Guionista del Abrazo de la Serpiente estrena su ópera prima ANNA

 

Cartagena de Indias, 03 de marzo_ RAM_ El director colombiano Jacques Toulemonde, guionista del más reciente éxito del cine colombiano, El Abrazo de la Serpiente -nominada a los premios Oscar como mejor película extranjera- estrenará su ópera prima en el marco del Festival de Cine de Cartagena.

ANNA tendrá su premier el 3 de marzo a las 2:30 p.m. en el Teatro Adolfo Mejía, (Centro, calle de la Merced No. 38 -10) donde su protagonista, Juana Acosta, y el director, Jacques Toulemonde estarán presentes.

En el marco del FICCI, ANNA tendrá otras proyecciones el viernes 4 de marzo a las 6:20 p.m. en la sala 2 del Cine Colombia de Bocagrande; y el lunes 7 de marzo a las 1 p.m. y a las 6:10 p.m. en la sala de Cine Colombia en el Centro Comercial Caribe Plaza.

Debido a su experiencia con ANNA, rodada entre Francia y Colombia, Toulemonde hará parte del panel “Dislocaciones geográficas: experiencias fílmicas colombianas en el extranjero en años recientes”, en donde Pedro Adrián Zuluaga moderará un diálogo con directores colombianos que han trabajado en el extranjero, ofreciendo así una mirada renovada y particular sobre la cual el Festival ha puesto particular atención en los últimos dos años.

El panel tendrá lugar el sábado 5 de marzo entre las 3:00 y las 4:00 p.m. en el Salón Mutis. A la mesa también están invitados Franco Lolli, Jorge Caballero, Juana Suárez, Josephine Landertinger y Juan Sebastián Quebrada.

Nada tan imperfecto como el amor de una madre

ANNA es una historia conmovedora de una mujer y su hijo que emprenden un largo y aventurado viaje desde Francia a Colombia. Ya en Colombia la acción está enmarcada en un recorrido por carretera hasta la costa norte, en el cual confluyen regiones, paisajes y vivencias de nuestra tierra, con un juego de amor y dolor tan intenso e imperfecto como puede llegar a ser el amor de una madre.

Juana Acosta, quien ha consolidado su carrera en Europa y particularmente en España y Francia, al ser entrevistada sobre su papel en esta película comentó: “Tengo la sensación de que el personaje de Anna es mi mejor trabajo hasta el momento”,  y resaltó “Jacques es un director joven, muy talentoso, con una sensibilidad muy especial (…) él es un director muy particular, que a diferencia de muchos otros con los que he trabajado, me pidió que no llegara con el personaje tan hecho y tan armado, me pidió llegar bastante abierta a lo que sucediera”.

La producción de esta película es el resultado de varios años de trabajo de un gran equipo liderado por Toulemonde, quien ha impreso un estilo muy íntimo y natural cuidando todos los aspectos de la producción, para entregar al público una historia sentida, en la que se reflejan tantas emociones como en nuestras propias vidas.

“Anna refleja mucho de mi mismo y de mi vida, que ha estado enmarcada entre Francia y Colombia. Como mi protagonista y como mi película, he tenido siempre un pie en estos dos países. Nací en una familia francesa en Colombia y soy tan colombiano en Francia como francés en Colombia,  de modo que termino un extranjero tanto en Bogotá como en París. “ – comenta el director Toulemonde.

Así pues, la película se desarrolla como un road movie, en el que cada lugar se describe desde un punto de vista muy natural y realista adquiriendo una novedad que se logra compartir entre los personajes y el espectador como si este fuera el que está realizando ese recorrido.

“En algunas escenas, la energía de las actuaciones era tan fuerte que no teníamos más opción que rodar como un documental, tratando de capturar esa realidad que solo se podía producir una vez y que siempre estaba al borde de escapársenos” – expresa Toulemonde. Esta conexión de los actores con sus personajes es tan fuerte que la historia y la emoción se terminan llevando también al espectador y lo hacen participar en el relato.

Con ANNA, Toulemonde le apuesta a un nuevo panorama cinematográfico, en la cual ofrece una mirada diferente sobre Colombia. “Durante el viaje de la película, se trata de hacer sentir el país sin exhibirlo, mostrarlo como lo conocemos cuando viajamos por él, evitando el exotismo. Es una película que no habla solo de los grandes problemas sociales del país, sino de temas más personales que nos afectan a todos en Colombia, en Francia o en cualquier parte.” – afirma el director.

