El futuro digital de la Industria Energética

 

Un conjunto de factores tecnológicos y macroeconómicos están convergiendo para desencadenar una profunda transformación hacia lo digital en la industria de la generación y gestión de la energía, que a su vez está actualmente atravesada por diversos desafíos.

Por: Ramón Paramio.–

Según previsiones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE, según sus siglas en francés) se espera que hacia 2050 la población mundial pase de 7 mil millones de personas a más de 9 mil millones y se proyecta que la economía mundial crezca casi cuatro veces. También es probable que China e India observen un envejecimiento significativo en su población, mientras que se espera que crezcan rápidamente las poblaciones jóvenes en otras partes del mundo, especialmente en África[1]. Estos cambios demográficos aunados a estándares de vida más elevados llevan implícita una transformación en los estilos de vida y los modelos de consumo, así como en todas las industrias que los sostienen.

Esto traerá una creciente demanda de energía y de recursos naturales que apoyen el crecimiento estable de las poblaciones e industrias y el aumento del nivel de vida de miles de millones más. Esta gran necesidad requiere, a su vez, el desarrollo de nuevos suministros de energía, al mismo tiempo que se construye y moderniza la infraestructura para su distribución. El acceso seguro a esa energía es, también, esencial para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones en todo el mundo. Para permitir el desarrollo de las industrias manufactureras más fuertes capaces de estimular el crecimiento económico y apoyar el surgimiento de nuevas clases media, es primordial plantear la urgente necesidad de aumentar las fuentes de energías alternativas y confiables, que puedan hacer frente a este tipo de desafíos.

Como vemos, la industria de la energía se enfrenta a un complejo conjunto de retos: la ampliación del acceso a la electricidad a más de mil millones de personas en todo el mundo que viven sin luz, y proporcionar energía suficiente para apoyar el crecimiento estable y los niveles de vida para miles de millones de personas. Todo esto se suma a la necesidad de garantizar procesos sustentables de generación de energía, que mejoren la eficiencia a través de una cadena de valor cada vez más multidimensional que incluya las posibilidades que abre la tecnología digital.

Para comprender el futuro digital de la energía, debemos primero comprender los factores macroeconómicos y tecnológicos que darán nueva forma a la industria:

Factores económicos

El mundo necesita más energía ahora, y necesitará aún más en las próximas décadas. La economía mundial se ha expandido a un ritmo promedio anual del 3,9% en el lapso 2010-14, ligeramente inferior al promedio de 4,2% registrado durante la década anterior (1998-2007). Los mercados emergentes se han convertido en el motor principal de crecimiento: en 2015 representaban el 57% del PBI mundial mientras que en el 2000 eran el 42%[2].

A fin de mantener el crecimiento proyectado, los países emergentes tendrán que invertir en infraestructura de generación de energía. En varios países e incluso regiones, hay una enorme necesidad de ampliar el acceso a la electricidad. Sólo en la India, 250 millones de personas no tienen acceso. Grandes áreas de África subsahariana se enfrentan al mismo reto.

Hoy en día, alrededor de 1,3 millones de personas en el mundo carecen de acceso a la electricidad

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En otros, es prioridad mejorar las redes de transmisión y distribución con el fin de reducir las pérdidas y fugas que son causa de importantes deficiencias. Este es el caso de Argentina donde, si bien el 99% de la población tiene acceso a la electricidad según estadísticas de la Agencia Internacional de Energía[3], la incidencia en las interrupciones y las fluctuaciones de tensión hacen que la calidad del suministro sea muy baja en relación al ingreso PBI per cápita, como muestra el siguiente gráfico elaborado por el Foro Económico Mundial.

Fuente: Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial. El mismo destaca que el amplio acceso a un suministro de electricidad fiable es esencial para el crecimiento económico y la competitividad de un país, y utiliza la “calidad del suministro eléctrico” como componente clave en el cálculo de su índice de competencia mundial. El índice mide la disponibilidad y la fiabilidad del suministro de energía eléctrica, definida por las interrupciones y las fluctuaciones de tensión, en comparación con los ingresos PIB per cápita.

A medida que las poblaciones de los grandes mercados emergentes mejoran sus niveles de vida, el consumo de recursos naturales crece a un ritmo cada vez más rápido. La continuidad de un sistema basado en recursos fósiles es ya una preocupación global y su importancia sólo crecerá en las próximas décadas. Mientras tanto, todavía existe un amplio margen de pérdidas en la generación, transmisión y distribución actual que se podría reducir.

Un 8.1% de la producción total de electricidad mundial se perdió por fallas en la transmisión y distribución durante el año 2011[4].

Dada su importancia capital para el crecimiento económico, la energía será una prioridad de seguridad nacional para todos los países, que tendrán que desarrollar nuevas estrategias y soluciones para hacer más eficiente el consumo doméstico e industrial de energía, a fin de asegurar suficiente suministro para la economía mundial de manera sustentable, al mismo tiempo que deberán reducir sus emisiones y mejorar la eficiencia energética.

