Torpezas del Invima

Epígrafe

“Cuando una medicina no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo.” Pierre Beaumarchais

“Control a venta de yerbas curativas es una afrenta”

Por: Lorena Rubiano Fajardo

Bogotá, 21 de septiembre ­_RAM_. Mientras que la comida chatarra y los energizantes, que están causando grandes estragos en la salud de los colombianos, se venden en colegios y al público sin control alguno porque han sido aprobados por el Invima, este organismo pretende ahora impedir que tomemos agua de cáscara de piña para limpiar los riñones o valeriana para dormir, comprada en la plaza de mercado o recogida en la huerta casera, para que tengamos que comprársela a las multinacionales que la encapsulan y pagan ingentes sumas de dinero por la licencia.

¿Dónde queda el valor cultural de las plantas medicinales? Esto es una afrenta total contra nuestras costumbres ancestrales y nuestras comunidades Indígenas.

Y que dirán los médicos que ahora tiene que estudiar medicina alternativa para poder formular productos naturales, a los que son reacios totales, porque sus productores no los invitan a congresos con todo pago o les dan premios por formularlos.

Cuando esto lo imponga el Invima   nos tocará recurrir a la acción de tutela para que la EPS nos formule una aromática; e invitar a los médicos a la Sierra Nevada o a la selva Amazónica para que hagan un curso intensivo de “yerbatología” y mostrarles la bondad de la medicina ancestral.

Considero que estas normas las promulgan por presión de los grandes laboratorios que a través de los TLC y sus plenipotenciarios, como acaba de hacerlo Estados Unidos y el flamante embajador de Colombia en USA, Luis Carlos Villegas, quienes coercionaron al gobierno para que no autorizara el ingreso de los genéricos.

¿Porque no le exigen a Coca-Cola que en su etiqueta informe sobre los productos que utiliza? Además, tampoco controlan los farmacéuticos de venta libre, como el Acetaminofén, el Ibuprofeno, pero sí quieren controlar la venta de las yerbas curativas.

Esta decisión es abiertamente inconstitucional porque está en contravía de la OMS (Organización Mundial de la Salud), y contra el Ministerio de Salud que recomendó un estudio realizado por la Universidad Nacional sobre la utilización de plantas medicinales y del gobierno que está apoyando la legalización de la marihuana para fines medicinales.

No me imagino al pueblo en general llevando una formula clínica a nuestras campesinas de las plazas de mercado para que nos puedan vender sus plantas, ya que si las cogen vendiendo esos productos sin autorización médica las llevarán a las desocupadas cárceles del país.

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