Medidas contra corrupción y soborno: gran desafío para empresas de energía y recursos naturales

Más del 40% de las empresas del sector de energía y recursos naturales (ENR, por su sigla en inglés) no examina los riesgos de soborno y corrupción que pueden presentarse entre sus contratistas. Así lo muestra el estudio Global Anti-Bribery and Corruption Survey, realizado por KPMG Internacional a partir de entrevistas a altos ejecutivos de esta industria, en varias partes del mundo.

Para la organización, las compañías de ENR enfrentan un entorno cada vez más complejo para poner en práctica políticas anti-sobornos y corrupción (ABC). Mientras los costos de materia prima son cada vez más débiles y es más difícil obtener recursos económicos, resulta bastante costoso mantener estas políticas.

A esto se suma que las compañías se encuentran con culturas y leyes que complican la ejecución de las normativas ABC, cuando deciden expandirse a otros países. Por estos motivos, las empresas deciden confiar ciegamente en sus contratistas y no ejercer auditorías sobre sus actividades, lo que puede dar campo a la corrupción.

El 80% de los entrevistados opina que regular a los contratistas constituye uno de los mayores retos, al tiempo que apenas 56% afirma poner cláusulas en los contratos con terceras partes, que les otorgan el derecho a auditarlos.

En cuanto a las acusaciones sobre sobornos y corrupción, el 47% de los encuestados asegura seguir un conducto en que estudia el caso. Si descubren la culpabilidad de alguno de sus empleados o contratistas, toman medidas disciplinarias. En otras palabras, el 53% de las organizaciones no toma cartas efectivas sobre estos casos.

Aunque el panorama parece desalentador, KPMG recomienda empezar por evaluar el riesgo global para encontrar las áreas de mayor vulnerabilidad, por geografía, función y operación. Con esto, los oficiales de políticas ABC podrán establecer prioridades claras que guiarán la asignación de recursos. 

Si esta evaluación se hace de manera correcta, también revelará los puntos débiles en las defensas de la empresa. Por último, para encontrar los vacíos y llenarlos, las compañías deben hacer mejor uso de la tecnología y trabajar en un enfoque asociado al riesgo que les dará una postura defendible.

KPMG Internacional realizó la encuesta Global Anti-Bribery and Corruption Survey, mediante entrevistas a profundidad