Superministros, desestabilidad gubernativa

Epígrafe

“Curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado”. Alberto Moravia

Por: Lorena Rubiano Fajardo.–

Bogotá, 24 de Agosto­_ RAM_Estamos  apenas empezando a digerir la nueva estructura gubernativa que ha diseñado el presidente Juan Manuel Santos para su segundo periodo de gobierno. Primero que todo hay que desearle que le vaya bien, para que al país también, le vaya  bien. Quiere hacer tantas cosas, en tan corto tiempo, que da a pensar que de un momento a otro puede perderse la gobernabilidad del país.

Empecemos por los súper ministros, de los cuales aún no conocemos sus funciones concretas y quién va a mandar a quien. O sea,  muchos capataces y pocos peones. Néstor Humberto Martínez, quien deberá declararse impedido en casi todas las gestiones, porque en todos los sectores, tiene intereses como defensor de multinacionales y empresarios, y aunque para evitar “malentendidos”  esta “sustituyendo” todos los poderes a sus socios de oficina, para que sigan los procesos, mientras que él dirige a los mini-ministros, sobre cómo actuar en esos mismos casos.

No estoy tranquila con lo que está pasando en La Habana, donde manejan todos los hilos del proceso de paz, que no nos han explicado a los colombianos y solo nos van a  llevar a un referéndum en donde preguntarán “quieren ustedes la paz sí o no” pero sin los puntos acordados.

Quien  tiene graves problemas para cumplir lo ofrecido en la campaña electoral es el Ministro de Hacienda, que  tendrá que presentar otra reforma tributaria, esperamos que no sea para apretar a la clase media, mientras los banqueros ganan billones de pesos en un esfuerzo por aparecer en las listas de los más ricos del mundo. Otro gran poder dentro del poder es el de las ministras de Educación y Comercio Exterior quienes  ahora también quieren  la dirección de Coldeportes.

Y en  Agricultura, confiamos en que el ministro Iragorri, amplio conocedor de tierras, legisle para los campesinos y no para las grandes empresas del agro, a quienes les hacen carreteras, les dan exenciones tributarias y les facilitan todo mientras que a nuestros campesinos no les hacen una pinche vía para sacar sus productos y  menos un  préstamo. Si el Gobierno mirara con otros ojos a los campesinos podríamos incrementar la producción con tecnología que nos permita exportar nuestros productos. Señor ministro no seremos simples  obreros de las grandes multinacionales del agro. Déjenos vivir, sembrar, cosechar  y morir en nuestros terruños.

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