Elecciones Cafeteras

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

Si el presidente Santos, que fue embajador del gremio cafetero en Londres, quiere prestar un servicio eficiente a los pequeños y medianos productores, debería ir pensando en reestructurar la Federación Nacional de Cafeteros, o en lo que sea posible intervenirla o liquidarla. Considero que tal cual está concebida no se justifica su existencia.

Más bien se debería pensar en fortalecer los Comités Municipales y generar las cooperativas de diversificación cafetera para las épocas de crisis, el caficultor no puede seguir sometido a los vaivenes de una política de Estado, que en nada se conduele de sus graves problemas, cuando aparecen los cambios climáticos o las heladas del Brasil, que son las que marcan la pauta para generar los canales de comercialización y precios.

Tenemos que entender que el gremio caficultor ha sido uno de los baluartes de la economía de nuestro País, el mercado de cuotas que desapareció para dar paso al de la libre oferta y demanda, aún después de muchos años de ocurrido, no ha podido ser asimilado por los jerarcas de la caficultura en Colombia, siempre hemos estado sometidos a políticas de protección, pero para favorecer intereses que están muy lejos de ser en beneficio de quienes realmente lo necesitan.

Sería muy importante que en estos días previos a las elecciones cafeteras, sus afiliados reaccionaran con el fin de buscar soluciones concretas a las graves crisis de todo orden que desde hace varias décadas vienen padeciendo, pero no es porque el gremio sea pobre, lo que sucede es que se lo están robando desde hace mucho tiempo, y lamentablemente parecería que los Caficultores, o son demasiado ingenuos a se dejan comprar muy fácilmente.

Los paros cafeteros de los años 2012 y 2013, son más que suficientes para denunciar que tan importante gremio está carcomido por el gorgojo de la corrupción, basta con haber presenciado cómo los recursos apropiados por el Gobierno Central, a través de Ministerio de Hacienda, con el fin de conjurar el paro, en gran parte fueron a parar al bolsillo de varios avivatos incrustados como redentores de los pequeños y medianos productores en los gremios Regionales y Municipales.

Todavía son miles las reclamaciones que se están atendiendo, puesto que a muchos beneficiarios aún no les ha llegado el subsidio. En su momento los Organismos de Control iniciaron las investigaciones respectivas, pero todo se ha quedado en un sospechoso silencio.

Quiera Dios, que esta vez los caficultores, especialmente los pequeños y medianos, voten con conciencia, el País conoce de sus penurias y dificultades, todo porque sus intereses son negociados a través de la Federación Nacional de Cafeteros, por unas mafias, que se ocultan en lo malsano de la ingenuidad de humildes campesinos, que no conocen de las astronómicas sumas de dinero que aporta el Gobierno central, para que sus esfuerzos sean justamente compensados.

No olvidemos que en los comités regionales actúan unos personajes nada recomendables, para manejar a sus acomodo los Municipales, que son en últimas las células a través de las cuales se hacen los aportes para beneficiarlos en la renovación de sus cafetales, además de lograr insumos a mas bajo precio, los programas de vivienda rural campesina, salud, educación entre otros.

Lamentablemente los comités regionales tienen un engranaje nefasto con la politiquería y los nichos de corrupción, que posan de ser líderes especialmente de los pequeños y medianos productores del grano, pero la verdad monda y lironda, es que negocian sus beneficios y derechos como vulgares artículos de estantería y a espaldas de quienes son verdaderamente sus beneficiarios.

Para los días: 4 y 6 de Septiembre del año en curso, se llevarán a cabo las votaciones para elegir los nuevos comités municipales y Regionales. Son 374.215 caficultores los que se encuentran habilitados para elegir: 366 comités municipales y 26 regionales, esperamos que la campaña que se viene librando a través de los medios de comunicación, llegue a todos las regiones del país con un mensaje de renovación.

Ante la crítica situación que viene padeciendo tan importante gremio, se hace indispensable que se creen Comités de Cafeteros Locales, que le permita al caficultor, tener línea directa con el Gobierno Central, esto conllevaría que se abaraten los inmensos costos administrativos que se producen sosteniendo una burocracia arrogante e innecesaria que parte de la Federación Nacional de Cafeteros, donde sus pontífices se pasean por todo el mundo representando al gremio, pero la verdad es que es mas lo que derrochan que lo que aportan al gremio.

Pero, lo más grave, es que estos flamantes funcionarios, no conocen lo que es el cultivo del café, ni mucho menos la idiosincrasia cafetera, pero devengan sueldo estrafalarios, mas primas y viáticos cuando se les ocurre viajar, a darse golpes de pecho contra el vacío, puesto que por lo regular no llevan una agenda estructurada que les permita interceder ante los organismos competentes por mejorar la calidad de vida de sus afiliados.

Esperamos pues que las Elecciones Cafeteras se realicen por las sendas de la legalidad y la democracia participativa, para que el gremio vuelva a ser lo que fue hace unas décadas, que generó, riqueza con creación de importantes empresas, finalmente liquidadas debido a los malos manejos.

La Flota Mercante Gran colombiana, el Fondo Nacional del Café, entre otras, tuvieron que ser vendidas ante los continuos escándalos de orden administrativo. Si queremos un gremio cafetero lo suficientemente fortalecido, los caficultores en esta oportunidad y ante la antesala de las elecciones cafeteras deben pensar con pleno conocimiento de causa y no votar por los mismos con las mismas.

 

[email protected]

[email protected]

 

  Share: