A democratizar la democracia

Por: Carlos Alberto Baena López

BOGOTA, 26 de abril_ RAM_ De tiempo atrás, no sólo desde este espacio de opinión, sino desde muchos otros escenarios, el Movimiento Político MIRA ha destacado la importancia que tiene el que la voz de la ciudadanía pueda ser oída efectivamente en los diversos espacios de contrucción pública, y sobre todo, en los que se ocupan de tomar las decisiones que nos afectan a todos.

Para nosotros es claro, que fenómenos como la exclusión o la segregación, en términos del ejercicio del poder político, afectan negativamente el bienestar social, -por mencionar una sola consecuencia-, cuestión que finalmente se refleja en un distanciamiento entre la comunidad y los ideales de armonía, paz y convivencia con respeto.

Dicho lo anterior en palabras más sencillas: si la gente no tiene la oportunidad de estar representada, ni de ser escuchada con posibilidades de incidir realmente en los destinos de los asuntos que la afectan, es sumamente difícil construir paz, y mucho más complejo mantenerla, conservarla, o protegerla.

De ahí el fundamento del descontento que expresamos la semana pasada, respecto a la creación de la “Comisión Especial Legislativa para la Paz”. Desde ese órgano que popularmente se empezó a llamar el “Congresito”, -al igual que el creado durante el proceso constituyente de 1991-, pensaban expedir todas las normas necesarias para la implementación de los Acuerdos que surgieran, como resultado de la futura firma del proceso de paz que se adelanta en La Habana.

No obstante, pese a que la función esencial de este cuerpo colegiado hubiera sido más trascendental que el anterior, – hablando en términos de configuración política y de voces ciudadanas-, en su génesis figuras como el pluralismo o la democratización brillaban por su ausencia, asunto bastante arriesgado, y a nuestro juicio, inoportuno, inconveniente y excluyente, ya que es preciso replantear las soluciones que deben adoptarse, para resolver los problemas sociales que aquejan al país.

Sin embargo, gracias a la movilización ciudadana y -es preciso decirlo-, al buen juicio del Congreso de la República que escuchó a tiempo las múltiples y autorizadas voces de inconformismo, esa “Comisión para la Paz” fue eliminada durante su debate en el Senado de la República. Sin duda, este buen paso que da cabida a todas las expresiones políticas, permite que la Implementación de los Acuerdos se dé en un escenario más amplio y representativo. Por eso vale la pena decir: A Democratizar la Democracia.