Mano segura no se tranca

Por: María Auxiliadora Dubuc

El 5 de enero de 2016 a las 11:00 am, tendrá lugar en el Hemiciclo, la Sesión de Instalación de la Asamblea Nacional, los venezolanos pendientes pero angustiados de nuevo y con muchas expectativas con relación a los acontecimientos que tendrán lugar ese día.

Y es que pareciera que aun cuando resultamos vencedores en el proceso electoral y allí coincido con Laureano Márquez, lo insólito es que también perdemos, porque el gobierno anuncia que las elecciones son fraudulentas, de modo que se cierne sobre la actividad protocolar programada una nube de oscuridad que pone en peligro el desarrollo natural de la Sesión, esto porque el Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros ha amenazado con movilizar al “pueblo” en defensa de la democracia y se ha dado a la tarea de promover asambleas de calle de forma permanente a partir de esa fecha, en defensa de los derechos constitucionales del “pueblo”.

No entendemos a que derechos constitucionales se refiere Nicolás, porque a decir verdad, estamos en las vísperas un acto protocolar cuyos extremos se encuentran previstos en el artículo 194 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en concordancia con los artículos 7 y 9 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea. Este articulado prevé la elección y juramentación de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional. En esta Sesión de Instalación igualmente se verifican las credenciales de los diputados y diputadas que ya fueron proclamados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y se elige la Directiva para el periodo anual de sesiones ordinarias, esto es: Presidente, Dos Vicepresidentes, un Secretario y una Subsecretaria, estos dos últimos fuera de su seno, acto del cual se le participará al Poder Ejecutivo, Judicial, Electoral y Ciudadano, de conformidad con lo que la norma establece.

De manera que actuando dentro del marco constitucional establecido, lo menos que podemos esperar los venezolanos es que tenga lugar un proceso de instalación democrático, en cumplimiento del mandato popular otorgado por el “pueblo” a sus representantes electos en el libre ejercicio de su derecho al sufragio el pasado 6 de diciembre. Acto que debe llevarse a cabo sin mayores contratiempos, sin sorpresas, en un clima de seriedad y en respeto a la institucionalidad que debe prevalecer, sobre todo porque allí se concreta definitivamente la voluntad del soberano.

Pero es que al parecer el triunfo contundente de la oposición en los pasados comicios ha generado angustia y preocupación en el gobierno, esta incorporación masiva de la oposición a la Asamblea Nacional con una amplia mayoría de 112 diputados, los pone muy nerviosos, porque el poder ahora es compartido y será controlado, esperamos, de manera eficaz.

La oposición no debe bajo ningún concepto permitirse pisar “conchas de mango” ni caer en juegos de violencia, ya tenemos bastante los venezolanos lidiando todos los días con la inseguridad en este clima de zozobra y angustia que padecemos en las calles de nuestras ciudades a todo lo largo y ancho del país, créanme, con eso es suficiente. La elección se ganó limpiamente y en paz por lo que esperamos que nuestros representantes puedan asumir los cargos para los cuales los elegimos en paz igualmente, para ello, lo más lógico es que los garantes del orden público, es decir, los militares, deben hacerse presentes a los efectos de hacer respetar la norma y el Estado de Derecho, cumpliendo así con las responsabilidades inherentes a la labor que desempeñan.

De modo que dejémonos de cuentos y de perder el tiempo, la verdad no estamos para eso, enfoquémonos en cuál es nuestra meta sin distracciones, en cuanto a los procesos de impugnación que sigan su curso legal para lo cual usaremos las armas legales de defensa que correspondan, ocupémonos de las necesidades del “pueblo” que es lo prioritario. En este orden, llamados marchas y contramarchas para una cosa así resultan irresponsables por decir lo menos, no tienen sentido alguno porque no hay nada por lo que debamos protestar o reclamar a este respecto, la oposición se contó y ganó sus escaños: punto, esa es la realidad duélale a quien le duela, simplemente le toca ahora incorporarse y ponerse a trabajar urgentemente por el país, sin más dilaciones, ya dejemos las alarmas y hagamos lo que corresponde y san se acabó, porque “mano segura no se tranca”.

Twitter: @Mauxi1