Venezuela y Panamá, relaciones bilaterales

Por: María Auxiliadora Dubuc.–

Las relaciones bilaterales entre Venezuela y Panamá, siempre ha sido amistosas. Con sus altibajos poco menos frecuentes, el itsmo se ha mantenido como uno de los países con más crecimiento en Centroamérica. Posee una gran expansión financiera con un crecimiento del PIB 8,4% y una inflación 4%, en una población de 3,8 millones de habitantes, según cifras del Banco Mundial en 2013.  Entre sus bondades, encontramos que es un país cuyos  índices de seguridad se encuentran entre los mas bajos, ya que de los siete países centroamericanos, Panamá se consolidó como el tercero con la menor tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes; otro aspecto importante es que en Panamá existe un sistema abierto a la inmigración con protecciones a la mano de obra local. En principio, se otorgan permisos de trabajo de tres meses a un año. 

Algunas carreras son protegidas por el sistema (medicina, ingeniería o economía, entre otras) y tienen sus propias regulaciones para la incorporación de extranjeros. Así es como Panamá, se ha convertido en uno de los destinos u opciones de los venezolanos a la hora de emigrar.

Entrando a analizar la situación política en Panamá, en un esfuerzo por fortalecer la relaciones bilaterales entre Venezuela y ese país, el Presidente Varela insiste, en replicar los grandes avances que desde el punto de vista social ha tenido Venezuela en estos últimos años. Insiste en multiplicar las experiencias de la Misión Milagro y Barrio Adentro al pueblo Panameño y mostrar, a decir de él, las bondades y oportunidades que el Gobierno Bolivariano ha instrumentado en su país. A Varela igualmente le interesa fortalecer campos como el energético, aeronáutico, político, financiero, comercial y cultural, pero en menor grado, ya que centra sus esfuerzos en replicar el tema social.

Por otro lado, la Cámara de Integración Venezolano Panameña  (CIVENPA), esta muy interesada en reactivar relaciones comerciales, alianzas con empresarios a los efectos de conseguir materia prima para culminar la producción venezolana y así poder exportar. Esta cámara ha realizado exposiciones, reuniones y hasta una rueda de negocios en Colón, con la finalidad de lograr un acercamiento entre los representantes de la asociación de usuarios y los empresarios de ambos países. Todo esto, dentro de un marco económico complicado entre naciones ya que Panamá sigue a la espera del pago de la deuda que mantiene Venezuela con empresas de este país, entre ellas “Copa Airlines” la industria farmacéutica y exportadores de la Zona Libre de Colón, deuda que asciende a los más de mil millones de dólares, según datos oficiales panameños. La misma comenzó a negociarse en agosto de 2013 pero por diversas causas, entre ellas una crisis política bilateral, han afectado el proceso, que se retomó a finales de 2014 y volvió a caer en el letargo

El ministro Panameño Arosemena dijo que se ha propuesto “meterse de lleno” en las negociaciones con el Gobierno venezolano, “en aras de la defensa de los intereses comerciales de Panamá”,  y en este sentido ha hecho “esfuerzos importantes” para sacar adelante el tema del pago de la deuda, a través de varias reuniones con representantes venezolanos, en los que han participado portavoces de las empresas afectadas. A esto el gobierno alega que no se puede hablar de deuda, porque se trata de una repatriación de divisas, situación que ha mermado el comercio entre ambos países de manera radical y que apunta a generar desconfianza a la hora de la inversión. La realidad es que en Venezuela la situación política agrava las relaciones internacionales, a lo que no escapa Panamá. El colapso económico que vive el país hoy día, ha producido una estampida de miles de venezolanos calculados en cerca de 150 mil, que desesperados por la situación que deben enfrentar desde el punto de vista no solo económico, sino a nivel de seguridad en su país, se vienen a este a encontrar la tranquilidad, estabilidad y seguridad que tanto añoran, ya que en Panamá las cifras son menos “rojas” que las de Venezuela. Así, los criollos deambulan de noche en paz y sin preocupaciones además de aprovechar otras bondades que ofrece este país, porque en Panamá los venezolanos emprenden negocios exitosos y emplean panameños (es ley) además que la obtención de un permiso de trabajo es relativamente fácil.

