4 razones para no consumir un medicamento vencido    

Al igual que cuando se va al supermercado a comprar productos empacados como lácteos, jugos, enlatados y cereales, antes de consumir un medicamento, desde un antigripal hasta una insulina, es fundamental revisar la fecha de vencimiento. No tomar precaución podría desencadenar efectos nocivos en el organismo, además de encontrarse con un producto con menor eficacia y potencia.

Y es que estas fechas no se establecen al azar. El proceso para determinar el día de caducidad de los medicamentos está determinado por dos estudios rigurosos: el análisis de degradación de las sustancias y el cálculo de tiempo de vida útil. Esto toma alrededor de 6 meses en los que los productos son colocados en situaciones extremas: altas y bajas temperaturas, diversos grados de humedad y diferente exposición de luminosidad para ver el efecto de rayos UV sobre el producto. También se vigila en condiciones naturales el envejecimiento y degradación de los compuestos de los fármacos para decidir cuándo es que estos vencen. Es por esto que después de la fecha de vencimiento, la estabilidad y la potencia no se pueden garantizar, como explica el doctor Jairo Camacho, director médico de AFIDRO.

“Los laboratorios fabricantes deben realizar ambos análisis para establecer el tiempo máximo en el que el producto mantiene características previamente determinadas, tanto para la sustancia que tiene el efecto terapéutico (principio activo), como para los productos que lo acompañan y hacen posible la fabricación en la forma farmacéutica establecida (excipientes). Estas características han sido definidas previamente por organizaciones de expertos reconocidas a nivel mundial como la U.S Pharmacopeial Convention (USP), en Estados Unidos. Los conservantes después de la fecha de vencimiento pueden alterarse y son susceptibles de contaminarse”, agregó.

Consumir un medicamento vencido, además de no contar con el respaldo de lo establecido en la resolución 2514 de 1995 del INVIMA en Colombia, es una amenaza para los pacientes, principalmente por las siguientes razones:

  1. El tratamiento no da resultados

Después de la fecha de vencimiento, parte del producto pierde su eficacia y podría llegar a ser inseguro para el paciente, pues ya no es un medicamento fresco que genera una rápida recuperación. Por esta razón los resultados no serán de mejora, sino completamente inciertos o posiblemente perjudiciales para la salud y vida del paciente.

Así mismo, el doctor Camacho asegura que la pérdida de potencia desencadena problemas para la salud, por ejemplo, si se trata de un tratamiento para una infección con antibióticos, pues aumenta el grado de resistencia.

  1. Pueden estar contaminados

Al pasar el tiempo y dependiendo de las condiciones bajo las que permanezca un medicamento, los conservantes pueden alterarse y las medicinas son susceptibles a contaminarse. Si además de vencidos han permanecido guardados en la guantera del carro, el bolsillo, la cartera, el armario del baño, etc., el color, olor y textura del producto se transformará.

  1. Generan efectos tóxicos

Para no irse tan lejos, vale la pena destacar que algunas agencias de vigilancia de medicamentos en el mundo advierten a los pacientes sobre los efectos tóxicos que genera un producto farmacéutico vencido: podría ocasionar alergias, dolencias diversas, resistencia bacteriana y hasta intoxicaciones de leves a severas, que no solo agravan la enfermedad, sino que dan origen a sobrecostos. Y es que, algunos medicamentos como, por ejemplo, la epinefrina (especialmente si la presentación es en inyecciones), han demostrado que pierden su potencia completamente después de la fecha de vencimiento. Así mismo, la insulina puede degradarse después de su fecha de caducidad, al igual que vacunas y productos biotecnológicos. Esto por citar algunos ejemplos.

Se incumple la ley

Según el doctor Camacho, el laboratorio es el responsable de garantizar la completa potencia del medicamento y la seguridad de la medicación y eficacia. Colocar la fecha de vencimiento es un requisito legal para obtener el registro sanitario y estar habilitado para utilizar el medicamento antes de su prescripción. Se han realizado estudios de estabilidad previos que permiten identificar la fecha probable de vencimiento: “Los estudios de estabilidad son obligatorios, determinan el tiempo de fecha expiración que exige en nuestro caso el INVIMA, por lo cual el consumo de medicinas después de expirar y los efectos nocivos que de ello se deriven, quedan bajo responsabilidad exclusiva del consumidor que no atiende la fecha en el empaque allí definida”, concluyó Camacho.

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