Don corrupto en campaña electoral

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

Siempre hemos sostenido a través de esta columna, que, la pureza de la Administración Pública depende de los electores, y que solamente ellos, son los que pueden decidir para que en las elecciones del próximo 25 de octubre se elijan a los diferentes cargos de elección popular a ciudadanos que sean prenda de garantía para sus regiones, municipios y veredas, que es el equivalente a labrar el futuro para nuestros hijos.

Como lamentablemente los partidos y movimientos políticos; – aún los dotados de personería jurídica-, no se encuentran lo suficientemente estructurados y organizados para la próxima contienda electoral, ante la desidia que ha mostrado: el Ejecutivo, las mismas autoridades electorales y la clase política de nuestro País, en modernizarlos, depurándolos de tantos amagos de corrupción, es procedente invocar a las organizaciones de ciudadanos para que ejerzan el derecho a decidir, eligiendo candidatos que ofrezcan un plan de desarrollo viable y sostenible para sus regiones, municipios y veredas, que estén lo suficientemente concertados con las comunidades, sean sujetos de ser incluidos en los planes y programas de desarrollo: Nacional, Regionales y Municipales.

Siempre he creído, de conformidad con los postulados de Comunidad y Desarrollo, que las veedurías ciudadanas deben irse perfilando, con miras a cubrir todos los vacíos que están dejando los organismos gubernamentales, que como en el caso de las elecciones regionales, se debe ejercer una estricta vigilancia, para evitar que queden gobernadas por charlatanes o delincuentes, con cuentas pendientes con la justicia, que no pocas veces en pleno ejercicio de sus cargos son capturados por las autoridades, dejando postradas las comunidades que de muy buena fe los eligieron.

El ciudadano elector debe entender, la enorme responsabilidad que tiene de participar y elegir bien en las próximas elecciones, sabemos que en el período que termina el próximo 31 de diciembre, fueron varios los gobernadores, cientos los alcaldes y diputados; pero también miles los concejales y ediles que se hicieron elegir a sabiendas que estaban inhabilitados por diferentes circunstancias, son cientos los que se                                                                     encuentran en las cárceles, o ad portas de ir a prisión, o cuando menos llamados a juicio.

En consecuencia, funcionarios o corporaciones, que hayan sido elegidos por componendas politiqueras, no tienen porqué producir actos administrativos de buena calidad, por lo regular estos personajes al lograr su objetivo, no les importa el bien común de sus habitantes, se limitan a cobrar los dividendos que les dejó la campaña electoral a costa del progreso de sus regiones, municipios veredas, convirtiendo los presupuestos en verdaderos fortines de corrupción.

A medida que se avecinan las elecciones del 25 de octubre, para elegir: gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles; la presencia de don corrupto,                                                                             en las plazas públicas empieza a ser más notoria, es tanto el poder que tiene tan nefasto personaje, que solo le basta   un guiño para hacer las convocatorias, designar los candidatos a gobernaciones y alcaldías y así mismo confeccionar las listas para: asambleas, concejos y ediles, desde luego, que no podemos referirnos a los procesos electorales de todos los municipios, puesto que habrá algunos que no se dejan sobornar por la corrupción y todo lo hacen dentro de la transparencia, ajustados a las disposiciones que para tal fin dictan las autoridades competentes.

Lamentablemente en vísperas de expedirse los avales a los candidatos, de las contiendas electorales, vemos las sedes de directorios y movimientos políticos atiborrados de ciertos personajes de dudosa conducta, buscando la forma de adquirirlos en la forma que fuere necesario, sin importar el partido o el tiempo de militancia.

Los directorios políticos deben cuidarse, puesto que son los responsables de las arbitrariedades que puedan cometer para el caso de resultar elegidos, no olvidemos que los veedores de los partidos deben ser lo suficientemente celosos con la expedición de los avales, que muchas veces tienen el signo pesos marcado en la firma de quienes inescrupulosamente los expiden.

De acuerdo a investigaciones adelantadas, se dice que hasta la fecha y a siete mes de la contienda electoral son más de trescientos los municipios los que se encuentran bajo la batuta de don corrupto para dirigir las elecciones, con inmensas posibilidades de triunfo, dado que dispone de una maquinaria muy bien aceitada para el constreñimiento al elector, así como el trasteo y la compra de votos, son la bandera el único programa para los próximos comicios.

Lamentablemente para hacer frente a tan delicado problema, las autoridades no disponen de los medios adecuados para poderse defender del virus de la corrupción electoral, empezando porque buen número de ellas son permisivas, y están vinculadas a estas contiendas electorales que en honor a la verdad no pasan de ser una farsa para los ciudadanos que de muy buena fe, se acercan a las urnas a depositar el voto, cuando en realidad de verdad, las intenciones de quienes manejan el proceso está minado, cuando no de incertidumbres, es de la triste realidad al ver como sus departamentos, municipios y veredas, son feriados entre los corruptos con ganancias al mejor postor.

En vísperas de campañas electorales, es cuando entran en vigor las advertencias de sanciones a quienes violen las pureza del sufragio y se pone en ejecución a mi tocayo: URIEL, (unidad de reacción inmediata electoral) pero después de pasada la contienda, lo dejan tirado a su suerte en la pieza de san alejo de la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Es vergonzoso tener que decirlo, pero los Organismos de Control, están atiborrados de procesos contra miles de los elegidos en las contiendas anteriores, y como no se les ha resuelto su situación jurídica, pues tienen todo el derecho de aspirar nuevamente, `puesto que no se les a vencido en juicio, pueden continuar feriando sus regiones, municipios y veredas al mejor postor.

¡Y que viva la mermelada Santista, con la derogatoria de la Ley de Garantías Electorales!

 

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