El desarrollo de nuevas fuentes de suministro de energía, así como de la infraestructura necesaria que asegure el más alto nivel de eficiencia, seguridad y resistencia, serán de vital importancia. Esto incluirá un óptimo grado de diversificación de la oferta, incluso para la importación de energía, para reducir el riesgo de interrupciones que pueden ser causados por desastres naturales o incidentes globales.

A medida que la tecnología digital se convierte en omnipresente, la seguridad informática se convertirá uno de los pilares más importantes para la seguridad energética.

Factores tecnológicos

Una ola de innovaciones tecnológicas, tanto digitales como físicas, ha comenzado a desafiar la configuración tradicional del sector energético y está empezando a desarrollarse dentro de todas las industrias. Desde GE, empresa pionera en innovación digital, sostenemos que este conjunto de innovaciones impulsará una transformación tan importante como lo fue la Revolución Industrial.

Este movimiento está atravesado por tres tendencias que se refuerzan mutuamente:

  1. Internet Industrial: combina grandes volúmenes de datos y estadísticas almacenados en la nube con maquinaria industrial, lo que permite una mayor eficiencia y un mayor rendimiento operativo. Esto ya está teniendo un impacto significativo en la administración. El siguiente paso es la digitalización de la generación, el consumo y la distribución de energía.
  1. Fabricación Avanzada: entrelaza diseño, ingeniería, fabricación, cadena de suministro, distribución y servicio en un sistema inteligente, que permite mayor velocidad y flexibilidad a un menor costo. Este método está transformando la forma en que se fabrican equipos críticos, como las turbinas que funcionan a gas o viento.
  1. El Cerebro Global integra la inteligencia colectiva de los seres humanos en todo el mundo a través de la comunicación digital, lo que permite el desarrollo crowdsourcing y a un ritmo mucho más rápido de innovación.

Estas tendencias están cambiando la naturaleza de las economías y borrando los límites entre la producción y el servicio, y están comenzando a ofrecer una mejora sustancial en la productividad y la eficiencia de las empresas e incluso industrias enteras.

En cuanto a la industria de la energía, las innovaciones digitales ya están introduciendo algunos cambios y transformando parte de éstos desafíos en oportunidades sin precedentes. Sin embargo, la penetración aún es limitada. La industria necesita desarrollar una estrategia que habilite una nueva cadena de valor aumentada e interconectada por las tecnologías digitales. En GE, pensamos que esta cadena de valor digitalizada dará lugar a un sistema más fiable, accesible y sostenible, que permitirá esquemas de precios que incentiven aún más la innovación y el ingreso de nuevos actores en el ecosistema de la energía.

Esta transformación no será fácil, requerirá no sólo de importantes inversiones, sino también de un cambio de mentalidad y de modelos de negocios entre los empresarios. Serán necesarias al mismo tiempo, una gran coordinación y colaboración entre todos los actores involucrados. Los productores de energía y los servicios públicos necesitarán romper las barreras que separan sus organizaciones. Esta nueva ola de innovaciones trae consigo el desarrollo de áreas muy diferentes de especialización en las cuales GE es experto.

Para aumentar el acceso a la energía, la eficiencia y mejorar la sustentabilidad, la compañía ofrece una mezcla diversa de soluciones digitales a través de toda la cadena de valor de la energía y se encuentra comprometida con:

  • Invertir a través de las fuentes de energía, incluyendo los combustibles fósiles, las energías renovables, nuclear y tecnologías para ayudar a satisfacer la creciente demanda.
  • Ofrecer soluciones ent-to-end, desde la extracción y transporte de recursos, generación, conversión, transmisión y distribución. Flexibilidad equivale a recuperación en un mundo volátil.
  • Liderar la transformación digital con Predix, el sistema operativo para la industria, para ayudar a la optimización de todo el ecosistema de la energía y mejorar los resultados. La digitalización de la matriz energética con la plataforma de nube Industrial Predix ofrece un 20% de aumento potencial en el rendimiento a todos nuestros clientes.
  • Asociarse con actores públicos y privados para aprovechar mejor las oportunidades de  desarrollar nuevas tecnologías, ofertas de servicios y modelos de negocio que ofrecen una mayor eficiencia y control para los clientes.
  • Intercambiar  tecnología y conocimientos a través de los negocios de GE, GE Digital y los centros de investigación mundiales para llevar las tecnologías y soluciones más integrales y avanzadas al mercado más rápidamente a través del GE Store.

Sin duda, el futuro del sector energético está lleno de oportunidades sin precedentes y promesas digitales para todos sus participantes y aunque este cambio de paradigma no es fácil, sin duda vale la pena.

Para conocer más sobre soluciones para mejorar la eficiencia energética a lo largo de toda la cadena de valor del sector, así como los compromisos y la contribución que hace GE en el sector de energía y cambio climático, dé clic aquí.

(*)Region General Manager, Latin America, Power Services, GE Power