¿Si ve que si se puede senador Uribe? El Ojo del Halkón

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez.–

BOGOTA, 31 de Julio_ RAM_ El senador del Centro Democrático, Álvaro Uribe y el Concejal del Progresismo, Hollman Morris dieron este viernes un ejemplo de reconciliación en una audiencia pública en la Corte Suprema de Justicia, y lo importante de esto es lo que comentaremos a continuación, al Ex presidente, hoy Congresista fue franco en decir ante el alto tribunal que las palabras y las actuaciones de Hollman Morris en relación con su familia y contra él cuando estaba en el Gobierno no fueron lo que él creyó en el momento, porque había calificado al periodista como terrorista.

Desde hace mucho tiempo Uribe y Morris mantienen una gran disputa por la manera como este último ha manejado los temas que tienen que ver con el Ex mandatario.

Si miramos lo anterior no pasa de ser comentario sobre comentario, pero vuelvo y repito, como lo decía yo en una de mis columnas anteriores y que no daré la fecha, porque no soy muy bueno para tener en cuenta los archivos y mucho menos las fechas, pero que si recuerdo lo que dijo, tenía que ver con el Uribe que necesita Colombia y precisamente ese fue el que mostró la cara amable, sincera y de inteligencia, al aceptar que se había equivocado, solo los hombres grandes y sabios aceptan sus errores, mientras que los ignorantes e incapaces se entierran en el fango.

Muchos esperarían que se iniciara un juicio penal por las declaraciones de Uribe y la no aceptación de una conciliación por parte de Morris, pero dos hombres conscientes del papel que juegan en la sociedad, fueron sensatos y esperamos que esta determinación haya salido desde los corazones y no de labios para afuera para evitar fuertes líos por parte de la justicia.

No estamos diciendo que Uribe y sus seguidores deban de parar la campaña en pro del “No” en el plebiscito por la paz, pero si bajarle el tono y de manera limpia buscar el favor de los electores, se puede creer que el político antioqueño saldrá derrotado en esa justa electoral; pero como sucede en el fútbol, los partidos o encuentros deportivos no se terminan sino cuando se terminan, y todavía falta mucha tela para cortar sobre el proceso de paz, pero sería bueno que se jugara limpio y se dejara en libertad al ciudadano raso para definir su futuro.

Qué bueno fuera un Uribe que dejara conocer sus verdaderos propósitos, que así como tuvo pantalones para reconocer lo que había sucedido con Morris, tenga la capacidad de perdonar a quienes le hicieron mal a su familia, al asesinar a su hermano y a su padre, sería un gran acto de dignidad y de valor de un hombre sobre quien están puestos muchos ojos, no solo en Colombia sino en el exterior. Alvaro Uribe no es malo, tiene su corazoncito, que quiere perdurarse en el poder es otra cosa y que es terco, al considerar que a Colombia no lo gobierna sino él, cuando eso de los gobiernos es un sube y baja de aprendizaje, unos son buenos, otros son regulares, otros son malos y otros tantos malísimos, que el solo hecho de pensar que tuviera que nombrarlos en esta columna me tocaría irme en picada como cuando el halcón ve desde las alturas la carroña y se va contra ella, porque desde arriba vemos las cosas muy bien y tratamos de ser inteligentes como este bello animal.

En los taxis que yo he considerado, y creo que muchos lo mismo, son el consultorio psicológico más importante del mundo, se hacen una serie de preguntas, que si debe seguir el proceso de paz, que si no será un cuenta chino, que Alvaro Uribe logró tener en calma al país durante su gobierno, mientras que la parte social se le fue de las manos, y el caso más profundo, que si Juan Manuel Santos es un buen gobernante, es tan bueno para dirigir los asuntos del país y para estar al frente del proceso de paz, como lo es como jugador de póker, o que si por lo contrario está siendo ingenuo y se está dejando enredar por parte de la Guerrilla.

El ciudadano de a pie no cree en la belleza que dice que los guerrilleros se van a desmovilizar, se habla y se especula que se desmovilizarán las directivas, mientras que el guerrillero raso seguirá haciendo de las suyas y el pueblo que es sabio, analiza una cosa que tiene mucha verdad, que hombres y mujeres que están en las filas de las FARC llegaron allí desde niños y no saben sino manejar armas, atacar a la población militar y civil, ser machistas y vivir del narcotráfico ampliado a la extorsión y se duda que estén en condiciones de llegar a una vida civil que nunca han vivido, en donde tienen que ganarse el sustento con salarios mínimos y la desigualdad social que tiene el país en este momento.

De cierto hay mucha tela para cortar, hay mucha confusión y creo que de estar dando tanta información de un lado y del otro, como dicen los católicos o cristianos, esperamos en Dios que en el momento del plebiscito, ese ciudadano que es el importante para tomar determinaciones, no esté confundido y en medio de su atrofia cerebral no sepa que decidir; es decir, sencilla y claramente que los van a coger cansados.

Esperamos que con el plebiscito no hayan vencidos ni ganadores, y que todos den de lo mejor y que en vez de esa resistencia civil tan férrea anunciada por los uribistas, encontremos al pacificador Álvaro Uribe Vélez, que desde El Ubérrimo vea mirar la oleada de la paz y no el estruendo de la guerra.

Doctor Uribe, esto si se lo digo yo, sé que usted ha sido un hombre con ideas fuertes y guerreristas, pero los hombres podemos cambiar y podemos sacar lo bueno que tenemos por dentro; en el tiempo que he seguido su carrera política he escuchado de sus detractores que usted es el que manda y que son sus ideas las que se imponen, pero es bueno escuchar a los demás y dejarse ayudar y delegar para conseguir cosas positivas y que bueno que las futuras generaciones lo recuerden como ese hombre que colaboró desde diferentes puntos de vista al proceso de paz y al acercamiento de los colombianos, porque si usted se da cuenta y analiza sencillamente desde su finca con plena tranquilidad lo que está sucediendo en La Habana, tiene que ver mucho con lo que usted hizo, porque atacó a las FARC y sencillamente las acorraló y sin hablar de derrotas las hizo reflexionar y ahora al llegar el Gobierno Santos éstas se dieron cuenta que la vía mejor era un diálogo y no continuar la guerra.

No es muy buen ejemplo el que usted está dando cuando se niega a hablar con el Presidente de la República, quien con su gobierno en pleno le piden a usted se sienten a la mesa y si esto lo quieren hacer es porque consideran que lo que usted diga es importante, y se imagina con esas ideas que usted tiene, todo lo que podría aportar para el bien del país.

Recuerde que los hombre sabios e inteligentes pueden manejar los talentos que tienen como persona para hacer el bien y el mal, y creo que usted está más para hacer el bien que para hacer el mal, muchas veces nos toca bajar la cabeza y al bajar la cabeza y reflexionar no estamos diciendo que no somos los soberbios que queremos hundirnos con nuestras propias ideas sin importarnos el interés general.

Colombia espera mucho de usted señor Uribe y de los otros ex presidentes, no digo de usted pero si de los otros que deberían de quedarse callados en ver de hablar y seguir haciendo tanto daño.

Esperamos un día poder recorrer nuestro país con tranquilidad, saber que nuestra economía está fortalecida y que en el momento de nuestra partida de este mundo terrenal estemos tranquilos con el futuro que heredamos a nuestras generaciones.

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