Visión de región de calidad

Por: Martha Moreno Mesa.–

MM (1)Trabajar en la construcción de ciudades y regiones de calidad es una de las apuestas del Gremio y uno de los principales retos de las actuales administraciones. En esta labor cobran gran importancia los planes de desarrollo que los municipios y los departamentos tienen en proceso de formulación y estudio por estos días.

En la elaboración de este documento, que se convierte en la carta de navegación para el desarrollo local y regional en los próximos cuatro años, la participación de los diferentes sectores resulta vital. Hacer ejercicio de la participación es la única manera de lograr planes de desarrollo que proponga soluciones a las necesidades de todos los habitantes y permita consolidar ciudades y regiones sostenibles.

Como representante de la cadena de valor de la construcción, sector fundamental para la transformación física de las ciudades y la consolidación de regiones de calidad, Camacol B&C ha tenido la disposición de aportar el conocimiento y la experiencia de la representación gremial para lograr un desarrollo territorial que garantice la calidad de vida de los ciudadanos. Es por eso que el Gremio ha presentado recomendaciones para que desde el Plan Distrital de Desarrollo para Bogotá y el Plan Departamental de Desarrollo para Cundinamarca, se proyecte el progreso sostenible, no solo de la actividad, sino de una región que proporcione a sus habitantes el bienestar y las oportunidades para tener la mejor calidad de vida.

Tanto en el departamento, como en los municipios cundinamarqueses, esperamos contar con planes de desarrollo que definan acciones en el corto y mediano plazo; que estén enfocados en gestionar efectivamente el suelo urbanizable, fortalecer la infraestructura, los equipamientos sociales y el transporte, así como en la preservación y conservación ambiental. Planes que promuevan la articulación regional, que reflejen políticas que permitan que Cundinamarca trabaje unida para lograr sistemas integrados de infraestructura y transporte, así como la  conectividad ecológica y ambiental necesaria. Planes que incluyan estrategias que le permitan al sector constructor tener reglas claras, calidad en la información del territorio y eficiencia en los trámites. De esta manea el aporte del sector al desarrollo de la ciudad será eficaz.

Por todo lo anterior, las recomendaciones gremiales para el PDD de Bogotá tienen como pilares fundamentales el crecimiento sostenible, la articulación regional y la eficiencia sectorial; mientras que para Cundinamarca se centraron en la política de vivienda y las directrices de ordenamiento. Temas que no son ajenos a los contenidos de los anteproyectos presentados por las administraciones Distrital y Departamental, y que esperamos ver en un documento con metas concretas, alcanzables y medibles, de acuerdo a las necesidades de la región. Pero además que garantice su cumplimiento con un plan de financiación viable y claro. 

Los próximos cuatro años son decisivos para consolidar a Cundinamarca como la región de calidad que nos merecemos. De ahí que el momento no podía ser más oportuno para ejercer el derecho a la participación y aportar en la construcción del desarrollo regional.

* Gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca