Proyecto con desequilibrio de poderes

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

El proyecto de Acto Legislativo No.018/2014, sobre Equilibrio de Poderes y Reajuste Institucional, presentado al Congreso de la República, está desequilibrado

El objetivo primordial del proyecto de Acto Legislativo sobre equilibrio de poderes y Reajuste Institucional, es la redistribución y desconcentración de las funciones de los tres Poderes Públicos, evitando su mayor concentración en el Ejecutivo, y en el Legislativo.

Es conveniente citar algunos casos en los cuales se presenta desequilibrio de poderes en el proyecto del acto legislativo aludido:

1º- Sobre la conformación del Senado de la República: no es procedente que con dicho proyecto se pretenda aumentar el número de Senadores, el País no vería con buenos ojos esta práctica, antes por el contrario, lo que se ha buscado es que el congreso se reduzca a sus justas proporciones y en lo que sea posible volverlo unicameral.

2º- El artículo 197 del Acto Legislativo, es una cortapisa puesta por el actual Presidente Santos, para que ningún ciudadano en lo sucesivo, distinto a él, pueda ser reelegido presidente de la República, me parece que este artículo debería ser tratado de otra manera, es decir, en forma más democrática y gallarda, no es ético que quien nos metió su reelección hasta por la narices con el cuento de la paz, ahora después de logrado su objetivo se atrinchere en sus propia mascarilla para impedir la reelección hacia el futuro.

3º- El artículo 262, no tiene concordancia con los mecanismos de Participación Ciudadana, consagrados en el artículo 103 de la Constitución Política, puesto que no se puede hablar de coaliciones y a la vez de listas cerradas y bloqueadas, es aquí, donde se quiere limitar el derecho a la democracia participativa de las minorías y lo más grave excluyendo el voto preferente. Tal cual está planteado este artículo en el Proyecto de Acto Legislativo, se busca es dar mayor concentración de poder a los gamonales políticos para que continúen manejando a su antojo sus caudales electorales.

4º- El Artículo 264 que regula el Consejo Nacional Electoral, no debe ser elegido por el Congreso de la República en pleno, debe hacerlo un órgano independiente del Legislativo, para que sus funciones y futuras decisiones de orden electoral no se vean comprometidas con las de los Senadores y Representantes. Sería procedente buscar otra instancia que los nomine y los elija fuera del Congreso de la República.

5º- El artículos 267 que regula el Control Fiscal: El control fiscal de nuestro País, nunca ha podido ser eficiente, puesto que la elección del Contralor depende del Congreso de la República en pleno, este Organismo tan importante para la función pública, debería tener otras connotaciones que le permita desarrollar un control fiscal sin tener que ver con los entuertos políticos a que son sometidos desde antes de ser elegidos, es vergonzoso ver a los candidatos a contralores, previas las elecciones, ofreciendo prebendas burocráticas a cambio de votos de los congresistas, esta práctica es lo que alimenta desde hace muchos años el monstruo de la corrupción. No se nos olvide que la reciente elección del actual contralor se hizo en contubernio de: manguala con los tres Poderes Públicos.

De otro lado la Contralorías departamentales y municipales deben desaparecer, su función es tan pobre y poco eficiente que si se cierran al unísono no pasa absolutamente nada, en cambio los departamentos y municipios se ahorrarían miles de millones de pesos que les cuesta su funcionamiento innecesario. Deben depender directamente del Control Fiscal Central.

Pero, es hasta cómico que mediante el artículo 274 del Acto Legislativo, se sostenga que la vigilancia de la gestión fiscal de la Contraloría, será ejercido por un tribunal de aforados en la forma que determine la Ley, con el debido respeto, considero que la última expresión da para crear un tribunal de burocracia innecesaria, es decir, que no hay claridad sobre este punto. Esto equivale a decir que el gato y el ratón son socios para cuidar el mismo queso.

6º- El artículo 276 sobre la Procuraduría General de la Nación, es otra pretensión de concentración de poder en el Congreso de la República y el Presidente, considero que el jefe del Ministerio Público debe ser elegido por votación popular, el mismo día de la elección del Presidente de la República, o por otra Instancia, pero jamás, por el legislativo en contubernio con el ejecutivo.

En honor a la verdad el Acto Legislativo No.018 / 2014, se excede en otorgar mayor concentración de poder al Legislativo y el Ejecutivo, no podemos seguir asistiendo a los mismos desafueros de antes, donde el Presidente de la República, es prácticamente quién elije al Jefe del Ministerio Público, que en la sana lógica debería hacerse por votación popular, el mismo día de las elecciones presidenciales y cuyo periodo sea igual al del Presidente y el inicio de labores en la misma forma.

En Colombia, no hemos podido entender que los Organismos de Control deben ser entes autónomos, para que esto ocurra, se hace indispensable que no dependan de los órganos: legislativo y Ejecutivo, puesto que sus funciones siempre se ven comprometidas con los Congresistas que le dieron su voto para elegirlos.

Los mayores nichos de corrupción se encuentran precisamente en los compadrazgos que existen entre los jefes de los Organismos de Control y la clase dirigente, puesto, que, estos salen de sus entrañas, lo que les impide actuar con independencia.

Considero que al Acto Legislativo, que hace tránsito en el Congreso, debería abrírsele un debate con Audiencias Públicas, con la participación de todas las instancias de la vida nacional, especialmente de las Universidades. Tal cual está concebido, casi que volvemos a lo mismo, lo único que hace es trasladar del Legislativo al Ejecutivo y viceversa, algunas funciones.

 

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