Frente a esta situación y mientras tanto, en Venezuela gobierno y oposición se hacen de la vista gorda y  en vez de afrontar los problemas del país para ofrecer a los venezolanos una atmósfera de progreso y bienestar muy por el contrario, se concentran y dedican a luchar por el poder, en este sentido, continúan sin hacer propuestas concretas y no proceden a accionar con el fin de solucionar la conflictividad. Por lo que concluimos que no existe unidad ni para la reconciliación ni actitud para resolver, todo lo cual no se decreta. Cada día mas radicalizados los ojos de la comunidad internacional nos observan con lastima y tristeza. Desde Panamá, Guillermo Cochez, ex embajador panameño ante la OEA, apoya y denuncia la grave crisis venezolana, últimamente solicitó penalmente una investigación a Nicolás y a su esposa, por posible o presunto blanqueo de capitales.

Ante esta realidad y desde el punto de vista internacional a los efectos de su intervención dada la gravedad de la situación en Venezuela, a la fecha no se perfila ningún mediador neutral aceptado por ambos bandos, pues UNASUR y CELAC son rechazadas por la oposición debido a su apoyo al oficialismo y la OEA es vista por el chavismo como una organización al servicio de la hegemonía de los Estados Unidos y contraria a la revolución, por lo que se aleja la esperanza que alguna organización internacional haga algo por frenar la situación venezolana. Los panameños nos ven como un país en franco deterioro, gracias a las políticas económicas, sociales y comerciales que ha desarrollado el gobierno de Nicolás. Compasivos reciben a los venezolanos con los brazos abiertos, porque el pueblo panameño es un pueblo noble y generoso, pero ojo avizor, dudo mucho que deseen que se replique nuestra experiencia, una que desde el punto de vista social, no ha resultado exitosa en nuestro país.

Aspiramos los venezolanos que nuestra realidad cambie mas temprano que tarde y que volvamos a ser el país productivo que fuimos otrora, pero  lamentablemente la  situación en Venezuela hoy día no ayuda; en Panamá, en muchos casos, nos ven como invasores y destructores e igualmente profundamente irrespetuosos de sus costumbres e ideas, porque al parecer trasladamos nuestras frustraciones con nosotros a donde vamos. La verdad es que nuestro país sufre de una profunda ingobernabilidad, conflictos entre poderes que no solucionan la crisis económica, social y de seguridad,  fragmentado y dividido entre derecha e izquierda, como estamos, se hace imposible la negociación porque no existe un escenario de convivencia pacifica entre las partes y no existen canales de mediación o negociación posible, así es imposible generar confianza en el escenario internacional, a la hora de la inversión y de las relaciones comerciales, y menos aun, a la hora de cualquier intervención. El futuro no está claro para Venezuela, se vislumbra opaco y a estas alturas ya resulta  imposible para el gobierno tapar el sol con un dedo, cuando a los ojos del mundo, el pueblo venezolano luce triste y olvidado a su suerte, porque es evidente que sufre de manera desmedida frente a las políticas erradas de un gobierno absolutamente irresponsable. 

Confiamos que en un futuro próximo Venezuela y Panamá logren mantenerse unidos a pesar de los pesares, dejando de lado las complicaciones y conflictos porque sencillamente se trata de una larga tradición de intercambio cultural, de reconocimiento mutuo de valores, principios y talentos, entendiendo que Venezuela atraviesa una grave crisis desde todo punto de vista, social, económico y comercial, crisis que no tiene salida en el corto plazo, sin embargo, queremos ver lo positivo en la seguridad que lo superaremos,  porque por encima de la crisis esta es una tierra llamada a construir una historia de generosidad, fraternidad, solidaridad y paz.

 

María Auxiliadora Dubuc P.

@mauxi1