Alianza Pacífico: oportunidad exportadora

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

La etapa posconflicto de la cual tanto se está hablando, debería ser aprovechada para generar una serie de empresas agropecuarias con el fin de producir mediante el sistema de agricultura por contrato, no podemos cometer el error de convocar a gobiernos extranjeros para que hagan aportes a cambio de nada, puesto que la crisis económica tiene connotaciones mundiales.

Considero que se deben aprovechar los mercados TLC, con los cuales Colombia ha firmado varios acuerdos de cooperación con el fin de aprovecharlos con miras a producir agricultura tipo exportación. Tenemos todas las ventajas puesto que nos demandan compra de productos a precios muy competitivos, pero por favor, no mas viajes internacionales con el sobrero en la mano, cuando en realidad no somos un País de incapaces productivos, ni mucho menos vergonzantes, para que nos tengan lástima, hagamos valer nuestra dignidad de gentes emprendedoras y capaces de enfrentar situaciones difíciles cuando de salir adelante se trata.

Anteriormente no podíamos hablar este leguaje, puesto que el proceso de paz aún era un camino incierto, pero ya que estamos empecinados en conseguirla, debemos agotar todos los recursos que están a nuestro alcance, especialmente el humano y los naturales de los cuales ningún país del mundo puede igualarnos. Colombia no debe desaprovechar la oportunidad de promover sus exportaciones a los países Asiáticos, dado que la Alianza del Pacífico tiene un buen comportamiento futurista.

Para el año del 2015 los colombianos debemos estar preparados para iniciar la conquista de los mercados Asiáticos, dado que los países que conforman la Alianza del Pacífico: México, Perú, Chile y Colombia, han logrado implementar una serie de Acuerdos que va a permitir conjuntamente conquistar tan importante mercado con más de tres mil millones de consumidores.

Pero también es importante resaltar que de los cuatro países que conforman la Alianza Pacífico, el nuestro es el más rezagado, puesto que sus tres socios ya han logrado penetrar en un 40% con sus exportaciones a Japón y la China.

Por eso es muy importante tener en cuenta una serie de situaciones que se van a presentar en el inmediato futuro con nuestros productos a los mercados Asiáticos, máxime ahora que se ha aprobado el TLC, con Corea y el del Japón que está en sus últimos trámites.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que son mercados exigentes en los controles de calidad y cuando se trata de productos alimenticios derivados del sector agropecuario, deben ser cultivaos bajo el esquema de la agricultura orgánica, supervigilados por el ICA, y provistos de los registros Invima. No cumplir con estos requisitos es iniciar el camino al fracaso.

Es apenas lógico que para lograr estos objetivos se debe pensar muy seriamente en organizar la estrategia exportadora de conformidad con los productos que nos estén demandando, teniendo en cuenta los controles de calidad regulados por las fichas técnicas de los productos sujetos de demanda.

Considero que lo primero que debería hacer el Gobierno a través de las oficinas de Proexport, es definir los productos de demanda, acto seguido proceder a levantar el mapa productivo por por regiones, con el fin de encadenarlos y aplicar las alianzas estratégicas a que haya lugar.

Teniendo en cuenta lo anterior valdría la pena que empezaran organizarse los proyectos posconflicto, esto nos daría la oportunidad de producir bajo el esquema como lo dijimos anteriormente de agricultura por contrato, son varias las empresas de países Europeos y Asiáticos que en virtud de los TLC, que han firmado con Colombia, estarían dispuestas a aportar capital y mano de obra tecnificada con el fin de promover sus propios productos de exportación hacia los mercados de destino.

Para lograr el anterior objetivo se requeriría seguir los siguientes pasos:

1º- Definir la demanda de los productos sujetos de exportación, atendiendo su marco institucional y la fecha técnica de conformidad con las exigencias del importador.

2º- Levantar el mapa productivo del respectivo producto, esto quiere decir: las diferentes regiones que son aptas para su producción, con la identidad de las respectivas fichas técnicas de embalaje y procesos de conservación.

3º- Crear la respectiva cadena productiva con sus alianzas estratégicas, las cadenas productivas la componen nueve eslabones y ninguno de ellos puede omitirse, puesto que llevaría el proyecto al rotundo fracaso: definición del producto, enunciado del proyecto, capacitación del recurso humano, siembra, procesos de control, cosecha y recolección, selección, mecanismos de agro industrialización, canales de comercialización y utilidades.

4º- Capacitar el recurso humano frente al proyecto específico de desarrollo: teniendo en cuenta las garantías laborales y los grados de participación que van a percibir los trabajadores o socios dentro del proyecto.

5o- Las variedades del producto: es asunto bastante delicado, puesto que estos varían de una región a otra, como es el caso de la uchuva, que no es la misma de los Santanderes a la producción del Eje Cafetero, o el caso del plátano, que varía de una región a otra y los controles de calidad deben guardar una estrecha relación con la ficha técnica del producto solicitado.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, debería estar a la vanguardia con las autoridades de comercio exterior sobre proyectos posconflicto, puesto que van a ser la bandera de generación de empleo de las personas reinsertadas, o que fueron desplazadas de sus predios, para que retomen sus actividades rurales.

Desde nuestra óptica de comunidad y desarrollo, el gobierno, respeto al proceso de paz, no puede esperar colaboraciones de tipo económico para desarrollar la etapa posconflicto, puesto que la situación económica en general no está nada halagadora para que los gobiernos se comprometan a dar aportes a cambio de nada.

 

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