Como vamos, no seremos la Colombia más educada

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez.–

Bogotá, 26 de Abril_ RAM_ Definitivamente hay tres áreas de la vida nacional que hemos mantenido siempre, como se dice coloquialmente colgada de la brocha y son nada más y nada menos que la salud, la educación y la justicia.

El gobierno del presidente Santos ha copiado un eslogan de la Gobernación de Antioquia por ende muy interesante, “Antioquia la más educada” y ahora el presidente Santos dice que Colombia debe de ser la más educada y fue así como durante la séptima Cumbre de las Américas puso este punto como primordial, para conseguir la verdadera equidad en la relación entre los pueblos.

Ya llevamos cuatro días en que un gran número de estudiantes que reciben el servicio de la educación pública no asisten a clase y este lunes se hará una segunda toma ya en el campo nacional por parte de todos los educadores, en especial a los que pertenecen a la Federación Colombiana de Educadores FECODE, y lo hacen bajo un gran pretexto, no se les valora, no se les cumple con las promesas y mientras que el presupuesto se va en gran parte para gastos de la guerra, la educación como la salud y la justicia son las grandes cenicientas.

Mientras que siga ese tire y afloje entre el Gobierno y el sindicado mayor, las cosas no van a llegar a ninguna parte.

En un comunicado conocido este domingo, el Ministerio de Educación se refiere a las condiciones salariales de los profesores en el país, y dice que se está cumpliendo con todo lo que se les ha ofrecido y que es así como en el 2014 recibieron un incremento del 4.44% en relación con los demás funcionarios públicos que solo recibieron el 3.44%.

Deja mucho que pensar cuando el Ministerio dice que los educadores disponen de una prima de servicios equivalente a dos semanas adicionales de salario y agrega que para el presente año hay un incremento salarial de un punto adicional, el que será efectivo apenas se expida el respectivo decreto.

Y le responde a FECODE que los docentes tienen un régimen excepcional que está muy por encima de la Ley 100 y que beneficia aproximadamente a 850.000 personas, lo que le cuesta al Estado al año 1.038 billones de pesos; para el Ministerio de Educación el modelo de salud que se utiliza para los profesores cuenta con una inversión del 50% superior al régimen general, el que cubre cuotas moderadores y copagos y la cobertura total de medicamentos genéricos y de marca además de la atención de las enfermedades de alto costo para los afiliados y sus familias, y termina diciendo el comunicado oficial que se ha mejorado en las pruebas Saber pero que el Ejecutivo no volverá a la mesa de negociaciones hasta el momento que no se dé por terminado el paro y que garantice el derecho a la educación de todos los niños.

Como podemos ver, dice un adagio popular “ni el enfermo come ni hay que darle”, sabemos de la línea dura de FECODE y de la manera de pensar de los Ministros de Educación y de Hacienda que son los que tienen la fórmula para la solución en sus manos.

El Gobierno debería de ponerse la mano en el corazón y pensar que una de las vías que llevan a reforzar los diálogos de La Habana y sus respectivos resultados son la educación, el buen servicio en la salud y justicia de manera igual para todos.

Pero mientras que se piense en tener mano floja para gastar en lo que tiene que ver con la paz, se puede llegar a unos excelentes convenios en La Habana, pero con el tiempo estaremos en las mismas, porque siempre habrá desigualdades y cuando hay analfabetismo la gente se siente más apretada y humillada y son los que se levantan como grandes rebeldes y en este caso tenemos que decir que son rebeldes con causa.

Qué bueno sería que el presidente Santos se sentara a meditar antes de hablar con sus ministros y recordara como le ha ido de bien dictando clase en los colegios de clases bajas, en donde los niños se han sentido muy importantes por contar con un profesor tan ilustre como el Jefe del Estado.

Los profesores a los que amo tanto y de quienes tengo los mejores recuerdos de mi vida no deberían de temer a las pruebas evaluatorias, porque eso quiere decir que el Gobierno debe darle las herramientas para que estén actualizados y preparados cada día, por que como van las cosas la tecnología nos puede atropellar a todos los mayores si no estamos preparados, de una manera infame y cruel pero para eso debemos de actualizarnos e ir al ritmo de la vida moderna, y es que queda muy difícil que mientras los muchachos manejan la tecnología a las mil maravillas, los que les transmite el conocimiento no sepan ni como se prende un computador y mucho menos como se manda un mensaje por un sistema electrónico.

La responsabilidad es bastante grande y este es un problema que hay que solucionar lo más pronto posible, porque bien mal preparados que están saliendo los estudiantes y ahora más cuando ni siquiera tiene que asistir a clase y lo que hacen es aprender lo que no deben de aprender.

Confiamos en la sensatez del Gobierno y FECODE por el bien de la gran población estudiantil de Colombia.

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