Cuando RH y TI se convierten en verdaderos socios estratégicos del negocio

Por: Elba Figueroa *

Cisco México

Directora de Recursos Humanos

Jun. 27, 2016

¿Cuándo fue la última vez que habló con su contacto en el área de TI de su organización? Claro, quizá  responda, cuando mi equipo de cómputo no funcionó, el teléfono dejó de servir o para ayudarme en la actualización del último sistema operativo.

Bueno, es hora de que el departamento de TI deje de ser visto solo como el que ofrece el soporte de redes y sea más un aliado estrategico y asesor que habilite el desarrollo del potencial del Capital Humano en cualquier empresa, oficina o industria sin importar el tamaño. Si aún no lo ha considerado, ha llegado el momento de que saque provecho de diferentes soluciones de colaboración que nos permitirán crear un ambiente de trabajo adecuado, innovador y con colaboradores más felices.

file-20160627055726-7755Estamos en plena era digital en la que participan al menos tres generaciones en el lugar de trabajo. Me refiero a los “baby boomers”, “X” y “Millennials. Estos últimos, los millennials, esa nueva generación que es la fuerza de trabajo que se está integrando a las organizaciones son sociables, rápidos y digitales.

La generación de los millennials  tiene la tecnología integrada como parte de su vida; asimila los avances tecnológicos, personaliza su mundo en la red y encuentra todo de inmediato. En ellos no existe ese rechazo generacional a lo nuevo o simplemente el miedo de descomponer algo por no saber usarlo. Su comunicación  se ha vuelto virtual: La interacción con sus amigos es a través de las redes sociales, conocen gente nueva de manera virtual, compiten en sus juegos de video con competidores a kilómetros de distancia, y su música, películas e incluso libros ya son on-line. La conectividad de sus dispositivos personales es algo que dan por hecho de otra manera puede ser una gran tragedia dejar de tener internet.

Esto lleva a diferentes retos para las organizaciones, pues el futuro del trabajo requiere innovación y la habilitación de nuevos modelos de organización en un mundo digital en el que interactúan distintas generaciones. Los espacios de trabajo fijos tradicionales con horarios establecidos de entrada y salida no es algo que los Millennials están esperando. Y es aquí donde viene un cambio de cultura corporativa muy fuerte y la tecnología juega un rol crucial pues nos permite hacer esa transición de la oficina tradicional a la combinación del espacio físico y virtual.

La vida virtual personal se está pasando a una vida virtual laboral también. Ahora los equipos de trabajo no necesariamente tienen que estar físicamente en un punto, pueden estar en diferentes oficinas, espacios de trabajo o incluso países y tener la misma comunicación y a veces mayor colaboración que cuando se trabaja en el mismo sitio.

La tecnología actual nos permite tener una interacción continua, fluida, constante e incluso cara a cara aún a kilómetros de distancia.  En este punto es donde el área de  TI se vuelve nuestro asesor y socio estratégico de negocios para determinar qué podemos lograr y definir qué necesitamos para poder alcanzar lo que buscamos.

Claro, lo anterior nos plantea varios retos:

  1. El promover un cambio en la cultura de la empresa, donde confiamos en el empleado ya que puede mostrar, con las diferentes soluciones tecnológicas actuales de colaboración, que está disponible, trabajando o incluso indicar que se encuentra en una llamada, una reunión o que en esos momentos salió a almorzar
  2. Establecer un modelo de trabajo por objetivos. El trabajo deja de ser contabilizado por el número de horas al día. Ahora el empleado sabe qué espera la organización de él y cuándo debe entregar los resultados; cómo y en qué momento lo desarrollará para tenerlo a tiempo depende de él, y el compromiso queda establecido.
  3. Tener los canales de comunicación adecuados y establecer rituales para ello. Los canales pueden ser virtuales, pero deben existir. Los rituales consisten en establecer la frecuencia y duración de los espacios de comunicación. Estos pueden ser semanales, mensuales y trimestrales de tal forma que permitan estar en comunicación constante para revisar avances, desviaciones y cambios. A través de herramientas de colaboración apropiadas, la comunicación debe ser fluida y tan natural como si estuvieran en el mismo lugar. De hecho virtualmente en muchas ocasiones se tiene más interacción tanto con las líneas de reporte, compañeros de equipo o con otros equipos que incluso cuando están todos sentados en el mismo piso.
  4. Dejar claro cuáles son los parámetros de evaluación, como se dice comúnmente, si conocemos las reglas del juego no hay forma de que alguien diga no sabía que debía haber hecho tal o cual cosa para determinado día y ponga de pretexto que nadie le dijo.
  5. Confianza y responsabilidad. Confianza por parte del empleador de que no te veo pero sé que estás cumpliendo con tu labor y responsabilidad de quien va a realizar el trabajo y va a entregar el resultado para la fecha y con la calidad en que está el compromiso.
  6. Y es cierto, no todos los trabajos pueden ser virtuales por su propia naturaleza, como no todas las personas están listas para desarrollar un trabajo de manera virtual sin tener a alguien al frente, pero recordemos, la nueva generación laboral tiene esta forma de vida y es una generación con otros intereses y formas de pensar.

Por este motivo las áreas de Recursos Humanos debemos estar más cerca de nuestras áreas de TI para saber cómo podemos desarrollar esta nueva cultura de trabajo donde la tecnología es una parte angular y así conocer sus alcances e incluso evaluar las herramientas adecuadas para lograrlo.

Si queremos atraer, desarrollar y retener el mejor talento, debemos considerar hacer los cambios necesarios, que busca y espera el talento nuevo y que ya no acepta una forma de trabajo tradicional. Ahora, más que antes, debemos escuchar lo que la fuerza de trabajo tiene en mente para poder enfrentar esas transiciones, adaptarnos y cambiar pues de otra forma se corre el riesgo de quedarse rezagado en todos los aspectos.

Sobre todo debemos recordar que en la medida que la experiencia del empleado sea buena, obviamente la experiencia del cliente lo será y al final todos los participantes, comenzando por la organización misma ganaremos todos.

  • Cisco México, Directora de Recursos Humanos