Así no encontraremos una verdadera paz

Por Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 5 de marzo_ RAM_ No entiendo como hacen ustedes para hablar de paz si tratan de matarse entre ustedes mismos y no valoran lo que tienen, se hacen mala prensa y no dejan trabajar a nadie, sino que realzan todo lo malo que tienen y no lo mucho bueno que poseen, me decía un desprevenido ciudadano extranjero al ver como se estaba manejando la política interna del país y el Proceso de Paz.

Y de verdad que esta persona tenía toda la razón, porque los odios están en primer lugar en las conversaciones y en la vida diaria de los colombianos, la justicia es para los de ruana y los delincuentes de cuello blanco siguen haciendo de las mismas y de las suyas, teniendo garantías por parte de jueces, a los que no se les entiende cómo es que imparten justicia. Mientras que el que se roba una gallina le dan años de cárcel, al que atraca bancos y le roba a la Nación por medio de contratos, se le da casa por cárcel y unos meses de esa famosa detención domiciliaria.

No me canso de contar lo que escribí en una oportunidad sobre dos hombres que cometieron un delito y fueron detenidos, el uno se robó doscientos millones de pesos de los clientes del banco donde prestaba sus servicios y el otro seis libras de queso de la plaza de Paloquemao, al primero le dieron dos meses y lo dejaron libre, según el Juez de la causa por falta de pruebas y al segundo se le condenó por parte de la misma Juez a 54 meses de presidio, lo que a uno lo deja pensando que es grave robar, pero los dos casos eran muy diferentes y de mayor cuidado el primero, pero esa es nuestra justicia.

Co lo que voy a decir a continuación sé que voy a tener censura de muchos sectores, principalmente del político y de mis colegas los periodistas, pero no estoy de acuerdo que se esté pidiendo la renuncia del Presidente de la República, por la investigación que se le hace al hermano del ex presidente Uribe; pues creo que si el señor Uribe no tiene nada que temer debe de responder ante las autoridades y estas dirán si es inocente o culpable, pero no enredar la vida nacional de los ciudadanos común y corriente que no tienen velas en el entierro, y en cuanto a los periodistas me parece un gran desacierto de lo que se hizo el jueves anterior, cuando por las redes sociales se multiplicó una noticia falsa sobre una columna escrita por uno de los periodistas más serios  y respetables con los que cuenta el país, como es el señor Juan Gossain Abdala, publicaron una carta diciendo que era de su autoría en donde pedía también la renuncia del presidente Santos; él salió a rectificar y a reprochar la conducta de quienes usurparon su nombre, y esto para decir que no estoy de acuerdo con los periodistas que se ponen la camiseta de un equipo de fútbol en el momento de hacer sus comentarios y mucho menos de los que se dedican a tener las camisetas de los partidos y grupos políticos, importándoles solo la parte económica y no respetando la parte ética. No voy a dar nombres, pero me dio tristeza y vergüenza como periodista desde el año anterior cuando algunos de los periodistas a los que admiraba y respetaba, se hicieron de lado de dirigentes políticos que estaban cometiendo una serie de errores que perjudicaban a la población colombiana, a estos colegas se les olvidó que el periodista debe ser independiente, que debe luchar por la verdad y por el bien en especial de los que no tienen voz y menos favorecidos de la sociedad.

Estamos no sé si a puertas de firmar el Proceso de Paz, sé que las cosas no están muy fáciles y soy de los que creo que de no existir un milagro, el 23 de marzo no se podrá cumplir con la fecha acordada entre el Gobierno y las FARC, para llevar a cabo esa gran firma.

En este campo se puede decir que porque no conocemos mucho ni la prensa ni los ciudadanos de lo que está sucediendo en La Habana, pero también por exigencias que se hacen por parte de uno de los involucrados, que quieren pasar a la historia con una hoja limpia, como en el caso de que aquí no ha pasado nada.

Pero lo peor del caso es lo que tiene que ver con los enemigos de la paz, porque aunque se diga lo contrario, pasa como con las brujas “de que no hay brujas, pero que las hay, las hay”; no nos digamos mentiras pero en Colombia hay mucha gente interesada en que no se firme el Proceso de Paz, porque para muchos la guerra es un gran negocio, porque para otros se pondría en peligro con acabar con las fuerzas militares, lo que no creo y conste, lo digo públicamente y ellos mismos lo saben que soy como periodista y como persona de los colombianos que más respalda las actividades de las Fuerzas Militares y de la Policía, porque estoy de acuerdo en que se haga justicia, con verdadera  justicia, aunque he sido víctima de la mala justicia en mi contra; pero eso es personal y creo que ahora lo que está en juego son los intereses del pueblo colombiano.

