Entidades financieras tienen que adaptar su tecnología, organización y modelo de negocio al mundo digital

Según Tecnocom, la transformación digital de las entidades financieras implica el desarrollo de un proceso que contempla tres fases: convivir, transformar y converger. Tecnocom cuenta con una propuesta de valor que considera la bimodalidad, es decir, la necesidad de convivir entre los dos mundos: el tradicional y el digital que no solo afecta a las tecnologías de la entidad, sino también a la organización, la sistemática comercial, los productos y servicios.

De acuerdo con Tecnocom, los consumidores están adoptando de forma rápida las nuevas tecnologías, lo que a su vez genera un cambio en los modelos de relación cliente-proveedor y modelos de trabajo. Estos usuarios se han convertido en los líderes tecnológicos, en jueces muy severos que demandan y exigen cómo deben comportarse las empresas, en definitiva, son ellos lo que están definiendo  el modelo de interacción con sus proveedores.

El sector financiero no es ajeno a este cambio digital que se está produciendo, además, en una situación económica compleja donde los tipos de interés están prácticamente a cero, un alza de las comisiones, una redistribución de los activos y pasivos a nivel mundial. Esta situación ha obligado a las Entidades Financieras a tomar medidas normativo-regulatorias y supervisoras muy exigentes y costosas pero que sin duda han sido necesarias para recuperar la credibilidad y confianza en el sistema.

Para acabar de completar el escenario cabe destacar la aparición de nuevos actores, muy cercanos a las nuevas tecnologías, que actúan en lo que se conoce como Shadow Banking o banca en la sombra, quienes están aprovechando la presencia digital de los consumidores para captarlos, entrando en negocios de nicho: medios de pago, servicios de transferencias, etc. “Negocios no apalancados – explica Mario Yañez, responsable del desarrollo de soluciones de Banca de Tecnocom–, que pueden llegar a significar el 8% del beneficio bruto de las entidades”. Asimismo, debe considerarse que los nuevos actores digitales entienden perfectamente cuál es la nueva cadena de valor y, sin menoscabo del valor del banco, simplemente se  posicionan como tractores de la misma y, si la entidad no reacciona, podría quedar relegada a la parte final de la cadena, como una commodity, fabricante y soporte del producto financiero.

Claramente lo que tenemos que decidir es cómo transformar el sistema financiero o cómo ayudar a las entidades financieras a transformarse en este entorno digital. Y hay varios factores a tener en cuenta, el primero es la digitalización, poder convertir nuestros procesos, nuestra organización o reconvertirlos para poder funcionar de una manera virtual, digital y automatizada. El segundo, tenemos que considerar el concepto de onminacanalidad y estar presente en todos los canales. Y en tercer lugar, el modelo relacional, la forma de conocer y relacionarnos con nuestros clientes. Para ello es muy importante la analítica y considerar que estos tres factores son el ADN de estos nuevos jugadores, ADN que una Entidad tiene que ser capaz de incorporar a su forma de vida, a su forma de trabajo y a su forma de operar.

En definitiva, la combinación de servicios financieros y nuevas tecnologías está provocando un cambio de rumbo irreversible en el sector. “Al igual que en otros sectores en el pasado –señala Yañez–, la industria financiera está viviendo su particular “momento Napster”.La cuestión es –continúa Yañez– saber si es necesario transformar completamente la banca.  Hoy la realidad es que la mayoría de los clientes de las entidades no son digitales, pero es necesario atender a los “millennials” y a los clientes del futuro. Estos segmentos, aun siendo minoritarios actualmente, son los que van a marcar las pautas en los próximos años”.

El gran reto no es imitar a estos jugadores, sino romper la visión tradicional de la cadena de valor para convertirla en un ecosistema, hablamos de competir y de colaborar y por tanto de lo que ya se conoce como “Coopetición”. En un futuro inmediato tenemos que trabajar para poder establecer esos procesos con otras compañías, con otras entidades, con otros sectores industriales que en unos casos serán nuestros enemigos y en otros casos serán nuestros colaboradores. Esto es algo que las Entidades Financieras tendrán que admitir como parte y como norma del juego. Lógicamente, al abrir la puerta a los procesos, al establecer modelos de cooperación y de relación con otros entornos industriales, la seguridad se convierte en un factor crítico.

Todo un desafío que pasa por la aplicación de algunos principios: abrir y flexibilizar las arquitecturas de sistemas para conseguir que nuestro sistema de plataforma core esté preparada para poder trabajar en modo de bloques o permitir trabajar en un entorno colaborativo con otros socios del ecosistema; capitalizar el conocimiento e ir a un modelo que facilite la entrada de conocimiento tecnológico y de negocio dentro de nuestra propia organización y experiencia que existen, establecer nuevos modelos de alianzas con nuevos socios, definir los valores realmente diferenciadores, focalizarse en el cliente, son aspectos clave a trabajar en el proceso de transformación digital.

Propuesta de valor 

La propuesta de valor  se llama “Global Banking”, una plataforma completa de core bancario basado en nueva arquitectura, tanto de negocio como tecnológica, que permite a las Entidades Financieras adaptarse a las nuevas necesidades del entorno digital sin menoscabo de cubrir al mismo tiempo las necesidades actuales, tanto de negocio como normativo o de cumplimiento regulatorio, que se necesiten en cada una de las entidades. Una propuesta de valor que se basa en la experiencia de más de 30 entidades financieras de España y de algunos países europeos que han permitido a lo largo de los años crear una plataforma de core, con una arquitectura orientada a servicios y basada en nuevas tecnologías que nos permiten cubrir el 100 % de las necesidades de los productos de negocio que actualmente pueden demandar las entidades.

Las mayores bondades de la plataforma están basadas precisamente en el entendimiento de este nuevo ecosistema y el nuevo modelo de trabajo que nos vamos a encontrar. Por un lado, el que tengamos una plataforma que pueda dar servicios 24×7, que pueda estar en cualquier parte del mundo, a cualquier hora, en cualquier momento, dando servicio financiero de una forma completa, pero al mismo tiempo distribuida que cumpla con todas las necesidades de multidioma, multidivisa, multiplataforma etc., que nos permita realmente adaptarnos de una forma sencilla y rápida al contexto de negocio de cada entidad, en cada lugar en el que la entidad desarrolle su negocio. Que nos permita ofrecer un servicio de una manera sencilla, rápida y poder escalar en función del crecimiento o la evolución del negocio de las entidades.

Además de las características tecnológicas o funcionales que rodean a la plataforma de core bancario, hemos tenido que dotar a Global Bankingde un modelo de negocio flexible y abierto, preparado para funcionar en este tipo de ecosistemas. Desde una plataforma que nos permita dar el servicio en pago por uso, en outsourcing o hasta llegar a un BPO, ya sea del 100% de la plataforma de core bancario o de cualquiera de los módulos que componen toda este core o toda esta plataforma de servicios.