Posconflicto y justicia transicional

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

Aunque nos resistamos aceptarlo, el proceso de paz se encuentra seriamente averiado, si bien la entrega últimamente de los secuestrados: dos soldados; del general Álzate y sus dos colaboradores, se cumplió con algunas demoras, los colombianos no alcanzamos a entender cómo es que estos episodios continúen sucediéndose en la antesala de firmar el Acuerdo de Paz. En el Tolima, el Cauca y otras regiones del País, los estragos de las Farc continúan a la orden del día, buena parte de la población se encuentra asediada y atemorizada.

La visita que recientemente realizó el presidente Santos a varios países Europeos con el fin de concretar ayudas humanitarias para el posconflicto, y en vista de no haberse logrado ninguna de ellas, es un mensaje inequívoco de la comunidad internacional para Colombia, en el sentido, que quieren ver primero firmado el acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc, para acceder a tomar las decisiones pertinentes.

Es apenas lógico que esto ocurriera, aún, falta mucho camino por recorrer para la firma del acuerdo de paz, que ya completó mas de dos años y todos los días los negociadores por parte de las Farc, hacen más exigencias, lo grave, continúan cometiendo toda clase de arbitrariedades y atrocidades contra la población civil.

Ninguno de los puntos tratados en la mesa de negociación, puede considerarse liberado de posteriores exigencias de los grupos subversivos, el primero que fue el sector agrario, aunque parecía definido, le están saliendo muchas aristas que de no ser corregidas oportunamente va a ser muy difícil llevarlas a la práctica. La sola restitución de tierras y las zonas de reserva campesina, empiezan a tener dificultades en su aplicación.

Como lo hemos dicho a través de esta columna: firmar el acuerdo de paz es importante, pero, lo difícil va a ser mantenerlo y sostenerlo, será un proceso largo y dispendioso donde las partes deberán entenderse, confrontarse y ceder recíprocamente a sus pretensiones, sobre todo, de tipo económico, puesto que de acuerdo a como están las cosas, no existen los recursos suficientes para el resarcimiento de las víctimas.

Desde la óptica de comunidad y desarrollo, es importante tener en cuenta una serie de factores, que indudablemente influirán en el largo proceso de reconciliación, y que forman parte de lo que llamamos: Posconflicto, que para el caso que nos ocupa, surgen una serie de variables derivadas del mismo, que desde luego deberán ser tratados en la mesa de negociación: Posconflicto de paz y reconciliación; Posconflicto del sector agropecuario; posconflicto de desplazados; posconflicto de restitución de tierras; posconflicto de masacres y violaciones sexuales; posconflicto de destrucción de infraestructuras; posconflicto de delitos de lesa humanidad, entre muchos otros, que sería interminable nombrar, puesto que en un momento dado se configuraron dentro de las oportunidades dadas por la resistencia que ofrecieron las víctimas.

Uno de los aspectos más importantes que deberá tenerse en cuenta, una vez se firme el proceso de paz, es la etapa de la Justicia Transicional, que se ha convertido en una herramienta útil para el logro de la reconciliación nacional, en donde se otorgan beneficios a los victimarios, pero, además se busca satisfacer sus derechos.

Los programas de Justicia Transicional están regulados por el Acto Legislativo No.01/2012 Marco Constitucional para la Paz, que tiene por objeto fundamental adelantar una serie de encuentros, seminarios y conferencias en las distintas regiones del País, con la participación de: organizaciones gremiales, derechos humanos, con las organizaciones de víctimas que de una u otra forma han sufrido las consecuencias del conflicto armando en sus diferentes modalidades.

A través de estos diálogos se pretende buscar una salida para dar solución de conformidad con las normas que para tal fin continúan discutiéndose dentro del marco del Acuerdo de Paz en la Habana – Cuba, con los delegados del gobierno y de las Farc.

Por eso, la justicia transicional, es la consecuencia de la firma del acuerdo de paz, y el camino más seguro para manejar la etapa decisiva dentro del posconflicto. Todos estos esquemas encierran toda una gama de derechos adquiridos por las víctimas, donde el Estado a través de los diálogos de paz, es el principal garante para que la Farc, se hagan responsable y cumplan con los compromisos adquiridos en la firma de acuerdo.

Sin embargo, es importante mirar hacia el sector agropecuario principal escenario para generar proyectos productivos del posconflicto, no podemos aceptar que los reinsertados del proceso de paz, próximo a firmarse, se desplacen a las áreas urbanas de las diferentes ciudades a hacer lo mismo de siempre: fortalecer los cinturones de miseria y creando todo tipo de situaciones difíciles a las autoridades y la sana convivencia de sus habitantes.

Es indispensable que se fortalezcan y reestructuren las: UAF, (Unidades Agrícolas Familiares) que fueron creadas por Ley 160 de 1.994, fijando dos salarios mínimos por familia en dos hectáreas de producción agrícola. Aunque este proyecto es bondadoso, se encuentra abandonado y lo conveniente sería ponerlo en práctica, pero siguiendo el proceso de las Cadenas Productivas y las Alianzas Estratégicas.

El principal diagnóstico del sector agropecuario en el proceso de paz, considero que está dado en la iniciativa: Desarrollo Rural Integrado, queriendo decir, que el Gobierno debe emprender cuanto antes el programa del retorno al campo de los más de cinco millones de campesinos que huyendo de la violencia han ingresado a las áreas urbanas.

El proyecto de Desarrollo Rural Integrado, como lo hemos dicho tantas veces a través de esta columna, abarca todos los derechos del campesino y a su vez les señala una serie de deberes que deben cumplir frente al Estado.

Para lo anterior se requiere definir muy claramente lo que es la figura de Identidad Campesina, con esto se evita que muchos citadinos ingresen a disfrutar de estos beneficios sin realmente serlo, como ocurrió con agro ingreso seguro, AIS.

 

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