WhatsApp se pone al día al encriptar su plataforma

WhatsApp intenta evitar el espionaje a las cuentas de sus usuarios. A partir de hoy, todos los mensajes que se envían a través de la aplicación estarán encriptados de punta a punta.

Ese nivel de seguridad ya la ofrecían su gran rival Telegram y iMessage de Apple que encripta la comunicación entre usuarios de iPhone, iPod, iPad y los computadores portátiles y de escritorio de la marca de la manzana. Así que en realidad lo que está haciando WhatsApps es ponerse al día.

Nadie, ni WhatsApp, ni un gobierno, ni una agencia de inteligencia podrán leer los mensajes asegura la red social creada por Jan Koum y Brian Acton, hoy propiedad de Facebook. En una declaración en la que aseguran que encriptar las comunicaciones de sus usuarios hará del mundo un lugar mucho más seguro.

“La idea es sencilla: cuando envías un mensaje, la única persona que puede leerlo es esa persona, o el grupo, a la que diriges el mensaje. Nadie puede ver qué dices. Ni ciberdelincuentes, ni ‘hackers’, ni regímenes autoritarios. Ni siquiera nosotros. La encriptación en ambos extremos permite que la comunicación en WhatsApp sea privada, como en una conversación cara a cara”, dice Whatsapp en un comunicado.

La actualización se está haciendo efectiva a medida que escribimos este texto. Y los usuarios sabrán que sus comunicaciones están encriptadas cuando, después de enviar un mensaje, aparezca una notificación en la ventana de chat.

Lo que sí es necesario para que nuestros mensajes queden encriptados es contar con la última actualización de WhatsApp tanto en Android, iOS, Windows Phone o cualquier otra plataforma en la que se puede utilizar la aplicación. Y para que esos mensajes estén encriptados en los grupos es necesario que todos los miembros del mismo tengan actualizada la aplicación a la última versión.

Los mensajes de WhatsApp entre usuarios ya estaban encriptados desde 2014. Pero aquellos que se enviaban a grupos o los que contenían archivos multimedia (ya fueran fotos, vídeos o audios) no contenían ninguna medida que los protegiera de injerencias externas.

La medida es especialmente significativa ya que se produce semanas después de la disputa que Apple y el FBI han mantenido a raíz del iPhone del terrorista de San Bernardino. La agencia había pedido a Apple que habilitara una puerta trasera para poder acceder a información en casos puntuales aunque Tim Cook, en la presentación del iPhone SE, dejó bien claro que la firma iba a trabajar en pos de la privacidad de todos sus clientes. Un movimiento al que hoy se suma WhatsApp.