Envejecimiento humano y calentamiento global, dos temas de cuidado

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 04 de Octubre_ RAM_ Muchas veces nos ponemos a analizar los problemas que nos rodean y calificamos como graves unos y otros desde el punto de vista desde donde los miremos; pero cuando nos damos cuenta, los más graves los hemos pasado por alto y es lo que está pasando en estos momentos cuando el envejecimiento de la humanidad y el calentamiento global nos están acorralando.

Recuerdo cuando era niño que a pesar de mi edad hablaba mucho con mi abuelo, un hombre bastante sabio que creía que la vida tenía varios matices, pero que lo peor de todo era que tenía un principio y un fin y que no sería el Creador o la misma naturaleza las que destruirían todo sino que sería el mismo hombre, palabras muy sabias porque con los inventos, experimentos y la nueva tecnología estamos acabando con elementos naturales como son el agua y el oxígeno, nos vemos en grandes aprietos para vivir cuando se nos acaba el agua y no podemos vivir tranquilamente principalmente en las grandes ciudades por el problema de la polución, y las grandes potencias le ponen más cuidado a los conflictos bélicos que a ver como cuidan el medio ambiente y no toman medidas para evitar lo que está sucediendo porque es más importante los impuestos que se reciben que lo que pueda suceder al ciudadano común y corriente, es decir que la vida, nuevamente como decía mi abuelo no vale un peso.

Es triste todo lo que está pasando y es triste de verdad verdad porque no ponemos en la balanza el verdadero valor de la persona porque solo nos interesa el consumismo y porque estamos viviendo una época de verdadera terminación de valores, en donde la familia vale menos que cero, donde no se respeta a los niños y jóvenes como dueños de un futuro y mucho menos se respeta la experiencia de los mayores que son los que abren el camino a las nuevas generaciones.

El papa Francisco en dos oportunidades muy especiales ha hablado de estos temas, uno, cuando en la Encíclica sobre el Medio Ambiente dijo que era un gran pecado y delito acabar con la naturaleza, luego recordó en su gira por Estados Unidos que había que respetar a los niños, a los jóvenes y a los mayores, y en el día de hoy al abrir el Sínodo de la Familia fue muy claro en valorar el matrimonio y decir que un matrimonio debe de estar conformado legalmente por un hombre y una mujer (quiero dejar en claro que no opino sobre este tema, simplemente porque soy muy respetuoso de las actuaciones de las personas y de su manera de vivir, tanto en el campo político, religioso, social y moral).

Cuando Francisco habló del medio ambiente le llovieron las críticas y otros se hicieron los locos diciendo que ellos apoyaban lo que estaba sucediendo y las campañas adelantadas, aunque si miramos nos damos cuenta que son muchos los errores que se cometen y mucha la indiferencia en el caso del calentamiento global.

Nos estamos volviendo viejos, repetía una y otra vez mi abuelo y verdad nos estamos volviendo viejos, simple y llanamente porque la gente no se casa o quienes viven en uniones maritales no pueden o simplemente no quieren tener hijos y es cuando vemos que la población adulta es cada vez más grande, lo que quiere decir que en un país como el nuestro donde se duda tanto de la capacidad de los jóvenes no está asegurada la economía porque se pide que haya experiencia para el comienzo de sus actividades laborales y eso a pesar de las campañas adelantadas desde el Gobierno Central en cabeza del Ministerio de Trabajo sobre el primer empleo y las respuestas de algunas empresas, digo algunas porque no todas han querido colaborar en este campo.

Una nota de prensa de este domingo en uno de los rotativos nacionales dice que en el 2050 el 85% de los mayores no contarán con una pensión y en su análisis agrega que en Colombia cotizan apenas 15 años de los 25 requeridos como mínimo para adquirir este beneficio.

Tiene razón quien habla al respecto porque el sistema pensional y la alta informalidad en el mercado laboral, según el estudio, propician situaciones que tienden a salirse de control por falta de cobertura y equidad en los subsidios que al final genera una total desigualdad y que va en contra de las personas mayores.

El Director de Fedesarrollo hizo una sentencia bastante grave al decir que mientras la población total del país tiende a duplicarse para el periodo 1985-2050, la que está entre 60 y 70 años se multiplicará por seis y la de 80 años lo hará 17 veces.

En estos momentos solo un 23% de la población en edad de jubilación reciben pensión y las mujeres son las más perjudicadas pues un 85% no tienen este beneficio y en las zonas rurales esto se eleva a un 10% más.

Este problema es de grandes magnitudes y no se analiza, no se estudia con seriedad y se corre el peligro que la informalidad y la falta de políticas en este campo compliquen la situación en un país que envejece como consta en un estudio adelantado por Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha sobre este tema.

Y si nos vamos a lo que tiene que ver con el calentamiento global, ahí si es para salir corriendo, porque no ha habido política seria de educación a los jóvenes y mucho menos a los mayores sobre lo que puede suceder con la tala de árboles, con la quema de bosques, con verter sustancias tóxicas a los ríos y quebradas y con no cuidar ese vital líquido que se llama agua.

Vemos con preocupación que las empresas no son conscientes en lo que deben de hacer para evitar la polución y también se amplía el asunto con el transporte público en donde la medición de gases parece que simplemente fuera un canto de sirena.

Nuestros páramos y nevados se están descongelando y dice nuevamente un titular de prensa de la semana que termina que nuestro rio insigne, el rio de La Magdalena se está secando, que ya no se puede ir a Caño Cristales por el peligro que desaparezca por la ola de verano que azota en estos momentos ciertas regiones del país y siguen las quemas de bosques, por lo que ha habido emergencia en las últimas semanas en cuatro departamentos del país.

Mientras que esto sucede, en la Capital de la República se habla de proteger el medio ambiente y se cree que esto se logrará simplemente con evitar el uso del carro particular cada dos meses o como se dice ahora, cada mes, mientras que se incrementó una política que llamaron de agua cero en los estratos 0 y 1, que por lo general es el más habitado de la ciudad y donde en cada vivienda hay mínimo de 4 a 12 personas, que gastan bastante agua y que la desperdician en limpiar, asear y lavar carros los fines de semana, porque a ellos no les cuesta nada y los estratos 4 en adelante a pesar de que vivan 2 o 3 personas deben de pagar recibos altos, con mediciones estándares porque no se mide el verdadero consumo por parte de la Empresa de Acueducto.

Quise tratar estos dos temas bastante graves para ver si pongo un granito de arena en concientizar a quienes leen estas columnas de lo importante que es hacer algo por la humanidad tanto en la persona como en el mismo medio ambiente que forma parte del globo terráqueo que estamos acabando miserablemente.

Para finalizar, solo digo que si por Colombia llueve por Estados Unidos, América Central, América del Sur, Europa y el resto del mundo el asunto es cada día peor y el llamado que hacía la Unión Europea hace unos meses, cuando alertaba que la población del Viejo Continente se estaba envejeciendo, por lo que nos damos cuenta a la altura del paseo, nadie ha puesto cuidado y cuando menos pensemos esto habrá desaparecido o habremos sufrido graves consecuencias.

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