Estoy de acuerdo con una firma de la paz, porque en los años que tengo de vida no ha habido un día en que no haya que tenido que ver de cerca la violencia y para colmo vivirla en carne propia y saber cómo es de duro estar alejado de la familia y de los seres queridos a consecuencia de esto, la paz creo que es un regalo que nos debemos de dar todos, sin distingo de razas, de creencias religiosas y mucho menos de colores políticos, aunque lo que nos está matando son los intereses personales que nos hacen más egoístas en cada momento.

De verdad que el periodismo colombiano ha bajado de categoría y me refiero más a los noticieros de televisión, en donde mis colegas están cometiendo un error garrafal y es haciendo apología del delito, como se veía en una de las notas en un noticiero del medio día en donde mostraban como un ladrón de almacenes utilizada bolsillos de gran fondo para sacar las mercancías y ahí como decía el Chapulín Colorado, sin querer queriendo estamos dando ideas de como cometer los delitos y como evadir la justicia.

Personalmente tuve la oportunidad de entrevistar en una de las cárceles a varios delincuentes, entre ellos guerrilleros, jaladores de carros y ladrones de bancos, y uno de los jefes de las bandas de los bancos me decía sin pena y sin pudor que lo primero que ellos hacían cuando veían que las cosas no les estaban  saliendo bien era llamar a sus casas para que llamaran a los medios de comunicación y de esta manera se les respetaran los derechos humanos y lo mismo me contaron los otros, que tenían contactos con algunos noticieros para alertar de lo que estaba sucediendo y de esa manera evitar que les sucediera algo y cuidar sus vidas. Estamos siendo idiotas útiles al servicio de la propia delincuencia y por eso es que el 90% de los noticieros de televisión son atracos y violaciones y noticias sobre delitos, cuando como lo puedo decir yo como periodista, este país produce un gran porcentaje de noticias buenas en el campo de la vida nacional, pero parece que estemos preparando solo comunicadores para seguir las cosas malas y denigrantes.

La paz no se consigue con odios i tratando de hacer justicia con nuestras propias manos, para poder conseguir un verdadero proceso de paz, quienes están en la mesa de conversaciones tiene que ceder en ciertos puntos, los políticos no deben de hacer politiquería con este tema tan delicado y los ciudadanos no deben de dejarse engañar de quienes tratan de hacer cumplir el famoso adagio o frase de un gran pensador que dijo “divide y reinarás” así no se hacen las cosas.

Si fuéramos conscientes del gran país que tenemos, de la gran calidad de nuestra gente, principalmente campesina, trabajaríamos unidos para sacar nuestras familias adelante, pero vemos con tristeza que para defender a unos pocos no interesa enterrar a un país entero en la miseria y la zozobra.

Quiero anexar las siguientes opiniones, que se publicaron en la prensa en el transcurso de la pasada semana y que me parecieron de mucho interés y que espero que mis lectores estén de acuerdo con ellos:

Entrevista a Alejandro Gonzalez Iñarritu

¿Qué fue lo que quiso decir exactamente cuando recibió el Oscar y cortaron con la música?

Lo que quise decir es que me parece absurdo el debate sobre blancos y negros. ¿Significa que el Oscar ahora es marrón por ser mexicano? Yo pienso que somos amarillos, nativos americanos y latinoamericanos. La sociedad mundial es muy compleja. Me parece que se está volviendo mucho mas polarizada. Es lo hermoso de estar en un país con tantas mezclas, igual que mi país. Ahí está el verdadero poder. Por eso me impresiona que todavía estemos hablando de esa forma trivial de pensar. Deberíamos hablar del destino de la gente en todo el mundo, no solo por el color de su piel. Me parece absurdo. Me acuerdo cuando en los años sesenta parecía una locura ver a los Beatles con el pelo largo y hoy nos reímos de algo así. ¿Por qué no podemos dejar todos los prejuicios sobre el color de la piel? Eso es lo que quise decir, pero no tuve tiempo suficiente.

Y de otra parte, en entrevista a Julio Cesar Castellanos, gerente del Hospital San Ignacio de la Universidad Javeriana, entre otras cosas dijo: “La concertación en un país acostumbrado a la pelea es difícil. Pero cuando uno le da palo a todo el mundo, al final nos toca sentarnos a trabajar”.

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