Se refiere a cómo su película explora más allá el tema de la maternidad para convertirse en una experiencia emocional llena de sentimientos y sensaciones que no dejará indiferente al espectador y que lo embarcará en el viaje de sus personajes. La fuerza de esta película, la extraordinaria actuación de Juana Acosta y el talento de Toulemonde en el manejo de la narración se han probado gracias al éxito que recaudó en festivales internacionales en Europa, pero también en Colombia donde obtuvo el premio de Señal Colombia – RTVC durante la última edición del Bogotá Audiovisual Market BAM.

Esta producción seguro será un buen comienzo para el cine colombiano en el 2016 y para darle continuidad al excelente momento del cine nacional que el año pasado cerró con 36 filmes.

SOBRE ANNA

·         En la elaboración del guión que llevó ocho años, Toulemonde trabajó de la mano de Franco Lolli, director de Gente de Bien, con quien se conoce desde su infancia y con quien ha crecido en el cine.

·         En cuanto a la fotografía dirigida por Paulo Pérez, uno de los profesionales más reconocidos del cine en Colombia, no se utilizaron fuentes de luz artificiales. Todas las luces que se emplearon pertenecían a las locaciones donde se rodaba, generando un ambiente intencionalmente natural.

·         El rodaje se realizó en lugares no explorados antes para una película colombiana. Pasando por San Alberto, Bosconia y los Venados, en el departamento del Cesar, cada paisaje transmite una Colombia auténtica evitando el exotismo.

·         La música es  parte fundamental de la producción de esta película, ya que le da una identidad muy colombiana lo que hace que el espectador se sienta aún más familiarizado con la historia y con cada situación.  La selección de la música cuenta con artistas como La 33, Jhonny Rivera, Lady Yuliana y uno de los juglares del vallenato, Nafer Durán.

·         Después de su brillante participación en importantes festivales en Europa como el Black Nights de Estonia, el Festival de Estocolmo y el festival FILMAR en Suiza; ANNA llega a Colombia por la puerta grande con su participación en el FICCI.

Angie Cepeda es María del Rosario Durán

Maria Apto Silla. copia“Hay que salirse de uno mismo y pensar más en los demás”

BOGOTA, 03 de marzo_ RAM_ Si de evidenciar la experiencia en escenarios de cine internacional con cintas como ‘A night in old Mexico’ y ‘Wild Horses’ se trata, Angie Cepeda es un ejemplo. Su profesionalismo sale a flote al encarnar a una mujer que se juega la vida por la justicia en ‘La Semilla del Silencio’, que protagoniza junto a Andrés Parra y Julián Román.

Sentir el papel de una fiscal fuerte de carácter pero a la vez con necesidad de ser cuidada, defensora acérrima de la justicia pero conocedora de la corrupción de las instituciones era algo para lo que la vida ya le había dado alguna preparación a Angie Cepeda. Su madre fue fiscal regional y cuando la describe parece dibujarse la imagen de María del Rosario Durán, su personaje en la cinta que se estrena este jueves 3 de marzo.

“Me inspiré mucho en ella. Era una mujer súper correcta, apasionada por su trabajo y con gran calidad humana. Era muy fuerte debido a las responsabilidades que tenía y a la vez vulnerable. Siempre me conmovió el amor y respeto que sentía por la justicia y desde ahí empecé a prepararme. Es un personaje que comencé a sentir muy cercano rápidamente”, sostiene la coprotagonista de La Semilla del Silencio.

También tuvo la oportunidad de ir a la Fiscalía, donde el intercambio de experiencias con varias fiscales de Derechos Humanos le ayudó a encontrar las piezas que faltaban. Entonces volvió la mirada hacia María del Rosario Durán, su personaje, y asegura que la enamoró inmediatamente por su valentía, sus valores y ese amor incondicional que siente por la Justicia y por eso coincide en que la película reconoce el heroísmo de personas que se entregan a un trabajo semejante en este país.

“Me parecía lindo del personaje mostrar eso que la impulsa a cumplir con su trabajo y le viene de una necesidad personal. Fiscales como ella se enfrentan a mil obstáculos personales, profesionales y de seguridad todos los días y más allá del miedo siguen avanzando en sus investigaciones porque lo único que quieren es encontrar la verdad y que se haga justicia”.

