Grupos violentos y mafiosos no desaparecen, se transforman

Por: Ricardo Galán.–

Del Cartel de Medellín pasamos a la Oficina de Envigado. Del Cartel de Cali al del Norte del Valle.
De los paramilitares de Córdoba y Urabá a las Autodefensas Unidas de Colombia. y de estas a las Bandas Criminales.
Las Autodefensas Campesinas, pasaron a ser las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. El Ejército de Liberación Nacional, ELN y el Ejército Popular de Liberación.
Con algunos matices, “la misma perra con distinta guasca”, diría mi abuela.
Siempre hay alguien a quien se le ocurre una nueva etiqueta para denominar lo mismo.
Todos, los de derecha y los de izquierda, dicen defender al pueblo asesinándolo, secuestrándolo, extorsionándolo, expropiándolo y desplazándolo de su tierra, su familia y su entorno. Aterrorizándolo.
En Colombia los grupos violentos son como la materia, que no desaparece sino que se transforma.