De Venezuela: Nico, lastima.

Por: Robert Alvarado.–

“No hay peor ciego, que aquel que no quiere ver.” Viejo proverbio castellano

“El gobierno está actuando como para que le den un golpe”, palabras del presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, con las que no pudiésemos estar de acuerdo, porque a decir verdad no hace falta dar un golpe, aunque es innegable la urgencia de poner coto al febril comportamiento de quien ahora pretende gobernarnos utilizando al Tribunal Supremo de Justicia para desautorizar la autoridad del Parlamento, que en el fondo no es más que desconocer el voto que usted o yo ejercimos para frenar la versión criolla de los Jinetes descritos en la primera parte del capítulo sexto del Apocalipsis, y que después del 6D andan desbocados anunciado el final de los tiempos del mal llamado proceso revolucionario.

Se pudiese pensar que Nico y sus secuaces hicieron “caída y mesa limpia”, cosa más alejada de la realidad, en verdad, yendo contra el inconveniente, para ellos, de gobernar en democracia, están sirviendo la mesa para que, apoyados por la comunidad internacional, recuperemos la institucionalidad de este país, que exige la independencia de poderes que en mala hora terminó de explosionar el TSJ, para desventura no nuestra sino de los Jinetes del Apocalipsis, quienes convencidos de recuperar el país con privaciones ara el pueblo y atropellos a lo poco que queda de la industria nacional, terminarán por acelerar la implosión del nefasto sistema de gobierno que piensan oxigenar con el resurgir del Decreto de Emergencia.

Tratándose de poderes en conflicto, les vendría muy bien la Teoría del caos y de la deconstrucción como componentes necesarios para la transformación del país, es decir, como el comportamiento de Nico y sus secuaces puede ser completamente determinado conociendo de lo que son capaces, para muestra un botón, el Decreto de Emergencia resucitado por obra y gracia del TSJ, encajaría que la Asamblea Nacional active la legitima defensa constitucional y le dé el carácter de urgencia parlamentaria a la investigación de la Partida de Nacimiento Y Nacionalidad de Nicolás Maduro.

Lo que pareciera ser una elucubración de quien escribe, es una petición formal que en fecha 01 de febrero de 2016, un grupo de venezolanos hizo a la Asamblea Nacional de Venezuela, a los fines de que los diputados Luis Florido y Edgar Zambrano,  presidentes de las comisiones permanentes de Política Exterior, Soberanía e Integración y Seguridad y Defensa, procedan al nombramiento urgente de sub comisiones que trabajen coordinadamente con la designada por la  presidenta de la Comisión de Política Interior, diputada  Delsa Solórzano, quien remitió a la  Sub Comisión de Asuntos Civiles, encabezada por la diputada Denis Fernández, dicha petición para que investigue la nacionalidad de Nico.

Es un hecho indiscutible el ocultamiento de la partida de nacimiento, de quien hoy ocupa la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, y su discutida nacionalidad, en consecuencia, oído al tambor Ramos Allup, tu que hablas tanto de sacar a Nico, corresponde a la Asamblea Nacional de Venezuela investigar, analizar y decidir mediante un informe si el ejercicio de Nico, como primer mandatario cumple con los deberes y obligaciones constitucionales, contemplados en los artículos 32, 41 y 227, de nuestra Carta Magna.

Esta iniciativa cívica y republicana, entregada el 01 de febrero de 2016, en las tres comisiones permanentes antes mencionadas, así como en la Segunda Vicepresidencia, ocupada por José Simón Calzadilla, se justifica aún más después del despojo que hizo el Tribunal Supremo de Justicia a la Asamblea Nacional, al resucitar el Decreto de Emergencia Económica rechazado constitucionalmente por el Órgano Legislativo, y que le otorga al Ejecutivo vía libre para acabar de destruir el aparato productivo y generar una economía de guerra en detrimento del pueblo, por lo que la Asamblea Nacional tiene en sus manos no solo la transición si no el rescate de la Republica, la Constitución y el Estado de derecho que quedó enterrado con esta abyecta sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que castra las facultades Constitucionales de este poder público legítimo, es por eso que cobra mayor vigencia el procedimiento constitucional Propuesto Como Alternativa De Solución Constitucional A La Emergencia Política, crisis de  ingobernabilidad y catástrofe humanitaria, al cambio político constitucional, pacífico, y electoral, promovido por la mesa de la unidad democrática, y sus diputados, como un mecanismo expedito, de sustitución del actual primer mandatario Nicolás Maduro Moros, en el primer semestre del año 2016.

Se trata de ejercer un control político para detener un fraude constitucional continuado y con esta salida constitucional, los poderes públicos: Judicial, Ciudadano y Electoral, no tienen argumentos de chantaje para seguir el libreto dictado por Herman Escarra, de las contrapropuestas, quien ha llegado al cinismo de plantear una enmienda para reducir el periodo constitucional a esta Asamblea Nacional, así como la famosa Comisión de Justicia y Paz, para anteponérsela a la Ley de Amnistía  y Reconciliación que debe aprobar este Parlamento. Se trata que la propuesta alternativa hecha ante el Parlamento por notables venezolanos, es la única invulnerable e inmune ante el saboteo ordenado por Nico, además de  que es una solución menos traumática y que goza del respaldo en el chavismo popular que está pidiendo a gritos detener este desastre y que como obligación constitucional de este Parlamento, una vez hecho el trabajo, las comisiones con las respectivas citaciones e investigaciones puedan en el muy corto plazo producir un informe que sea votado en plenaria donde se establezca la responsabilidad política de Nico y su destitución inmediata por usurpación, es decir, que la renuncia voluntaria se convierte en obligatoria y de acatamiento constitucional, ya que en esta propuesta la carga de la prueba la tiene el investigado y no quien justifique y promueva una vía constitucional como la enmienda, revocatorio o Asamblea Nacional Constituyente.

Ahí te la dejó Henry Ramos Allup…