Reflexión

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 29 de Marzo_ RAM_ El mundo católico celebra cada año por una semana el aniversario de la muerte y resurrección de Cristo, y es cuando hace un llamado para que los creyentes hagan obras de caridad, se arrepientan de sus pecados y traten de salir adelante después de las faltas cometidas en los 360 días anteriores y de esa manera alcanzar la vida eterna.

En esa semana muchos de los grandes delincuentes hacen obras de caridad, no cometen delitos como el secuestro y el sicariato, tampoco las mujeres de la vida fácil están en sus actividades y todos los católicos en sí, los muy creyentes o simplemente los practicantes dejan sus actividades y no comen carne desde el día jueves como un acto de contrición y de reverencia o penitencia por los delitos o pecados cometidos y algunos sacerdotes aprovechan principalmente el viernes santo para tocar los temas más álgidos de la vida nacional y hacer presencia en un mundo que paso a paso ha ido perdiendo la fe y el respeto hacia los demás.

Pero como en cosas de religión todo hay que respetarlo, cada quien es libre de celebrar la tan sonada semana mayor que para muchos no es más que una semana de vacaciones y hasta se le ha llamado, de parranda santa.

Así como los católicos, muchos que tienen que ver con el Gobierno debían de tratar de reflexionar y de hacerse los famosos “retiros espirituales”.

Quienes debían de hace esa famosa reflexión?:

El Gobierno Nacional con el Presidente a la cabeza y en qué consistiría la reflexión para estos primeros… el Presidente debería de ser claro y analítico en lo que tiene que ver con el famoso Proceso de Paz y el futuro del mismo, buscar fórmulas reales para solucionar el problema de las víctimas, de la salud, de la justicia y muchos otros temas sociales, porque como están las cosas al Jefe del Estado no le está creyendo nadie, aunque las encuestas digan que hay optimismo con los resultados del proceso que se adelanta en La Habana, pero la gente no es muy buena para esperar y creen que esto no va a pasar de ser una gran ilusión y un espectáculo de muchos años, los que ya estamos cansado con el famoso problema de la guerra hacemos votos para que ese pesimismo se vuelva optimismo y hayan excelentes resultados pero si de una cosa podemos estar seguros y es que de seguir dándole largas al asunto las cosas no llegarán, como decía mi abuela, a ningún Pereira.

Se dice en los mentideros que el presidente Santos está quemando todos sus cartuchos o está echando todo su fuego a una sola carta, lo que quedaría mal para él que es considerado un gran jugador de cartas y daría pena que tantos programas como el de la Reforma a la Salud, lo que tiene que ver con la educación y los asuntos sociales se quedaran en veremos, por lo que esperamos que la reflexión de estos días santos le sirvan mucho al Jefe del Estado para llegar con las baterías recargadas y la imagen despejada a la llamada semana de pascua.

A otros que no les va a alcanzar el tiempo para reflexionar, en especial si les da por irse de vacaciones fuera del país es a los honorables Padres de la Patria que en esta época legislativa es poco lo que han hecho porque están muy dispersos, y lo peor del caso es que solo piensan en una larga jornada electoral que los va a llevar a sostener sus curules en los municipios y departamentos en el próximo mes de octubre.

Las elecciones regionales, así no se crea, tienen un valor especial y los votos que se ponen en esa oportunidad son de gran interés para lo que puede ser el fututo político de quienes aspiran llegar al Gobierno y a las altas corporaciones.

Otros que deberían de ir de rodillas a Monserrate y descalzos serían los encargados de ejercer la justicia en el país, aunque me atrevo a creer que con todo lo que ha pasado no alcanzarían el perdón aunque fueran a la mismísima Tierra Santa.

El escándalo en la Corte Constitucional no tiene nombre y como decíamos hace una semana es una verdadera vergüenza. La manera como se está ejerciendo la justicia últimamente es para dar pena, porque sigue siendo la justicia simplemente para los de ruana, mientras que los grandes delincuentes de cuello blanco siguen ejerciendo sin ningún escrúpulo amparados por la ley que castiga a quienes no debían de castigar y absuelve a quienes si debía de hacerlo.

Los que se robaron los dineros de la Universidad San Martín deben de responder no solo ante el país sino también ante Dios por la falta cometida, los que se apoderaron de los dineros de Ecopetrol deben de ser castigados y la impunidad debe de estar muy fuera de los planes de la justicia que está para eso, para ejercer justicia, para castigar al que ha faltado a la ley.

Los hombres que no respetan a las mujeres deben de ser castigados de manera tan firme que sirva de ejemplo para las futuras generaciones que a una mujer no se le maltrata ni con el pétalo de una rosa sino con respeto y agradecimiento por la labor de madres, esposas y compañeras.

Los que son representantes del Gobierno deben de estar reflexionando de cómo cumplir las promesas que hicieron durante las campañas presidenciales o de corporaciones y si no son capaces, que bueno fuera que de un momento a otro dieran un paso al costado. Ese momento de reflexión debe tener fuerza para todos, no solo en la llamada semana mayor sino en cada día porque no entiendo porque la gente debe de actuar de manera positiva solo por las fechas indicadas cuando debería ser una constante en la vida.

Son muchas las reflexiones que deberíamos de hacer y tener en cuenta en estos momentos, las FARC debían de tratar de dar la última palabra en lo que tiene que ver con el proceso de paz, en la reparación de las víctimas y en la responsabilidad que se quiera tener en caso de firmarse la paz con el Gobierno Nacional.

Esperamos que en la semana de pascua se noten los cambios y que no solo sea una excelente semana para descansar, la llamada Semana Mayor.

Qué bueno sería que tanto el Gobierno como las autoridades estuvieran conscientes y reflexionaran sobre la manera de sacar adelante el país, que terminen los boleteos, los secuestros, los paseos millonarios, que se respete la vida y que la única revolución que haya en este país sea el de la educación que tanto ha anunciado el presidente Santos y también sería bueno que el ex presidente Álvaro Uribe y sus seguidores reflexionaran y en vez de atacar por todo dieran soluciones a los problemas y ayudaran en vez de mantener el país en guerra, en convertirlo en un país de paz y de concordia entre los colombianos.

Los que tenemos que ver con los medios de comunicación debemos de reflexionar y tomar medidas para publicar cosas positivas y cumplir con la gran labor de los medios que debe ser el de educar a los lectores, a los oyentes y a los televidentes y no la de formar malos hábitos con el uso de la vulgaridad y de la falta de cultura que es lo que se hace en estos momentos cuando se acaba la verdadera cultura de la radio.

Los jóvenes esperan mucho de los mayores pero tenemos que hacer la mea culpa de lo poco que hacemos por los hombres y mujeres del mañana que los hemos dejado a la deriva creyendo que las redes sociales son las que deben de impartir la instrucción del buen manejo y la orientación para ser hombres y mujeres buenos para el progreso del país.

Que las madres recuerden que antes de las actividades sociales está el de escuchar a los hijos y los padres secundar esta tarea que es de gran importancia.

Reflexionemos y tratemos de sacar adelante esta Colombia que es rica económicamente y que está llena de grandes talentos que no hemos sabido aprovechar.

rudames@gmail.com

 

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