Marta Lucía Ramirez: mejor opción para Bogotá

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

Considero que la mejor carta de presentación que tiene en estos momentos el conservatismo, es postular a la doctora Marta Lucía Ramirez, para la Alcaldía Mayor de Bogotá.

Pero, que sea una candidatura con proyecciones de alianza, puesto que para sacar la ciudad adelante del caos en que se encuentra, se requiere de la experiencia administrativa y la honestidad a toda prueba, no podemos seguir apostando los destino de nuestra capital, al juego de los politiqueros, que como quedó demostrado en el reciente foro del Teatro México,  ninguno de los que expusieron, dieron muestras de conocer los álgidos problemas que la agobian y sus posible soluciones. Todas fueron respuestas flojas y ambivalentes que dejan traslucir la poca preparación de sus aspirantes para manejar una ciudad con problemas de toda índole, que sobrepasa los diez millones de habitantes.

Existen razones suficientes y de mucho peso para proponer la candidatura de la doctora Marta Lucía Ramirez: en las elecciones pasadas como candidata presidencial logró sacar en Bogotá más de cuatrocientos mil votos, votación que el conservatismo no había logrado desde hacía más de ocho años. Pero, aceptemos que no todos son votos conservadores, puesto que el carisma que tiene de mujer trabajadora y honestidad a toda prueba, la ha posicionado en la conciencia no solo de los Bogotanos, sino del País en General.

Debemos reconocerle, que, por encima de los demás candidatos es la más opcionada, por tratarse de una mujer seria, estudiosa de las problemáticas sociales que padece la Capital de la República, pero, sobre todo que tiene una vasta experiencia administrativa en la empresa pública y privada, como: consultora nacional e internacional, y haber desempeñado con lujo de competencia el Ministerio de Desarrollo, Industria y Turismo; además del Defensa, ganándose la admiración y respeto de los militares tanto en servicio activo como en uso del buen retiro.

Considero que la Capital de la República nos duele a todos los Colombianos y no podemos admitir que continúe siendo el botín de políticos corruptos e indeseables, que a lo único a que aspiran para gobernarla, es enriquecerse a costa del erario público que pagamos todos los ciudadanos.

Quienes llevamos años viviendo en Bogotá, hemos visto cómo todos los aconteceres políticos, tienen intereses creados en los diferentes estratos sociales, si analizamos lo que ha sido la administración Petro, hasta nuestros días, nos damos cuenta que además de tener la ciudad vuelta un caos especialmente en materia de movilidad y seguridad, las ejecuciones presupuestales a la fecha no han llegado al 30% de los previsto en su administración.

Lo que fue la administración de Samuel Moreno Rojas, nos causa escozor y vergüenza, por todo lo que aún continúa sucediendo, puesto que el carrusel de la contratación fue tan descarado que a siete años de semejante maremoto de corrupción que sacudió a la ciudad, aún continúan apareciendo toda clase de malabares: contratos amañados, nóminas paralelas y todos tipo de chanchullos y peculados, son varios los Concejales, exsecretarios y el mismo exalcalde Moreno Rojas, que se encuentran en la cárcel y otros esperando ser llamados a juicio.

No olvidemos que Bogotá es una urbe de casi diez millones de habitantes llegados de diferentes lugares del País y del exterior, y que en cada una de sus veinte localidad existe un potencial humano que es preciso evaluar frente a los diferentes procesos de desarrollo, no podemos seguir desperdiciando el tiempo y los presupuestos con programas que al final resultan siendo paños de aguas tibias, que no solucionan absolutamente nada.

El próximo alcalde debe empezar por fortalecer las Alcaldías Locales, con verdaderos planes y programas de desarrollo, esto, con el fin de descongestionar el espacio público en el centro de la ciudad, no podemos continuar dando el espectáculo de que los agentes del orden y los vendedores ambulantes y estacionarios, continúen jugando al gato y al ratón, y al final uno de los dos termina vencido ante la falta de un plan maestro para solucionar el problema.

Los Alcaldes Locales deben ser auténticos líderes que conozcan los problemas de su localidad, con el fin de que una vez ejerzan el cargo, formulen planes y programas de desarrollo, evalúen el recurso humano y en lo que sea posible, los comerciantes informales se carneticen.

Ejercer el sentido de pertenencia en las localidades, es de vital importancia para generar fuentes de empleo, en cada localidad existen sitios adecuados para que se desarrollen actividades: culturales, comerciales, industriales y artesanales, pero, instando a las comunidad para que ocupen los profesionales del sector y consuman lo que se produzca dentro de la misma.

Es lógico que si generamos fuentes de empleo la inseguridad empezará a aminorarse, hay que ser conscientes y no solamente en la Administración Petro, sino en la mayoría de las administraciones anteriores, ningún mandatario capitalino se ha preocupado por ordenar a las localidades para que se evalúen el recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo, lamentablemente un gran porcentaje de las personas que llegan de provincia generan una masa humana difusa, sin ningún rumbo, puesto que nadie se ha preocupado por levantarles los coeficientes sociales de desarrollo con el fin de ubicarlos de acuerdo a sus capacidades.

Bogotá es una ciudad con inmensas metas de desarrollo, lamentablemente estamos desperdiciando un recurso humano y natural, que rescatándolos y bien manejado, pueden ser sujetos de generación empresarial, por eso, se necesita que el próximo Alcalde, además de tener una buena experiencia administrativa, sepa llegar a las comunidades de todas las localidades, y en cada una de ellas encontrará un tesoro humano, predispuesto a emprender metas de desarrollo, siempre y cuando, se les brinde los elementos básicos para iniciar sus proyectos microempresariales.

Pensemos pues en una candidatura seria para Bogotá, no miremos la opción desde el punto de vista político, miremos cual de los candidatos ofrece el mejor programa para sacar a Bogotá del caos en que actualmente se encuentra, sigo creyendo que esa alternativa está con la doctora: Marta Lucía Ramirez.

 

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