2016, año de los retos para sector empresarial en Colombia

El 2016 es definitivamente el año de los retos para el sector empresarial en Colombia, en especial para las pymes. Según la Gran Encuesta Anif del segundo semestre de 2015, el indicador IPA (el cual mide el clima económico de este segmento de empresas) se ubicó en el 66 por ciento, mientras que el porcentaje para el mismo periodo del año anterior fue de 70. Sin duda, un panorama que genera incertidumbre si se tienen en cuenta variables de desaceleración económica como la alta inflación, el impacto del fenómeno de El Niño, el alza del dólar y la posibilidad de una drástica reforma tributaria.

Aún cuando el Banco de la República de Colombia sostenía que la inflación nacional no subiría más del 3 por ciento para el 2015, el año cerró con un indicador de 6,77 por ciento; sin embargo, su punto más elevado desde 2008 lo alcanzó en enero de este año con un 7,5 por ciento. Los expertos le atribuyen este fenómeno, en gran parte, al impacto que las altas temperaturas de El Niño ha tenido sobre la economía agropecuaria del país y que, según la National Oceanic and Atmospheric Administration, continuará prologándose.

Otro de los golpes más fuertes que ha sufrido la economía nacional lo ha dado la vertiginosa alza del dólar estadounidense, el cual llegó a los 3.387 pesos en febrero de 2016 luego de haber estado por debajo de los 1.800 pesos hace dos años. A esto se le suma la reforma tributaria propuesta por la Comisión para la Equidad y la Competitividad Tributaria del Gobierno en la que se plantea alivianar la carga fiscal de las empresas, aumentando los impuestos directos e indirectos de las personas naturales como compensación. En consecuencia, estos factores cohíben al consumidor y aletargan el ritmo de la economía.

El caso es de urgencia y los instintos de supervivencia de las compañías afloran. “La tendencia a la inestabilidad económica de hoy está impulsando a todo el mundo a hacer las cosas de manera distinta y, sobre todo, a reducir los costos. En ese sentido, la tecnología ofrece un amplio abanico de opciones de costo beneficio a las empresas para que puedan ser más productivas y competitivas en el mercado”, dice Juan Pablo Consuegra, director de Mercadeo y Operaciones de Negocio de Microsoft Colombia. “Esto es especialmente importante para las pymes, un segmento que impulsa de manera significativa el crecimiento económico y la creación de empleo”.

El 2015 fue un año en que, aún con un panorama externo adverso, muchas empresas y organizaciones no se detuvieron. Por el contrario, enfrentaron la coyuntura aprovechando lo mejor de las soluciones tecnológicas que estaban a su alcance. Ahora, con las perspectivas de 2016 planteadas, Microsoft ha identificado los tres grandes retos que deben enfrentar las compañías para ahorrar costos y tener éxito.

Hacer mucho más con menos

“Las pymes deben pensar como las grandes corporaciones. ¿Qué tecnología podría ayudar a hacer mis procesos de negocio más eficientes y cómo puedo estar más cerca de mis clientes? Movilidad, comunicación y colaboración son los tres pilares clave del éxito de las empresas grandes, medianas y pequeñas”, asegura Consuegra.

Tener una fuerza de trabajo móvil significa que los empleados puedan trabajar desde cualquier lugar con soluciones en la nube como Office 365, Skype for Business, OneDrive, SharePoint y dispositivos móviles, los cuales permiten ahorrar considerablemente costos de desplazamiento, dotación de oficinas, renta y servicios, etc. Estas herramientas, además, propician un entorno de trabajo colaborativo en el que los empleados pueden visualizar y modificar archivos en tiempo real, así como compartir información y tener acceso a ella fácilmente.

La movilidad en el trabajo es una tendencia que está cobrando cada vez más fuerza en sector empresarial latinoamericano en tanto promueve su productividad y competitividad. Según las predicciones del International Data Corporation (IDC), el 45 por ciento de las compañías de la región evolucionarán a una estrategia de movilidad definitiva para este año, lo cual dibuja un panorama de oportunidades para las empresas a pesar de las condiciones macroeconómicas.

