientos, porque no hay a quien pedírselos.
Hablamos de una guerra de más de 50 años y del fin de la misma, pero a muchos no les interesa la paz y por sus intereses personales hacen lo que sea, aunque acaben como decía mi abuelo, hasta con el nido de la perra.
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