Venezuela, Argentina, Uruguay, Brasil y Colombia, con los mayores índices de miseria en Latinoamérica

Venezuela y Argentina tienen niveles alarmantes en cuanto a la combinación de inflación y desempleo, lo que los ubica como los países con mayores niveles de miseria en Latinoamérica en 2015, según un estudio del Observatorio Empresarial de la Universidad del Rosario.

“El índice de miseria de Venezuela es peligrosamente alto. Es tal la condición de ese país que puede estar al borde de una crisis humanitaria, dada la escasez de alimentos y bienes que cubren necesidades básicas”, dijo Giovanni Reyes, investigador del Observatorio Empresarial. 

Venezuela tiene una combinación de inflación y desempleo que es 20 veces la que corresponde a Panamá, que es el país con el índice más favorable en este sentido, anotó.

El estudio indica que la región latinoamericana demuestra haber superado las condiciones de hiperinflación que caracterizaron los años ochenta. Sin embargo, enfatiza que el problema laboral, más que de desocupación total, reside en el sub-empleo, es decir en actividades que se encuentran en la informalidad o en los circuitos de la economía subterránea.

Países con bajos indicadores de miseria

Según el Observatorio Empresarial de la Universidad del Rosario, son nueve los países que tienen bajo control el índice de miseria: Panamá, Guatemala, El Salvador, México, República Dominicana, Trinidad & Tobago, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua.

“En varios de estos casos, las remesas ocupan un lugar importante. Siendo estas las condicionantes que incluyen en especial a Guatemala, El Salvador, Nicaragua y hasta cierto punto México y República Dominicana”, explicó Reyes. 

Trinidad & Tobago se ha visto afectada favorablemente por la situación petrolera que aún mantenía elevados niveles para principios de 2015 y por el turismo. En el caso de Nicaragua y Ecuador, las políticas de expansión fiscal han jugado un notable papel, generando oportunidades laborales, detalla el estudio.

Índice de miseria por países

El índice de la miseria suma el desempleo más la inflación, considerada esta última como elevación generalizada de precios en un país. Para Giovanni Reyes, “estos indicadores son adversos a la estabilidad y al crecimiento de una economía. Son datos que se relacionan con un contraproducente clima de negocios y que muchas veces se retroalimentan de manera mutua: a mayor inflación más inseguridades para muchas inversiones, lo que afecta negativamente la creación de puestos de trabajo”. 

Mientras más alto es el índice de miseria, mayor es la probabilidad de que el país se encuentre en condiciones de estanflación. Esto es, con altos índices de paro y con significativos valores en la elevación de precios de bienes y servicios, lo que hace contraer de manera drástica la capacidad adquisitiva de las personas y con ello la demanda efectiva de los mercados internos.

Esto se traduce -junto a otros factores- y en particular cuando las condiciones son dramáticas, en notables inestabilidades socio-políticas. Tal es el caso que se presenta actualmente en Venezuela y Brasil, explicó el investigador del Observatorio Empresarial de la Universidad del Rosario.

Captura de pantalla 2016-04-05 a las 6.49.11 p.m.