Novartis se le atraviesa a la paz

La controversia entre el Ministerio de Salud y el laboratorio suizo Novartis por el precio de su medicamento Glivec, que se utiliza contra el cáncer, llegó a las altas esferas del Gobierno y el Congreso de los Estados Unidos que amenazan con suspender la ayuda que el Presidente Barack Obama solicitó para contribuir en la financiación de la nueva versión de Plan Colombia ahora llamado “Paz Colombia”.

Según el Huffington Post, a la Embajada de Colombia en Washington le preocupa que la reducción del precio del medicamento ponga en peligro los US$450 millones solicitados al Congreso por Obama para financiar una parte del proceso de paz con las Farc.

Huffington Post publica una carta fechada el 27 de abril por el diplomático colombiano, Andrés Flórez en la cual le advierte a la canciller María Ángela Holguín su preocupación por los efectos que pueda tener la decisión  del Ministro de Salud de Colombia, Alejandro Gaviria de controlar el precio del medicamento o de autorizar la venta de un genérico para presionar a Novartis a bajar el precio de su producto.

Según cifras del Ministerio de Salud de Colombia un paciente con cáncer que requiera usar Glivec debe desembolsar 3 millones 961 mil 680 pesos mensuales ($3.961.680), mientras que si utiliza un genérico su costo se reduce a 769 mil 560 pesos ($769.560). Colombia tiene fama de ser el país en donde es mas alto el precio de los medicamentos especialmente aquellos que como el Glivec sirven para tratar enfermedades mortales o catastróficas.

 De acuerdo con la publicación gringa, “Tanto el gobierno estadounidense como Novartis, la compañía farmacéutica suiza que produce Glivec, quieren mantener los altos precios de la droga. Novartis cobra casi el doble de la renta per cápita de Colombia para el suministro de un año de Glivec para el tratamiento de un solo paciente. Como resultado, el gobierno de Colombia está considerando emitir una copia genérica mucho más barato”.

En su carta a la ministra Holguín, Andrés Flórez, encargado de negocios de la embajada de Colombia en Washington DC,  reporta presión tanto de la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos – una división de la Casa Blanca de Obama – y los miembros del Congreso de Estados Unidos con vínculos con la industria farmacéutica.

“El presidente del Comité de Finanzas del Senado Orrin Hatch (R-Utah) ha recibido millones de dólares en contribuciones de campaña de las compañías farmacéuticas, y se ha beneficiado de cientos de miles de dólares en donaciones de productos farmacéuticos de la compañía de otros grupos externos. Su hijo, Scott Hatch,  ha presionado a favor de la Investigación Farmacéutica y Fabricantes de América – el grupo de presión superior para la industria de medicamentos recetados. El Comité de Finanzas del Senado tiene jurisdicción sobre la política comercial de Estados Unidos”, explica Zach Carter, reportero del Huffington Post a cargo de la historia.

“La política comercial de Estados Unidos ha dado prioridad a las ganancias de las compañías farmacéuticas durante décadas. Ambos gobiernos republicanos y demócratas han buscado las normas de propiedad intelectual que se concede a las empresas de drogas monopolios a largo plazo sobre sus medicamentos. Esos monopolios inmunizar a las empresas de la competencia, que les permite cobrar precios muy altos” advierte la publicación.

Pero el acuerdo de libre comercio firmado entre Colombia y los EE.UU. durante el gobierno de George W. Bush incluye condiciones más flexibles en materia de monopolios de medicamentos al incluir una nota anexa que reconoce el derecho de Colombia para aprobar medicamentos genéricos en casos de “extrema urgencia”.

“Tanto el gobierno de Obama como Hatch han utilizado la política comercial para reforzar la industria de medicamentos recetados. La administración Obama ha sido especialmente agresiva con la India sobre los medicamentos genéricos, y ha decepcionado a Médicos Sin Fronteras y otros grupos de salud global con el TPP, que incluía términos que garanticen a largo plazo monopolios de las compañías farmacéuticas de medicamentos que salvan vidas” concluye.

En resumen, la pelea del Ministro Alejandro Gaviria va a requerir el apoyo de todos los enfermos de cáncer en Colombia que requieren ese medicamento y de todos los colombianos para enviar la señal de que la vida está por encima de las patentes.

Glivec27April2016