Tomar decisiones inteligentes a partir de los datos

Las empresas que se enfocan en el procesamiento de sus datos obtendrán más dividendos en áreas clave como productividad, operaciones, clientes e innovación, que aquellas que adoptan un enfoque punto por punto”, dice el director de Mercadeo y Operaciones de Negocios de Microsoft Colombia.

Las organizaciones de hoy están documentando en mayor medida la trayectoria de sus clientes y explorando oportunidades para agregar valor en todo el proceso de relacionamiento, desde el momento en que sus clientes conocen el producto o el servicio hasta la fase en la que se consolida una lealtad de largo plazo con ellos. De acuerdo con Juan Pablo Consuegra, “herramientas como Power BI y SQL Server permiten a las empresas aumentar sus resultados mediante la comprensión de los datos de sus clientes. Esto se traduce en una mejora del 43 por ciento en productividad y el 66 por ciento en reducción de costos”.

Por su parte, la International Data Corporation (IDC) confirma que las empresas que aprovechan sus datos tienen el potencial de captar dividendos equivalentes a 1,6 billones de dólares en comparación con las empresas que no lo hacen; en Colombia, la oportunidad es de 6 mil millones de dólares.

No obstante, actualizar las plataformas de datos no sólo representa la posibilidad de utilizar herramientas analíticas con las que las empresas puedan tomar decisiones inteligentes, sino también proteger sus activos más importantes: sus negocios y su información. Las tecnologías de banco de datos relacional arcaicas no cuentan con el soporte técnico ni los mantenimientos necesarios de sus proveedores, lo cual pone en alto riesgo su seguridad y genera costos elevados para cualquier negocio.

Cambiar el futuro, ir siempre un paso adelante

De todas las compañías en la lista Fortune 500 en 1955, el 89 por ciento ha desaparecido. ¿Qué está sucediendo? El empresario y escritor estadounidense Jack Welch explica claramente ese impacto: “si el ritmo del cambio en el exterior supera el ritmo del cambio al interior, entonces el fin está cerca”.

Por tal razón, la transformación de los negocios está teniendo lugar hoy en todo tipo de compañías, sin importar tamaño o industria. Con la convergencia de plataformas tradicionales de escritorio y móviles, las empresas pueden maximizar su productividad, adecuarse mejor al ritmo de trabajo e incorporar seguridad de clase empresarial para la protección de datos, así como administrar su tecnología fácilmente sin intervención técnica. Todo esto es posible con Windows 10, el sistema operativo que actualmente corre en más de 110 millones de dispositivos y que, según Gartner, la mitad de las organizaciones en el mundo terminarán implementando para enero de 2017.

No es para menos. “Con una infraestructura tecnológica de vanguardia, las empresas pueden ahorrar hasta el 35 por ciento en gastos de administración y economizar hasta un 60 por ciento en costos de almacenamiento.”, argumenta Consuegra de Microsoft Colombia. “Al adquirir los servicios de computación en la nube Azure, existe la flexibilidad de ampliar y reducir el tamaño de los negocios conforme a lo necesario; y pagar por lo que utilizan”.

Todas estas tendencias de movilidad, comunicaciones unificadas, colaboración, big data, convergencia de plataformas y cómputo en la nube están conduciendo a una era de la digitalización de los negocios y, por ende, al desarrollo económico mundial. Esta es una perspectiva que también corrobora el reciente estudio ‘Disrupción digital: el multiplicador del crecimiento realizado por la consultora de tecnología e innovación Accenture, en el que asegura que el uso de las competencias y las tecnologías digitales podría generar 2 billones de dólares de producción económica mundial adicional para el año 2020.

“Las empresas y los gobiernos están recurriendo a la tecnología digital para asegurar un crecimiento más rápido en medio de un panorama económico mundial incierto, pero el tamaño de la economía digital no es garantía de crecimiento”, dice Mark Knickrehm, director ejecutivo del grupo, Accenture Strategy. “Las organizaciones necesitan actuar agresivamente para cambiar el enfoque de su talento y tecnología digitales, de hacer las cosas de manera eficiente a crear modelos de negocio completamente nuevos. Eso requiere no solo mayores inversiones digitales, sino una transformación organizacional y cultural más amplia con el fin de obtener los mayores beneficios”.