Precisamente parte de su labor fue entender ese miedo que para alguien en esa situación se vuelve algo natural y con lo que aprende a convivir, pero que no lo paraliza sino que le da fuerzas para seguir. Le resultó inspirador ponerse en la piel de alguien que antepone el bien de la comunidad a su propia vida.

“La película habla de un abuso de poder y de que al final somos todos unos títeres. Es un tema bastante delicado y doloroso, el ser humano suele ser muy egoísta y pensar constantemente en lo bien o mal que a uno le va es agotador. Es importante salirse de uno mismo y poner la atención en qué puede hacer uno por los demás”.

Fiscal de su propio éxito

Pero más allá de cómo interiorizó su personaje y lo que le dejó la película, también sintió en carne propia la dureza del trabajo como en una escena de una pelea con Julián Román que le exigió físicamente porque debía tirarse al piso numerosas veces y terminó con el cuerpo adolorido, a pesar de que fue una de las que más disfrutó.

A propósito de sus compañeros de set, cree que el personaje de Andrés Parra, quien interpreta al investigador Jorge Salcedo, tiene muchas similitudes con el de María del Rosario, un ser solitario pero que no va a parar hasta encontrar la verdad y eso hace que ambos tengan una conexión muy rápida.

También hace referencia al sicario a sueldo interpretado por Julián Román. “Me gusta que la historia explora el lado humano del personaje de Julián y que nos muestra qué lo lleva a hacer lo que hace. Al final, todos somos seres humanos vulnerables y con miedo a algo”.

Para el director Felipe Cano, a quien describe como un gran trabajador y un ser humano muy sensible, también tiene palabras de halago: “No sé cómo no se cansa” y asegura que además de tener muy clara la historia que quería contar, lo más importante era que los personajes tuvieran verdad, sabe trabajar muy bien con los actores. “Es muy tranquilo, y eso en el set es fundamental porque de ello depende que tanto los actores como el equipo técnico trabajen en armonía y los resultados sean óptimos”.

Tener contento al público

Angie no está ajena a la realidad colombiana a pesar de estar radicada hace ya varios años en el exterior. Dice que es consciente de la situación actual y de todos los problemas que se deben solucionar, pero al vivirlo de lejos siente que no puede ser del todo objetiva. Mira el país con nostalgia, valora todo mucho más, familia, amigos, Colombia con sus virtudes y defectos y extraña por ejemplo los olores y sabores de su Costa que no ha hallado en ningún otro lugar del mundo.

Hoy es una figura que se codea en escenarios internacionales con grandes figuras. Su paso por España, Estados Unidos, México y muchos otros países con una enorme trayectoria cinematográfica la ha enriquecido y se siente muy afortunada de haber hecho dos películas con actores de la talla de Robert Duvall a quien describe como una maravillosa persona que depositó en ella su confianza como actor y director. Dice llevar una vida tranquila y creativa, en contacto con la naturaleza y sus amigos, “la verdad tengo mucho por lo que estar agradecida”.

Todo eso le permite ver claramente el camino que tiene por recorrer el cine nacional, aunque destaca el gran paso que se dio con la nominación al Oscar de la cinta El abrazo de la serpiente, pero cree que se necesita que el público vaya a ver las buenas películas que se hacen.

“Hay películas muy comerciales con buena taquilla, lo cual está muy bien, y después hay otras que son más de cine de autor, y esas son más difíciles de vender. Yo creo que el reto está en encontrar el punto medio. Hacer películas interesantes que al mismo tiempo enganchen al público. Por supuesto, en la historia del cine colombiano se han hecho películas con estos dos requisitos, pero son la minoría. La meta es que la industria se fortalezca y para eso necesitamos a un público contento y con opciones”.

Por eso valora el trabajo de productoras como CHAPINERO FILMS porque asegura que hacer una película es muy difícil y supone un proceso duro que requiere de gran esfuerzo y tiempo, a veces incluso años. “Una película sale anunciada y la gente decide si quiere ir a verla o no, pero no tiene idea de todos los obstáculos que los productores han tenido que pasar para llevarla a las salas y una vez está afuera no sabes si le va a ir bien o no. Es una lotería”.