Banco de Alimentos, balance anual contra el desperdicio

El padre Daniel Saldarriaga Molina, director ejecutivo del Banco de Alimentos de Bogotá y presidente de ABACO, Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, informó que en los 15 años que llevan luchando contra el hambre, se han entregado en la capital del país más de 132 mil toneladas de producto, gracias al cierre al alza de 2015, año en el que se logró repartir 13.7 mil toneladas a cerca de un millar de organizaciones de beneficencia.

El Banco de Alimentos busca ser una respuesta frente a la aterradora cifra de 9,76 millones de toneladas de comida que se pierden al año en Colombia, según el estudio entregado esta semana por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), donde explican que ésta cifra es alarmante porque representa el 34 por ciento del total de los alimentos que el país produce o importa durante un año, lo que significa que “por cada 3 toneladas de comida disponible en Colombia, una tonelada va a la basura”.

 “En Bogotá en el 2015 entregamos más de 13,7 mil toneladas de producto y apoyamos 951 organizaciones en la capital y los municipios cercanos con más de 258 mil personas beneficiadas, pero queremos hacer más”, afirma el padre Saldarriaga.

Según las cifras reveladas por Simón Gaviria Director del Departamento Nacional de Planeación, en el campo se pierden la mayor parte de las frutas y verduras con un 58% y las  raíces y tubérculos con un 49%; frente a esta realidad el Banco de Alimentos de Bogotá responde con el Programa de Recuperación de Excedentes Agrícolas (PREA) que permite recuperar desde los mismos cultivos los productos que no se van a aprovechar, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de las familias necesitadas en la ciudad y en el campo.

Recientemente, el Banco de Alimentos en alianza con Corabastos, inauguró un centro de acopio con el lema “Alimenta más, desperdicia menos” para recuperar alimentos que por su maduración, tamaño o forma ya no son comercializables, pero son aptos para el consumo humano como otra importante estrategia para disminuir el  desperdicio

Con el apoyo de más de 300 donantes entre empresas y almacenes de cadena se han recibido frutas, verduras, lácteos, cárnicos, abarrotes, bienes de consumo, que significan vida y esperanza para las poblaciones más vulnerables de la ciudad y municipios cercanos.

En 2015 el Banco benefició a 83.036 niños y niñas, 27.229 jóvenes, 23.324 adultos, 8.169 adultos mayores y 27.229 familias, que gracias a su gestión contaron diariamente con un alimento digno y saludable, mejorando su calidad de vida.

En donaciones en especie, el Banco recibió $ 26.175 millones de pesos de empresas como Alquería,  Nutresa, Grupo Éxito, P&G, Olímpica, Colombina, Pepsico y Alkosto. Además, se recibieron donaciones en efectivo estimadas en $1.809  millones de pesos provenientes de organizaciones como  Fundación  Éxito, Liberty Seguros, Colpatria entre otras empresas que han encontrado en el banco un aliado estratégico en Responsabilidad Social Empresarial.

En  sus primeros 15 años de operación el Banco ha logrado constituirse como un líder en la recuperación de alimentos y canalización de recursos para organizaciones sociales de base que atienden población vulnerable. “En verdad, la experiencia de estos años de duro trabajo ha ido haciendo realidad el lema de nuestro banco  “JUNTOS CONTRA EL HAMBRE”, Demostrando que la unidad entre los distintos sectores – empresarios, organizaciones sociales, supermercados, productores y la Iglesia Católica- continúa dando excelentes resultados, creando entre todos una sociedad más justa y solidaria.” Afirma el Señor Cardenal Rubén Salazar Gómez.

 

En Colombia existen 19 bancos unidos por la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, ABACO, quienes en el 2015, según su directora Ana Catalina Suárez, rescataron 22 mil toneladas de producto en todo el territorio nacional.

Como dijo el Papa Francisco, con ocasión del Año de la Misericordia, juntos contra el hambre y el desperdicio: “La parábola de la multiplicación de los panes y los peces nos enseña precisamente eso: que cuando hay voluntad, lo que tenemos no se termina, incluso sobra y no se pierde”.