Pedagogía de paz y proyectos postconflicto

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

En los actuales momentos la cátedra de la paz y los proyectos postconflicto, deben ser de obligatorio cumplimiento en todas las instituciones del Estado, pero, muy especialmente en el sector educativo, empezando por escuelas y colegios, sería un mal precedente que una vez firmado en acuerdo de paz, el común de las gentes no conozcan el camino que empezaremos a recorrer, cuando existen más de doce millones de colombianos que hay que encausarlos por las sendas de la productividad y el entendimiento, puesto que son compatriotas que en una u otra forma han sufrido los rigores de la guerra, bien sea como víctimas o victimarios.

No se puede pretende iniciar la etapa de procesos postconflicto con personas que por alguna razón están llenas de odios y prevenciones, por eso, lo primero que hay que hacer es, concentrarlos sin ninguna distinción y rango criminal o de responsabilidad, con el fin de irlos conduciendo por los senderos del entendimiento, puesto que, hacer lo contrario nos llevaría a estar soportando continuos saboteos a los proyectos que se pretendan desarrollar.

Por eso, la pedagogía previa a la etapa de la paz y el postconflicto, serán factores fundamentales para que las personas que vayan a formar parte de un proyecto productivo postconflicto, tengan plena identidad y conocimiento de causa sobre su pasado, su presente y su futro, para que durante la convivencia laboral nos se vayan a presentar reclamos y malos entendidos.

Considero que el primer paso que debe darse es desarmar los espíritus, y malas intenciones, previa evaluación del recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo, para así iniciar la tarea, encadenándolos con las alianzas estratégicas, los cuales deberán tener un mercado asegurado nacional o internacional.     

Pero además, hay que tener en cuenta que la paz y el postconflicto son dos escenarios que se articulan entre sí, por eso, es muy importante analizar cada uno de estos factores, desde el punto de vista  pedagógico, vinculando todos los sectores sociales, educativos, económicos y políticos del País, para que hablen un mismo lenguaje, desde luego, en acatamiento a lo convenido por las partes en la mesa de negociación.

Entre lo acordado y lo aprobado en la mesa de negociación, existen  muchos criterios y divergencias, especialmente entre quienes han sido víctimas del: conflicto armado, paramilitarismo y demás grupos que operan al margen de la ley, que en los actuales momentos en que la paz va siendo una realidad; son muchas las organizaciones narcoterroristas y criminales que querrán vincularse, simplemente para pescar en rio revuelto y sacar buenos dividendos por sus acciones criminales.

Desde luego, para el caso que nos ocupa, la paz es la promotora del postconflicto y de acuerdo a su comportamiento, empezará la etapa productiva, la cual debe estar, alimentada por planes y programas de desarrollo, previa evaluación del recurso humano para cada caso en particular.

Para que estos supuestos se cumplan, el acuerdo, debe ser un mandato serio y bien articulado de conformidad al querer de la mayoría de los colombianos sin ninguna exclusión,  mandato que debe ser serio y consistente, guardando identidad con lo pactado y finalmente decido por el pueblo  mediante la figura del plebiscito, el cual en estos momentos continúa en estudio, pudiendo ser la figura de una Asamblea Nacional Constituyente, propuesta por los representantes de guerrilla y buena parte de los colombianos.

El postconflicto debe desarrollarse de acuerdo al mandato que haya otorgado la paz en los escenarios de las dos comisiones: gobierno y guerrilla de las Farc, sin embargo, de la consistencia del primero depende la fortaleza del segundo, que es de vital importancia, puesto que, allí está concentrado todo el recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo.

Antes de firmar el acuerdo de paz y proceder a etapa tan fundamental, es muy importante que desde ahora mismo los altos comisionados: Gobierno y Farc, empiecen a definir los proyectos, con el fin de ir evaluando el recurso humano frente a cada proceso de desarrollo, para lograr este objetivo, se hace indispensable definir con cuales productos se va a trabajar, evaluándolos desde el punto de vista de la ficha técnica, y sacándole los coeficientes sociales a cada uno de ellos, esto nos daría como resultado, cuantos personas reinsertadas, desplazadas, víctimas o victimarios, son susceptibles de ubicar en cada proyecto productivo.

Para que esta iniciativa no tenga fracasos hacia el futuro, vale la pena enunciar cada uno de los pasos que deben darse para lograr una mayor eficacia:

1º- Enunciado del proyecto, postconflicto: rural, agroindustrial, entre muchos otros sectores.

2º- Levantar el mapa productivo del producto, teniendo en cuenta el factor de las alianzas productivas y estratégicas, sus fortalezas y debilidades agroindustriales y comerciales.

3º- Levantar la ficha técnica del producto, su composición, empaques y embalajes.

4º- Identificar el recurso humano frente a la producción del producto

5º- Capacitar el recurso humano, estableciendo los coeficientes sociales de desarrollo.

6º- Proceso de producción, control de calidad, y selección del producto

7º- Comercialización, en este caso debe producirse, con mercado asegurado tanto nacional como internacional, mediante el sistema de agricultura por contrato.

8º- Evaluación de la producción y control de calidad en la etapa, pos cosecha, esto con el fin de detectar los errores y falencias que se hayan podido presentar en los procesos de producción, evaluando el comportamiento del recurso humano, para el caso de detectarse fallas proceder a adoptar las medidas pertinentes.

9º- Auditoria y distribución de utilidades.

Finalmente, el factor de las alianzas estratégicas, nos daría como resultado, ser eficientes proveedores con el mismo producto de diferentes regiones del País, bajo unos mismos parámetros y estándares de producción. 

Finalmente: no olvidemos las experiencias del Caguán, cuando se creó el grupo de países, a portantes, al conflicto armado, buena parte de gobiernos extranjeros fueron muy generosos, pero, lamentablemente la gran cantidad de organizaciones piratas y de papel se esfumaron con estas ayudas.

¡Qué vergüenza, ahora que el mundo generosamente tiene los ojos puestos en Colombia, llegue a ocurrir lo mismo!

Ojo señor gobierno, pero muy especialmente doctor Rafael Pardo, con los pillos y ladrones de cuello blanco, expertos en organizaciones piratas y de papel, que ya deben  estar haciendo su trabajo.

[email protected]