Café: de libre exportación

Por Uriel Ortiz Soto (*)

Con la expedición de la Resolución: No. 05 de octubre de 2015, los monopolios de exportación de la F.N.C., tienden a desaparecer, para dar oportunidad a todos los productores y cafés especiales.

Llenos de entusiasmo y con profunda fe en la recuperación de nuestra caficultura, acogemos está primera iniciativa de redención para la industria cafetera, tan duramente golpeada por los monopolios y malos manejos del pasado, vamos entrando en una etapa segura, no queremos recordar los amargos episodios que la arruinaron y la dejaron casi que expósito a punto de desaparecer.

Quienes tenemos el orgullo de descender de familias cafeteras nos sentimos motivados, pero también nostálgicos, cuando al regresar a nuestras parcelas las encontramos casi que abandonadas, por la grave crisis que en los últimos años se ha apoderado de ella en todos los órdenes, considero que con la llegada del nuevo gerente se están dando pasos importantes para seguirla promocionando como producto emblemático de Colombia.   

Esta decisión la esperaban desde hace mucho tiempo los productores de cafés especiales, que no obstante hacer un trabajo técnico y científico en sus fincas, se veían en dificultades para exportarlo, puesto que siempre lo tenían que hacer a través de una exportadora tradicional, con la cual debían compartir las utilidades.

Considero que esta medida va a ser el primer peldaño para la recuperación de la caficultura, puesto que los pequeños y medianos productores se animarán regresar a sus fincas, toda vez que existen cientos de predios abandonadas, puesto que no les era rentable producir para los grandes monopolios, pero, que ahora gracias a los programas de pequeños exportadores se animarán a retomar sus cultivos y a mejorar la calidad como cafés especiales.   

No olvidemos que los cafés especiales de varias regiones de Colombia, han conquistado por su aroma y calidad varios mercados internacionales, lo que le permite a nuestro País, recobrar la hegemonía de calidad y aroma, perdida con los cafés caturra de los años setenta, que por producir cantidad, se descuidó la calidad.

En las exposiciones de cafés especiales realizadas en los últimos años en Corferias de Bogotá, se han mostrado los avances de pequeños y medianos productores y así mismo, realizado negocios de cierta importancia, lo que ha permitido a compradores internacionales establecer contactos directos, y muy posiblemente con la nueva estrategia implementada por la Federación, en adelante, se concretarán en negocios de exportación en forma permanente. Del 4 al 7 de octubre de 2016 está programada una nueva exposición de cafés especiales en corferias de Bogotá.

La determinación de abrir las puertas a pequeños exportadores, se da mediante Resolución No. o5 de octubre del 2015, emanada de la Federación Nacional de Cafeteros, los pequeños y medianos productores de café se podrán convertir en exportadores del grano en pequeñas cantidades, previo el lleno de unos requisitos mínimos, consagrados en la misma Resolución.

Quienes aspiren a ser nuevos exportadores, deberán tener en cuenta las cantidades y el monto total de las exportaciones: verde 60 kilos, tostado 50.4 kilos, soluble 23 kilos, extracto de café 23 kilos, por un valor hasta de US$5.000 (cinco mil dólares)

A las personas naturales o jurídicas que deseen hacer uso de la Resolución No. 05, de octubre 15 de 2015, y les sea aprobada su solicitud, se les asignará un código de exportadores, lo que les permitirá identificarse ante la Federación, cuando dispongan del producto en condiciones de exportación el cual podrá ser ofertado mediante el sistema de venta de café colombiano por internet, en coordinación con la oficina encargada por la F.N.C 

Es muy importante también tener en cuenta, que los cafés especiales como productos para el consumo humano, o los utilizados en las industrias de alimentos, tienen un marco institucional nada difícil de cumplir, son los permisos fitosanitarios expedidos por el ICA,  y los sanitarios por el INVIMA, estos dos registros es muy importante tenerlos, con el fin de no ir a tener tropiezos cuando el producto salga de Colombia o llegue al País de destino.

Con el registro autorizado por la Federación Nacional de Cafeteros, los pequeños exportadores se beneficiaran con la simplificación de los trámites de exportación, se abreviará el proceso de control de calidad, se facilitará el pago de la contribución cafetera y lo más importante, la entrega directa al cliente en el exterior, puesto que se utiliza un sistema de mensajería expresa, o exportación también abreviada.

El registro de los nuevos y pequeños exportadores no tiene ningún costo y su legalización se puede hacer enviando el formulario diligenciado a la Federación Nacional de Cafeteros, que expide el certificado de inscripción, previa comprobación que el solicitante es caficultor y productor del grano tipo exportación, es decir, que cumple con todas las normas de calidad, fitosanitarias y sanitarias, para que su producto pueda salir del país.

Es muy importante relacionar los diferentes tipos de café que se cultivan en Colombia:

1º- Cafés de Origen: son los que se cultivan en determinada finca o región, y que conservan unas características de sabor y aroma que los identifica, pueden ser de variedad: exótico, regional o café de finca.

2º- Cafés Sostenibles: buscan sostener una supervisión estricta en controles de calidad, las cuales deben ser permanentes, puesto que son producidos por familias de tradición, con el fin de guardar los equilibrios, ancestrales y con el medio ambiente.

3º- Cafés de Preparación: tienen una apariencia especial por su tamaño y forma, que los hace muy apetecidos en los mercados internacionales, donde sobresalen tres variedades: caracol, supremo y los cafés Premium.

4º- Cafés Certificados: son los que cumplen con unos estándares internacionales de calidad reconocidos por agencias  de certificación.

5º- Cafés Ancestrales: son los cafés que entraron por primera vez  a Colombia: el arábigo y el Borbón, arbustos altos, pero con una buena producción por cosecha, y con duración hasta de treinta años, fueron muy cultivados especialmente en las regiones del Eje Cafetero, se caracterizaron por su aroma.

Si la Federación Nacional de Cafeteros en cabeza del doctor Roberto Velez, continúa dando pasos en tal sentido, rescatando la producción para los verdaderos caficultores, podemos estar seguros que el café de Colombia, con los avances que ya tiene en los especiales, volverá a tener la importancia de los años sesenta hacia abajo, puesto que regresaremos a las cimientes de lo que fueron nuestros pioneros en la gloriosa caficultura del pasado. 

[email protected]