Ley del primer empleo no funciona dice U. del Rosario

La Ley de empleo y emprendimiento para jóvenes sancionada por el presidente es contradictoria con los objetivos declarados de reducir el desempleo juvenil, según el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario.

Las medidas contempladas en la norma para crear pequeñas empresas a través de la excepción de la matrícula mercantil, los estímulos para la normalización de la situación militar y la excepción en el pago de los aportes a las cajas de compensación, son paños de agua tibia que no contribuyen eficazmente a la reducción del desempleo juvenil, explicó Iván Daniel Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral.

“La tasa de desempleo juvenil es del 17,1% y supera las cifras de desocupación nacional, lo que demuestra la especial problemática de este grupo para vincularse al mundo laboral, más aún cuando el 23,7% del desempleo juvenil es femenino, frente al 12,1% que es masculino”, señaló el académico.

Costos tributarios y excepción a cajas compensación

Para Jaramillo, aunque la Ley 1780 de 2016 contempla estímulos para la creación de pequeñas empresas jóvenes a través de la excepción de la matrícula mercantil, la norma no considera los costos tributarios, que son los que constituyen el principal obstáculo a los procesos de emprendimiento.

Otra de las estrategias para la promoción de jóvenes, está centrada en la excepción en el pago de aportes a las cajas de compensación por la contratación de trabajadores entre 18 y 28 años. Para el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, esta medida debería estar condicionada a la estabilidad en la vinculación de esta población.

“La regulación de las prácticas como relación no laboral y que estimula el tránsito del esquema de formación al mundo laboral, no contiene estímulos a la contratación laboral con vocación de permanencia posterior”, explicó el profesor.

Libreta militar no es la solución

Como parte de las disposiciones que integran la Ley, se encuentran los estímulos para la normalización de la situación militar en el lapso de 18 meses a partir de la vinculación laboral, para lo cual se habilitan los descuentos por nómina o libranzas como fórmula de pago de las obligaciones con la Dirección de Reclutamiento y Control Reservas.

Aunque la normalización de la situación militar se considera una de las principales barreras para conseguir empleo de los 565.000 remisos, con el argumento que la libreta militar se erige como una barrera formal para acceder al trabajo, el Observatorio Laboral considera que esto no es suficiente.

“No nos llamemos a engaños, un remiso necesita algo más que la libreta militar para encontrar un trabajo decente”, afirmó Iván Daniel Jaramillo.