“Recorran un camino hacia la libertad sin violencia”: Svetlana Alexievich

  • La Princesa Laurentien de Holanda, oficialmente, abrió su pabellón al público.

Escribo esto en un mes de marzo y hace frío en los Países Bajos. Pero mis pensamientos no están con el frío nórdico y la inclemente luz de Ámsterdam, sino con el mapa de Colombia que tengo abierto frente a mí y que me llena de pensamientos y sensaciones nostálgicas”. Con esta frase, Cees Nooteboom, poeta holandés, dio inicio a un discurso en el que habló de su relación cercana con Colombia, sus experiencias en Leticia, su participación en festivales de literatura nacionales y su relación con la obra de Candelario Obeso y con escritores como Juan Gabriel Vásquez y William Ospina.

Nooteboom fue el artista que tomó la palabra en nombre de una comisión holandesa de escritores, intelectuales, diseñadores, artistas e ilustradores que llegan y llegarán al país con motivo de la FILBo, que este año cuenta con el Reino de los Países Bajos como país invitado de honor. Y aunque no fue el primero, ni el último en hablar, sus palabras cautivaron a los asistentes al acto inaugural de la Feria, cuyos protagonistas centrales abordaron temáticas como las montañas que abundan en Colombia y escasean en Holanda; la lengua española, la equidad en Holanda, el uso de la bicicleta y la posibilidad de hacer de esta feria un camino de doble vía entre la literatura colombiana y la holandesa.

Por su parte, la Premio Nobel de Literatura 2015 Svetlana Alexievich, alertó de manera afanosa a los colombianos a liberarse de la cultura de la guerra. “Me dirijo a todos ustedes porque a pesar de que ocupamos diferentes lugares en el mundo, todos somos compañeros de tiempo, habitantes en el mismo planeta”.

“Muy pocos llegan a cien años de edad, a veces no disponemos de este tiempo. Sabía muy poco de este país y no pensé que se pareciera tanto al nuestro. Uno de los temas al cual estoy dedicada es a la escritura de la historia de la “civilización roja”, o cómo la gente se ha vuelto rehén de una utopía, y cómo esta utopía dejó un mar de sangre”, afirmó Alexievich.

La escritora narró un fragmento del recorrido que su pueblo ha transitado en busca de la libertad y lamentó la situación actual de su país: “Hoy en día, en Rusia y Bielorrusia estamos retrocediendo a la cultura de la guerra. Rusia representa un cuadro muy triste. En el mundo le tienen miedo; ya no tenemos nada que decir aparte de que tenemos buenos aviones y construimos con petrodólares. Es muy triste hacer constar este hecho”.

Luego de hacer un llamado para que los colombianos puedan recorrer un camino hacia la libertad sin violencia, Alexievich invitó a reunir buenos libros y escritores en un mismo lugar para hablar de cómo debe ser el mundo y de cómo aprender a combatir las ideas y no a las personas.

Por su parte, la princesa Laurentien de Holanda, manifestó sentirse honrada de hacer parte de la comitiva de la FILBo, como representante del gobierno holandés, y a nivel personal. “En la feria podrán conocer de primera mano la arquitectura, urbanismo, diseño, literatura de Holanda, y la bicicleta como forma alternativa de movimiento”. La princesa fue la cuota institucional de la comitiva de Holanda y sus palabras fueron el puente entre el alcalde mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa y el Presidente de la República, Juan Manuel Santos.

La cultura como un camino a la paz

“Hoy en Colombia nos sentimos felices con esta presencia, y decimos  –con el entusiasmo del lema de su exposición– ¡HOLA, HOLANDA!”, afirmó el presidente Juan Manuel Santos, quien durante su intervención se enfocó en los grandes esfuerzos que Colombia está realizando para llegar a la reconciliación definitiva del país. Santos aprovechó para citar al holandés Erasmo de Róterdam, quien en su momento dijo: “La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa”.

De igual forma, señaló la importancia de las diferentes franjas y conversatorios que harán parte de la programación de la feria y destacó el espacio que tendrán los visitantes para compartir con escritores de todas partes del mundo: “Los autores vienen a hablar con su público en unos espacios denominados ‘Conversaciones que le cambiarán la vida’; conversar es más que un cruce de palabras: es aprender del otro, es darnos al otro”, comentó.

A su turno, el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, recordó cómo durante su pasada administración dio vida a la Red de Bibliotecas Públicas Biblored, que en esta oportunidad alojará exposiciones como “Que me dejen ser yo misma”, que narra la vida de Ana Frank y ya está abierta al público en el pabellón de Holanda, dentro de Corferias: “Este año la Alcaldía Mayor de Bogotá ha decidido convertirse por primera vez en el patrocinador oficial de este evento, centro de la producción editorial nacional e internacional, y uno de los principales escenarios de acceso a libros de los bogotanos. Lo hacemos convencidos de que es gracias al libro, a la lectura, al conocimiento de los autores, al trabajo de libreros y editores como se crea el ambiente de desarrollo intelectual y cultural que una ciudad como Bogotá debe tener y propiciar para todos sus ciudadanos”, aseveró el Alcalde.

El presidente de la Cámara Colombiana del Libro, Enrique González Villa, como anfitrión del evento más importante de la literatura en Colombia, dio también su visto bueno al matrimonio literatura-paz. Su discursó coincidió con el de Santos en términos de proponer la cultura como escenario para la reconciliación. “Firmar la paz es el fin del conflicto y el comienzo de una nueva realidad”, afirmó González.

Y durante la apertura del evento, Andrés López Valderrama, presidente ejecutivo de Corferias, dio la bienvenida a la FILBo 2016 y lo presentó no solo como la gran celebración anual de la cultura en Colombia, sino como “una circunstancia especial para acercarnos a los holandeses, para tener presente todo lo que nos une”.

La 29ª edición de la FILBo promete desde ya libros, diseños e historias naranja para todos los públicos y edades. En el ambiente quedó, como dijo el presidente Santos, la intención de “que la violencia, esa violencia que tanto hemos sufrido, solo se encuentre como una referencia de un pasado que no volverá en las páginas de los libros de historia”.