¡De regreso a Bogotá!

 

  • Muchas gracias a Libreta de Apuntes y al señor Ricardo Galán,  por permitirme divulgar la pasión azul! 

Por: José Pérez, hincha azul

Este 2014 va avanzando y como se volvió una costumbre, debía sacar tiempo para viajar desde Envigado (lugar donde resido) a la capital del país, a ver a Millonarios jugar un partido en El Campín, algo que decidí desde 2012  (mínimamente una vez al año, debo estar en Bogotá, acompañando al azul). Pero sabía que la previa al partido contra el Pasto, no era la mejor. El equipo venía de ser goleado ante el conjunto que ningún hincha azul quiere perder (Nacional) y menos de esa forma (5-0 en El Atanasio). Después para acabar de ajustar, en Copa Colombia, el rival de patio, lo venció 1-0 en la última fecha de la fase de grupos, en el marco de la Copa Colombia (torneo en el que Millos, ya estaba eliminado). De paso, el haber perdido con Santa Fe ese clásico, se convirtió en la peor seguidilla de derrotas consecutivas de Millos en un torneo oficial (7 en total) y concluía con la peor participación en toda la historia, en esta competencia.

Pero no era solamente lo deportivo lo que hacía que el partido Millos – Pasto, tuviera una previa intranquila. Se suma también algo en lo cual, Millos se ha acostumbrado desde hace más de dos décadas (haciendo la salvedad del periodo 2010 al 2013): las continuas crisis administrativas y financieras, que aquejan a la Institución. En estos ámbitos, 2014 fue el retorno a esas pesadillas vividas entre 1989 y 2009, donde los malos manejos, las dudas continuas y las cosas oscuras, son otra vez “el pan de cada día”. Y obviamente, si lo dirigencial anda mal, lo deportivo también.  Sin ahondar mucho y a manera de reflexiones. Por qué haber salido de un modelo exitoso que nos devolvió la gloria perdida? Por qué tan abruptamente haber salido de Gaitán, Silva, Torres, Sierra y compañía? Por qué no dejar que ese proceso iniciado en 2010, el cual hizo resurgir a Millos (en lo administrativo, financiero y deportivo), siguiera su curso? Por qué si las cosas se estaban consolidando para bien, se trae un modelo extranjero que a la fecha, no ha arrojado cosas positivas (como todos esperamos) y si, ha significado una inversión costosísima? Pero bueno, esperemos que Millos retorne al buen camino (ya empezó, sacando a Portolés) y centrémonos nuevamente en este artículo. 

Como lo decía al principio, sabía que dentro y fuera de las canchas, no era la mejor antesala para acompañar al azul, pero como dicen por ahí, “en las buenas y en las malas” con Millonarios (y de esto si que sabe la hinchada embajadora). Además quería sentir el ambiente antes, durante y después del partido, estar cerca de los hinchas azules y no reprimir el sentimiento ni pasión azul, algo que por vivir en Antioquia, debo ocultar debido al tema de la violencia en el fútbol (problema que se extiende por todo el país). Quería estar de regreso a Bogotá viendo al azul que llevo en mi corazón! 

Después de un recorrido por las afueras del estadio, inicia el partido y muy tempranamente (a los 5 minutos), llega el gol de Millos (primera anotación por Liga de Fernando Uribe con el azul, esperando que haga muchos más ya que en él, se centra la esperanza de gol). Ese arranque prometedor, me hizo olvidar por un momento, la mini crisis que ronda al Club y me ilusionaba, al igual que a mis acompañantes (Alberto y María Camila Díaz, además de Catalina Bernal) y a los 7.053 hinchas (7.000 hinchas azules, los visitantes se podía contar rápidamente) que llegaron a la fría noche en El Nemesio, en que comenzaríamos a resurgir nuevamente en lo deportivo. Pero no fue así y rápidamente, volvimos a la realidad. Un equipo sin contundencia a la hora de anotar y desordenado por momentos, con un exceso de confianza al momento de devolverle el balón a su arquero (Si bien Ramos, nos ha dado cosas buenas, no es prenda de garantía cuando se trata de eludir rivales), con una banca de suplentes de donde no hay mucho qué escoger y lo más preocupante, sin delanteros de categoría (Uribe es el único y eso que aún no lo ha podido demostrar) que ha llevado a que un central (el panameño Román Torres) haga las veces de punta, como sucedió contra el Pasto y como ha pasado en otros partidos. Fuera de los muchos problemas que aquejan a Millos, el no tener delanteros que la metan, es un verdadero “dolor de cabeza” (y todo lo que criticaban a Rentería y a Cosme!). De todo eso, se aprovechó el conjunto nariñense para llevarse un punto de Bogotá (1-1 al final)… y pudo llevarse la victoria en las postrimerías del partido! 

Pero el problema del Club va más allá y el hincha “no es bobo” ni “traga entero” ni “es ciego”. El hincha azul sabe de los malos manejos que retornaron al Club, sabe del despilfarro económico y de la pugna de intereses al interior del equipo, pugna que sólo pretende que algunos tengan el poder y logren un beneficio personal por encima del colectivo. El hincha sabe que lo administrativo y financiero nuevamente anda mal y desde que eso suceda, lo deportivo no mejorará. Cómo quiere la dirigencia que la gente vaya así al estadio? (en otras circunstancias, lo normal hubieran sido unos 20.000 espectadores). Cómo quieren estos directivos que la gente no proteste y saque pancartas en su contra? (como sucedió contra Pasto). Cómo quieren salir campeones si los refuerzos y el cuerpo técnico no es lo mejor? Si yo fuera dirigente azul, le diría a Lillo y compañía: “si en diciembre no gana nada, se van!”. Y lo primero que impediría una salida a fin de año, es un buen arranque de Copa Suramericana el próximo jueves ante el conjunto peruano César Vallejo y el repunte en la Liga. 

Pese a que en Millos aparecen amagues de crisis otra vez, pese a que en lo deportivo y mucho menos en lo dirigencial (se debe mejorar muchísimo!), no vayamos bien, el sentimiento por Millos sigue ahí y se rescata la amistad con hinchas azules que hace tiempo no veía o que no conocía, el ver la pasión de los simpatizantes embajadores, que pese a los malos resultados, siempre acompaña, no importa si es un abonado, un barra brava o un hincha que asiste a la mayoría de partidos. El poder ver a las lindas porristas que le imprimen belleza y energía al espectáculo, también es un aliciente. Pese a que los dirigentes y muchos jugadores no sientan la causa embajadora, quiero estar muy pronto, de regreso a Bogotá!

Millonarios, el primero en ser, el más veces campeón! 

PD 1: Millos tiene hinchada en toda Colombia. Gran alegría me produjo, una pancarta ubicada en oriental costado norte que decía “Castilla. Medellín”. 

PD 2: Nacional celebró bastante el 5-0 del domingo pasado, al fin y al cabo, es la primera vez que golean a Millos tan contundentemente. En otra ocasión, nos metieron más de 5 goles pero el resultado no fue tan abultado (6-4). Ambas oportunidades, en Medellín. En cambio Millonarios, en 9 ocasiones, le ha metido 5 ó más goles al conjunto verde, tanto en Bogotá como en Medellín. Aquí está el recuento: 6-0, 1-5, 0-7 (mayor goleada entre equipos grandes junto a un 7-0 que el azul le propinó al Cali), 5-3, 0-5, 4-6, 6-1, 2-5 y 5-1.

 

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